¿Por qué no buscan empleo las mujeres?

El estudio de movimiento de la población inactiva concluye que el 94% de las personas que no trabajan por cargas familiares son mujeres.

El 58% de los encuestados por JobsHunters.es creen que es necesaria más voluntad política y masculina para igualar las oportunidades de acceso al mercado laboral.

JobsHunters.es 10 de marzo de 2017

La desigualdad de la mujer a la hora de acceder al mercado laboral está más presente de lo que pensamos. Las tareas de cuidado de la familia o labores domésticas en exclusiva siguen recayendo en la mujer, lo que dificulta el proceso de inserción en el mercado de trabajo.

Si atendemos a las causas por las que la población inactiva no busca empleo por razones como cuidar niños o adultos enfermos, discapacitados o mayores, o responsabilidades familiares, la cifra es clara: el 94'17% son mujeres, según datos de análisis de 2016 del INE y el Instituto de la Mujer.

Sin embargo, si centramos la atención en causas como estar cursando estudios o recibiendo formación, el porcentaje de mujeres se sitúa en el 19% frente al 26,53% de los hombres.

A la vista de estos datos, ¿de verdad cada vez estamos más cerca de la igualdad de oportunidades? Probablemente sí si lo comparamos con lo que sucedía en los años 50, pero muy lejos aún de la plena igualdad que deberíamos disfrutar en el S. XXI y en un contexto europeo.

La población inactiva se convierte en una fuente de información muy clara de lo que está sucediendo en la brecha de género: ¿cuál es la clase principal de inactividad? Las labores del hogar para 3.406 mujeres frente a 378 hombres. Hay quien aún se cuestiona que exista realmente la desigualdad salarial: la ganancia media anual en contratos indefinidos para una mujer fue en 2016 de 21.147 € y de 28.000 € para los hombres. De hecho, la brecha salarial entre hombres y mujeres, lejos de disminuir, ha ido aumentando en los últimos 4 años, situándose en 3 puntos, frente al 0'8% que suponía en los primeros años de la crisis.

Estos son solo algunos datos que demuestran que, efectivamente, no existe igualdad de oportunidades en el acceso al mercado laboral, sin pararnos a analizar el resto de contextos de la vida cotidiana. Pero, ¿de qué o quiénes depende que se equiparen las oportunidades entre sexos? Hemos hecho una encuesta entre nuestros seguidores de redes sociales y los resultados han sido claros.

Más voluntad política y masculina

El 58% de los participantes opinan que hace falta más voluntad política para mejorar la igualdad de oportunidades en el empleo de las mujeres. Seguimiento y control de la contratación, medidas para el cumplimiento de las sentencias judiciales, o ayudas a la empresa para cubrir los puestos en caso de bajas de maternidad.

La segunda opción más votada, con un 24%, es la concienciación y voluntad masculina, seguida con un 18% que apuesta por la voluntad empresarial.

Lo cierto es que no se puede cerrar el círculo ni la responsabilidad a un solo agente, sino que el proceso de igualdad de oportunidades se trabaja desde la base en la educación, sin condicionar los comportamientos de niños y niñas, entre otros recursos. En materia de empleo es totalmente reprobable que se encuentren en búsqueda de Google "empleos para mujeres" y "empleos para hombres", aunque haya sectores que estén condicionados por un sexo en concreto, establecer estas relaciones y normalizarlas significa seguir marcando diferencias que dificultan un proceso real de igualdad de oportunidades.