Lentillas, cuidados y consejos de uso

Las lentillas más prácticas son las diarias y las de uso continuado día y noche, que simplemente se tiran y se reemplazan por otras nuevas. Las de tipo reutilizable precisan un mínimo mantenimiento y exigen unas normas de higiene que conviene recordar.

Qué! 20 de febrero de 2018

Lentillas, cuidados y consejos de uso
Foto: Archivo

Las lentes de contacto son un sistema de corrección visual muy extendido entre la población. En España, cerca de 25 millones utiliza a diario lentillas o gafas, lo que representa un 53,5 por ciento de la población. Las cifras son un reflejo directo de la salud visual de los españoles y de la necesidad de tomar medidas que aporten el máximo bienestar a nuestros ojos.

Los usuarios de lentes de contacto han de ser especialmente precavidos. Los ojos están en contacto directo con las lentes muchas horas al día y eso puede acabar generando molestias. ¿Qué medidas podemos tomar para garantizar nuestro bienestar visual?, ¿qué se ha de hacer para conservar las lentillas de formas correcta?

Tipos de lentillas

Las lentillas han evolucionado mucho en los últimos años y se han ido adaptando al ritmo de vida de las personas. Si en un principio eran todas rígidas y de uso prolongado, ahora disponemos de una amplia diversidad de productos para todas las necesidades. En las tiendas de lentillas online podemos encontrar lentes diarias desechables, quincenales, mensuales, de uso continuado día y noche... y cada una requiere un tipo de mantenimiento distinto.

Las lentillas más prácticas son las diarias y las de uso continuado día y noche, que simplemente se tiran y se reemplazan por otras nuevas. Las de tipo reutilizable precisan un mínimo mantenimiento y exigen unas normas de higiene que conviene recordar.

Cómo cuidar tus lentillas

Las lentes de contacto reutilizables obligan a realizar una sencillas rutinas diarias. No importa si son para miopía o lentillas para astigmatismo, todas requieren un cuidado diario mínimo que no debemos obviar. De ello dependerán nuestra salud visual y nuestro bienestar.

- Antes de manipular las lentillas, es necesario lavarse bien las manos con agua y jabón neutro. Y cuidado al secarlas, los restos de pelusa de las toallas pueden adherirse a la lente y producir molestias.

- Limpia las lentillas cada noche antes de guardarlas. Para ello, coloca las lentes en la palma de la mano, aplícales unas gotas de la solución limpiadora y frótalas muy suavemente sobre la palma con movimientos rotatorios. 

- Después, colócalas con cuidado en su celdilla correspondiente con un poco de líquido conservante.
- Limpia el estuche de forma regular y substitúyelo cuando lo veas deteriorado. Aunque limpiemos las lentillas de forma correcta, las celdillas de estuche tienden a acumular partículas de suciedad que pueden adherirse a las lentes.

-Deja las lentillas en reposo toda la noche. Al día siguiente, tira la solución vieja y substitúyela por líquidos nuevos.

- Nunca utilices agua del grifo para limpiar y conservar las lentillas. El agua doméstica suele contener bastante cal, lo que puede perjudicar a las lentes.

- Guarda siempre las lentes en su estuche correspondiente. No utilices vasos ni recipientes de este tipo; los estuches están creado con una forma y materiales especiales que evitan la acumulación de suciedad y las bacterias.

- Recuerda quitarte las lentillas cuando te bañes, ya sea en casa, en el mar o en una piscina.

- Vigila las fechas de caducidad de líquidos y lentillas.

- Y un último consejo importante, si te duermes toda la noche con las lentillas puestas, no te las quites, acude a un servicio de urgencias. Las lentes pueden haberse adherido al ojo.