Todo lo que debes tener en cuenta si estás pensando pedir un préstamo a un banco

¿Estás a punto de iniciar un nuevo proyecto empresarial? ¿Tienes pensado estudiar un máster en el extranjero? ¿O tal vez estás valorando la posibilidad de comprar una nueva vivienda? En diferentes etapas de la vida, nuestros ahorros pueden no ser suficientes para pagar algunos gastos. Pedir un préstamo personal es una forma de hacer frente a grandes cantidades de dinero que pueden exceder nuestra capacidad de pago.

Qué! 15 de marzo de 2018

Todo lo que debes tener en cuenta si estás pensando pedir un préstamo a un banco
Foto: Caixabank

Con un buen uso del crédito, se pueden solucionar muchas situaciones de la economía personal, familiar o empresarial. Así pues, es necesario saber qué es un préstamo, qué implica, qué criterios sigue un banco para decidir si se concede y qué costes adicionales suele tener.

¿Qué supone comprar a crédito?

Cuando no podemos esperar a disponer de nuestros ahorros para comprar algo, podemos pedir dinero prestado, y una de las maneras más frecuentes es pedir un préstamo a una entidad financiera. Un préstamo personal es una operación por la que la entidad deja una cantidad de dinero a un cliente, que se compromete a devolverla en un plazo pactado y a pagar unos intereses y los gastos de la operación. Cabe recordar que, antes de endeudarnos, es conveniente que nos planteemos algunas preguntas:

¿Realmente lo necesito?
¿Lo necesito ahora o podría esperar hasta poder pagar con mis ahorros?
¿Cuánto más me va a costar comprar a crédito que si utilizara mis ahorros?
¿Puedo permitirme los pagos mensuales? No ahora, sino durante toda la vida de la deuda. ¿Tengo la seguridad de que voy a mantener mi nivel de ingresos?
¿Qué otras cosas tendré que sacrificar para poder pagar las cuotas mensuales?
Vamos a analizar los conceptos que hay que tener claros a la hora de pedir un préstamo y finalizaremos con recomendaciones para pedir uno.

¿Qué conceptos hay que conocer antes de pedir un préstamo?

A. Importe: es la cuantía del préstamo, llamado nominal o también principal. Se determina en función de las necesidades del solicitante y de la capacidad de endeudamiento y las garantías del mismo.

B. Cuota: la cuota es el importe periódico a pagar. Generalmente, la cuota es mensual y se compone de una parte del capital (importe que he pedido) y otra de intereses (coste de pedir el dinero).

C. Tipo de interés: es el precio que cobra la entidad financiera por dejar el dinero. El tipo de interés puede ser fijo o variable:

- Fijo: será siempre el mismo durante todo el tiempo durante el que tenga que devolver el préstamo, de modo que en el momento de firmar el contrato de préstamo podemos saber el coste total de este.
- Variable: podrá cambiar durante el tiempo en el que tenga que devolver el préstamo. El tipo de interés variable está formado por un índice de referencia oficial más un diferencial y se modifica según la evolución de los mercados. El tipo de referencia más común es el euribor, que es el tipo publicado por la Federación Bancaria Europea para las operaciones de depósitos en euros a un plazo de un año calculado a partir de lo ofertado por una muestra de bancos. En el momento de firmar el préstamo, no sabremos el coste total del mismo porque dependerá de la evolución del índice de referencia, de modo que hay que ser consciente de que las cuotas del préstamo podrán subir o bajar.

¿Qué costes adicionales suelen tener los préstamos?Los préstamos conllevan unos costes. Entre las más comunes, destacamos:

Comisión de apertura: importe que se paga al formalizar un préstamo por los gastos que supone su apertura. Suele ser un pago único y corresponder a un porcentaje sobre el capital prestado.
Comisión de estudio: importe que se paga al formalizar un préstamo por los gastos que supone el estudio de riesgos. Suele ser un pago único y corresponder a un porcentaje sobre el capital prestado.
Comisión por cancelación: comisión que cobra el banco por la cancelación anticipada de un préstamo (cuando devuelves todo el préstamo antes de tiempo). Suele calcularse como un porcentaje sobre la cantidad amortizada.
Comisión por amortización anticipada: comisión que cobra el banco por la amortización anticipada de una parte del préstamo, es decir, cuando devuelves una parte del préstamo antes de tiempo. Suele calcularse como un porcentaje sobre la cantidad amortizada o entregada a cuenta.

¿Qué es la TAE y qué relación tiene con los préstamos?El tipo de interés nominal no nos indica cuál es el coste real del préstamo. Para ello, debemos tener en cuenta la TAE (tasa anual equivalente).

La TAE nos da información sobre el coste real anual del préstamo, ya que se calcula a partir de una fórmula matemática normalizada, que no solo tiene en cuenta el TIN (tipo de interés nominal) de la operación, sino también la frecuencia de los pagos, las comisiones bancarias por cancelación o amortización y los demás gastos que genera la operación.

¿Qué intervalos de tiempo debemos tener en cuenta?

Al adquirir un préstamo, debemos tener muy claros dos conceptos:

Plazo de amortización: es el plazo en el que se devolverá el préstamo. Dependerá del tipo de préstamo: consumo, hipotecario, etc.

Periodo de carencia: es el período que pasa desde que se firma el préstamo hasta que se empieza a devolver el importe prestado. Normalmente, durante la carencia solo se pagan intereses, pero no el principal (aunque en el caso de la carencia total puede no tener que pagarse ninguna cuota). Los periodos de carencia son habituales en algunas ofertas de préstamos hipotecarios o personales. Por ejemplo, un préstamo con un plazo de cinco años y una carencia de seis meses quiere decir que durante los primeros seis meses voy a pagar una cuota más baja porque solo pagaré los intereses, y a partir del séptimo mes la cuota ya tendrá la parte de principal y la parte de intereses.

¿Qué criterios sigue el banco para decidir si se concede un préstamo?

La condición básica para que un banco conceda un préstamo es que tenga la seguridad de que se lo van a devolver según las condiciones pactadas, es decir, que el cliente tenga capacidad de devolución del préstamo.

Para ello, el banco suele analizar los siguientes aspectos:

Historial crediticio. Se analiza el historial de comportamiento con la entidad (en caso de ser cliente de la entidad) y se consulta si se han concedido préstamos con anterioridad, si se ha devuelto el dinero en el plazo correspondiente y las cantidades pendientes de pago, si ha habido descubiertos... También se solicitará información para conocer si tiene otros préstamos con otras entidades (CIRBE) y se consultarán los ficheros de morosos.
Ingresos estables. Se analizarán los ingresos actuales y si son estables.
Situación financiera y patrimonial actual. Se analizará también el nivel o ratio de endeudamiento, es decir, si con los ingresos que tenemos podemos vivir y, además, pagar la cuota mensual del préstamo. No es recomendable que la cuota del préstamo sea superior al 30-40% de los ingresos mensuales disponibles.
Además, para tener mayor seguridad de que va a cobrar el préstamo, el banco puede pedir garantías adicionales. Las garantías son los bienes y avales que se declaran para hacer frente al pago del préstamo en caso de que no se devolviera el dinero según lo acordado. Por ejemplo, el banco puede pedir que el cónyuge avale el préstamo.

El banco también puede pedir que se domicilie la nómina. También es frecuente que el banco ofrezca la contratación de un seguro que cubra posibles eventualidades (fallecimiento, invalidez, accidente...).

Simuladores de préstamos
En internet es posible encontrar muchos simuladores de préstamos, como el del portal del cliente bancario del Banco de España. En la página web se puede calcular la cuota inicial de un préstamo con un tipo de interés y un plazo determinados o la nueva cuota a pagar si a lo largo de la vida del préstamo se modifica el tipo de interés. Además, la plataforma permite obtener tablas de amortización para comprobar la evolución del préstamo a lo largo del tiempo. Es una buena forma para hacerse una idea de qué supondría pedir ese préstamo.

¿Qué pasa si no se puede pagar la cuota del préstamo?En caso de no poder hacer frente a la deuda, lo recomendable es hablar cuanto antes con el banco y explicar la situación para ver si es posible que nos refinancien el préstamo, es decir, que nos alarguen el plazo de devolución -reduciendo así la cuota mensual-, o incluso que nos concedan un periodo de carencia durante el que solo haya que pagar intereses.

Consejos a la hora de pedir un préstamoLa principal recomendación para adquirir un préstamo es la prudencia. Antes de solicitar un préstamo, es básico conocer cuál es la situación actual y qué capacidad de pago mensual tengo: qué tope de cuota mensual voy a poder pagar (en el presente, pero también valorando posibles eventualidades que pueden suceder).

Antes de firmar, hay que leer atentamente el contrato y preguntar todo aquello sobre lo que tengamos dudas (precio, plazos, comisiones).

Es importante tener en cuenta estas recomendaciones a la hora de pedir un préstamo y conocer los conceptos básicos antes de firmar el contrato con el banco, desde los tipos de interés a las comisiones, pasando por la morosidad o los criterios de concesión.

CaixaBank pone a disposición de sus clientes un amplio abanico de préstamos personales. Para tus planes, para financiar los estudios, para comprar un nuevo vehículo, para adquirir nuevos electrodomésticos o aparatos tecnológicos, para comprar una vivienda o para reformar tu casa. Pueden ser múltiples las finalidades por las que alguien quiere adquirir un préstamo, por ello nos adaptamos a las necesidades de cualquier persona.

Contenido elaborado por MicroBank y publicado en EL BLOG DE CAIXABANK