VIDEOJUEGOS | Análisis Detroit: Become Human

Análisis de la nueva aventura de David Cage para Playstation 4

Nacho Pérez 6 de junio de 2018

Detroit. 2038. Los androides se han hecho un hueco dentro de nuestra humanidad como máquinas que nos hacen las tareas más fáciles. Y Detroit: Become Human nos pone en la "piel" de tres de ellos para vivir una historia digna de guión cinematográfico.

El encargado de dirigir esta magnífica obra de arte es David Cage, que si a simple golpe de lectura no lo relacionáis con otros juegos, seguro que conocéis Fahrenheit de Playstation 2, Heavy Rain o Beyond Two Souls. 3 aventuras gráficas que se disfrutan tanto jugando como mirando. Y ahora nos llega este Detroit: Become Human encuadrado en un valle entre God of War 4 y Spiderman, pero ambos títulos tan esperados como deseados no ensombrecen para nada la majestuosidad del juego de Quantic Dream.

Y es que Quantic Dream se propuso hacer de las aventuras gráficas, con permiso de TellTale Games, un género que volviera a ser bandera en unos tiempos en los que prima más la acción frenética que la tranquilidad de disfrutar una historia bien contada.

Los títulos de Quantic Dream y salidos de la mente de David Cage son a cada cuál mejor y no podemos decir que este Detroit: Become Human sea el mejor, ya que para gustos hay colores, pero si que creemos que este juego es el más ambicioso.

En Detroit: Become Human somos nosotros los que decidimos por completo el destino de los personajes protagonistas e indirectamente de los secundarios. Unos personajes con un carisma inconfundible y que te van a tener enganchado a este título acto tras acto hasta terminarlo. Y no va a durar demasiado tiempo, en unas 8 horas puede llegarse al final de una historia contada de una manera excepcional, pero lo bueno que tiene este juego es su rejugabilidad ya que con el poder de decisión total que tenemos, podremos volver a pasarlo escogiendo otras opciones aplacando nuestras dudas de haber actuado de una manera o de otra.

La mayor parte de las decisiones trascendentes de este juego se toman de manera conversacional adoptando una postura concreta, sin embargo habrá en ocasiones en el que la acción nos ponga los controles mediante eventos de tiempo rápido en el que tengamos que pulsar un botón o hacer alguna acción con el stick o movimiento de mando.

Cada vez que finalizamos una escena del juego, Detroit: Become Human nos muestra un árbol con todas las posibilidades y caminos que había disponible, aunque si no los hemos tomado, el juego tiene la delicadeza de ocultarlo, tan solo nos hace saber que podíamos haber hecho otra cosa. De tal manera que nos lleva a un final y nos refleja cada determinación que hayamos tomado. Esto se puede comparar con lo que ha hecho el resto del mundo para ver si hemos elegido lo que la mayoría y también se puede comparar con nuestros amigos.

También el juego nos plantea rompecabezas muy habilmente planteados que harán, por ejemplo, de la investigación de crímenes, una delicia. Además tenemos unos escenarios bastante grandes y abiertos que nos permitirán la exploración. No es una gran ciudad abierta solo para nosotros, pero si que las pantallas son lo suficientemente grandes para hacernos sentir cierto grado de libertad de movimientos.

La ambientación nos muestra una ciudad Postmoderna en la que los androides y la tecnología es utilizado para todo, de esta manera la ciencia ficción se apodera de este género. Pero las situaciones que trata el juego son equiparables a las que podemos vivir ahora y en bastantes ocasiones Detroit: Become Human nos hará reflexionar acerca de si hemos obrado bien o mal o si podríamos haber actuado de otra manera. Pero el juego no nos juzga nunca, la decisión que tomemos, buena será, y eso es un alivio.

Cada secundario tiene una personalidad diferente y lidiar con ellos será algo complejo ya que cada uno se puede tomar nuestros comportamientos de distintas maneras. Esto hará que nos encariñemos con algunos personajes mientras que odiemos a otros con todo nuestro ser.

Los gráficos de este Detroit: Become Human son de los mejores que hemos visto en la consola de Sony. El modelado de caras, las expresiones faciales o el movimiento mecánico y tosco de los personajes ponen los pelos de punta de lo realistas que son, aunque bien es verdad que en muy contadas ocasiones el control da algún tipo de problema, pero en general se puede jugar muy bien y el personaje va en la mayoría de las ocasiones donde tú le marcas y hace las tareas que tú has ejecutado en el mando.

El sonido está a la altura de toda esta super producción. Destacamos un impresionante doblaje al español digno de película aderezado con una banda sonora inmersiva y unos efectos de sonido que casan en cada momento con lo ocurrido en pantalla.

Detroit: Become Human es un juego con una gran rejugabilidad cuyo mayor aliciente son las sensaciones que nos provoca y es imprescindible para cualquier jugador de PS4, eso si, si decides adquirirlo, la primera vez que lo juegues, por favor, no pienses en lo que hubiera pasado, cada acción que tomes será tuya, juega, disfruta y ya habrá otras veces para tomar otra opción. Haz de tu partida una ocasión única de disfrutar sin preocuparte por si lo hiciste bien o mal porque Detroit: Become Human te brinda esa posibilidad de no valorar positiva o negativamente tu acción. Juega y disfruta.

Detroit: Become Human ya es una de las sorpresas positivas de este 2018