Manipulador de alimentos: quién, cómo y por qué

La persona interesada debe formarse en medidas de higiene y seguridad alimentaria a través de cursos para su formación y capacitación, garantizando la salubridad de los alimentos y la salud de los manipuladores de alimentos y los consumidores. 

Qué! 18 de mayo de 2018

Manipulador de alimentos: quién, cómo y por qué
Foto: Archivo

Un manipulador de alimentos es una persona dedicada a una o varias fases de la fabricación, procesamiento, empaquetado, envasado, distribución, suministro y servicio de alimentos de forma directa o indirecta, por ejemplo, los cocineros, transportistas, vendedores en restaurantes, cafés, fábricas, supermercados o comedores. 

También se considera que un fontanero es un manipulador de alimentos, ya que es responsable del tratamiento de agua potable, aguas fluviales y desechos que puedan estar en contacto indirecto con la cadena de alimentos y refrigeración. 

De hecho, es recomendable que todas las personas reciban el título de manipulación de alimentos a través de correctas prácticas de higiene, de manipulación de alimentos y aseo personal, poniéndolas en práctica en sus hogares y trabajos. 

A los niños desde casa y las escuelas, se deben de promover estas prácticas de higiene y aseo personal, como lavarse las manos antes de comer, al llegar a casa y/o cepillarse los dientes después de cada alimento, ya que de mayor será un adulto sano y responsable.

¿Cuáles son los requisitos del manipulador de alimentos?

Primeramente, la persona interesada debe formarse en medidas de higiene y seguridad alimentaria a través de cursos para su formación y capacitación, garantizando la salubridad de los alimentos y la salud de los manipuladores de alimentos y los consumidores. 

Después de adquirir el carnet o documento acreditativo que solicite de más las empresas, los trabajadores deben de poner en práctica esas medidas de higiene como parte de su trabajo diario y forma de vida. 

El manipulador de alimentos debe de mantener condiciones óptimas de higiene y aseo personal, especialmente el uso de guantes, mascarillas, gorros, delantales limpios, el uniforme y mantener sus utensilios lavados y debidamente ordenados e identificados

Debe de tenerse un cuidado especial en las manos, cabello, uñas, nariz, boca y piel.

Legislación 

En algunos países la legislación le exige a las empresas del campo alimenticio que sus trabajadores y trabajadoras, tramitan su carnet de manipulación de alimentos y un certificado de salud como requisito obligatorio para contratarlos. En España, cada empresa del sector es responsable de exigirle a sus empleados la mejor manera de manipular los alimentos, higiene personal y sentido común. 

En el Reglamento número 852/2004 aparece que el certificado sea obligatorio para todos los trabajadores que manipulen los alimentos. Las autoridades recomiendan efectuar el curso cada cinco años para actualizar los conocimientos y prácticas.

Vale destacar que en las visitas de control oficial, las empresas deben mostrar los certificados actualizados de todos aquellos trabajadores que manipulen directamente los alimentos que se va a consumir. 

Las prácticas de higiene son la salud de todos

Aunque es propio del sentido común, de las normas y de las buenas costumbres, vale recordar evitar estas prácticas durante la manipulación del alimento, como fumar, masticar chicle, comer, secarse el sudor con la mano, toser o estornudar, hablar sobre los alimentos, peinarse, rascarse, limarse las uñas, manipular dinero y usar el teléfono móvil. 

En caso de haber realizado alguna de las cosas anteriormente dichas, habrá que lavarse las manos y secarlas antes de volver a la actividad de la preparación del alimento. 

Es importante también que en casos de que el empleado esté enfermo y comience a sufrir náusea, diarreas y vómito, hacérselo saber de inmediato al supervisor, quien debe tramitarlo a un médico, ya que puede estar sujeto a una intoxicación que pudo haber adquirido en el lugar y evitar así también contaminar los alimentos y a sus compañeros de trabajo. 

Lo mismo habría que hacer en caso de sufrir secreciones en los ojos, nariz, boca, infecciones o heridas y quemaduras leves. 

Lavarse las manos

Esta es una práctica continua y constante en todos, especialmente en los manipuladores de alimentos.

La persona debe lavarse las manos con jabón antes y después de realizarlos trabajos de cocción, refrigeración y preparación, después de hacer uso de los baños y tras manejar desechos o material peligroso y hacerlo todas las veces que se necesite. 

Responsabilidad colectiva

Es importante destacar que todas las personas viven en una comunidad, así que estos cuentan con sus derechos y deberes.

No sólo se le debe exigir a los manipuladores de alimentos que trabajan en el sector de hostelería, restaurantes, ferias de comida, supermercados y comedores, que cumplan con esta normativa, ya que todos podemos aportar con nuestras prácticas y conocimientos, a la salud colectiva de todos. 

Puede pasar que un alimento puede estar perfectamente envasado y haberse conservado en la línea de refrigeración debidamente, pero si el manipulador, bien sea ordenándolos en los armarios o frigoríficos, cocinándolos en la parrilla o poniéndolos en contacto indirecto con los desechos y aguas negras, puede poner en peligro su propia salud y la de los demás. 

La manipulación adecuada de un alimento es y debe ser responsabilidad de todos los ciudadanos de este país.




Servicios recomendados

Aviso legal

Copyright © Titaniun Gourmet, S.L, Madrid. 2013. Datos registrales: constituida en Madrid e inscrita en el Registro Mercantil de Madrid el 19 de julio de 2011 al Tomo 29049, Folio 73, Sección 8, Hoja M 523089, inscripción 1ª - C.I.F.: . B- 86237815 con domicilio social en Calle Alfonso XI, 4 y correo electrónico de contacto webque@que.es. Incluye contenidos de la empresa citada, del diario Qué Copyright © Titaniun Gourmet S.L., y, en su caso, de otras empresas del grupo de la empresa o de terceros.