VIDEOJUEGOS | Análisis State of Decay

Llega la segunda parte del juego de supervivencia Zombie de corte indie que tantos éxitos tuvo en Xbox 360

Nacho Pérez 24 de mayo de 2018

VIDEOJUEGOS | Análisis State of Decay
Foto: Microsoft

Tres juegos son los grandes lanzamientos de este año antes del E3 exclusivos de Microsoft: Sea of Thieves, State of Decay 2 y Crackdown 3.

El primero ya lleva unos meses en el mercado con mayor o menor éxito y este pasado 22 de mayo (17 para los que tuvieran la edición Ultimate) ha sido publicado State of Decay 2. La segunda parte del gran juego de Zombies y gestión de comunidades desarrollado por Undead Labs.

Desde que se anunció hace dos años, Microsoft nos ha mostrado muy poco de esta continuación. Tan solo sabíamos que iba a haber más apocalípsis zombie, más muertos vivientes y más sesos desparramados por el juego.

La primera entrega nos colocaba al frente de una comunidad de humanos que debía sobrevivir a una catástrofe zombie y esto continúa en esta segunda parte. Al comenzar deberemos seleccionar con qué dos personajes iniciamos nuestra aventura: Una pareja de novios con rupturas contínuas, dos amigos de toda la vida... Todo muy de salseo.

Una vez jugado el tutorial, que para los que ya vienen del State of Decay, no supone prácticamente cambios en el control deberemos elegir casa en uno de los 3 mapas disponibles. Esta elección es para el comienzo porque más adelante se podrá cambiar de mapa. Tras esto tendremos que ir a la primera base del juego, la más básica para 4 personas y comenzaremos a desarrollar nuestra comunidad.

El modo historia está algo diluido y el juego opta por darnos libertad a la hora de hacer las misiones principales o realizar tareas secundarias o peticiones de nuestros compañeros. Eso sí, no habrá mucha variedad de misiones, ir de un punto a otro a por algo. Estas peticiones serán en cierta medida importantes ya que nos otorgarán reputación, que es la moneda del juego y con ella podremos solicitar puestos avanzados, cambiar de base, comeriar con otras comunidades... y además subirán el rango en los personajes de nuestra comunidad hasta llegar a poderlos promocionar a líderes.

Podremos cambiar en todo momento al personaje que más nos interese llevar o que mejores condiciones tenga en ese momento ya que no hay un protagonista principal y el trabajo de supervivencia se hace entre todos. Y si manejamos mal la comunidad y no tenemos los recursos necesarios, perdemos un miembro, reclutamos a una persona conflictiva o no le damos el capricho a un miembro de la comunidad inmaduro, todo se puede liar bastante. Esto llega a tal punto que si reclutas a personas agresivas y defienden la base con armas de fuego que alertan a más zombies, te puedes quedar comunidad sin darte cuenta. También para esto el juego nos otorga herramientas para poder expulsar a los miembros conflictivos.

Antes comentábamos que podemos comerciar con otras comunidades. Hay que remarcar que se puede si son amistosas, ya que otras son violentas y nos amenazarán y querrán destruirnos, y es que en State of Decay 2 los zombies no son nuestro único enemigo.

También además de gestión de comunidad, el juego tiene toques de rol y así podremos ir subiendo las habilidades de los personajes según vayan realizando acciones de tal manera que llegado al punto máximo de algún rasgo, pueden especializarse en él.

Algo que se pedía en State of Decay y que se ha introducido como la gran novedad en esta nueva entrega es el modo cooperativo y es algo que han implementado con gran acierto. Desde la radio, que tendremos al alcance de un botón, podremos solicitar ayuda o entrar en la partida de otro jugador y ofrecerle nuestra compañía. La recompensa de lo que hagamos nos la darán en reputación y los materiales que recojamos irán directamente a nuestra base.

Algo básico a la hora del cooperativo y también cuando jugamos en solitario es el ir siempre acompañados de alguien y juntos, ya que en este juego existe la muerte permanente. Aunque el juego nos da la oportunidad de que cuando el jugador se quede sin vida podamos recuperarlo con una penalización en la barra de salud, pero cuando esta penalización completa la barra, el personaje muere irremediablemente. Y esto no es complicado que pase porque en cualquier momento nos pueden rodear varios muertos vivientes y complicarnos la tarea.

La tensión de estar en peligro en todo momento es algo que ya estaba en el primer juego y en este segundo lo han mantenido, a pesar de que las armas no se rompen con la frecuencia que sería recomendable, si es cierto que si vamos en coche, deberemos estar pendientes en todo momento de la gasolina porque se acaba muy rápidamente y en caso de no tener un bidón a mano, nos quedaremos tirados con nuestro automóvil en territorio hostil y será cosa nuestra el salir de esa complicada situación.

Sabemos que Undead Labs, desarrolladores del juego, son un estudio Indie y este State of Decay 2 no deja de ser un juego Indie, pero a pesar de ello, de sus limitaciones técnicas y de algún que otro fallo como que esté en inglés de salida por un fallo de localización a pesar de que si ponemos la Xbox en otra región de habla hispana tendremos la traducción, este juego no defrauda y compite con otros juegos de superviviencia que han salido recientemente.

State of Decay 2 mantiene y mejora el nivel de la primera entrega, se mantiene fresco y nos dejará momentos épicos ya que cada partida será diferente. Además de que ha salido con un precio reducido de 30 euros en su versión normal y 50 en su versión Ultimate, se puede jugar con el Gamepass sin aumento de precio.

Si os gustan los apocalipsis zombies, el rol y la gestión de comunidades en situaciones extremas, dadle una oportunidad a State of Decay 2 ya sea en Xbox o en PC.