10 propósitos saludables para 2018 que sí se cumplen

Nuevo año, nuevo yo. La llegada del 2018 es la mejor excusa para proponerse objetivos a cumplir en los próximos 365 días siguientes, sin embargo, según un estudio de la Universidad de Scranton, tan sólo el 8% llegan a cumplir sus propósitos de Año Nuevo.

Alfonso Mata 8 de enero de 2018

10 propósitos saludables para 2018 que sí se cumplen
Foto: Twitter

Para ponerlo más fácil, conviene plantearse metas sencillas que acaben convirtiéndose en un hábito, como por ejemplo, acostarse temprano o dar un largo paseo diario. En términos alimenticios, los expertos de 'Kaiku Sin Lactosa', la gama de lácteos sin lactosa más amplia del mercado, comparte el decálogo healthy de propósitos de Año Nuevo, listos para ser cumplidos.

1. Cocinar más en casa

En este 2018 pasar más tiempo entre fogones tendrá su recompensa, y es que la comida casera permite no sólo ahorrar dinero, sino también tener un mayor control de las cantidades así como de los productos utilizados. Un nuevo objetivo para este año es prescindir de las elaboraciones menos saludables, como frituras, y decantarse por alimentos cocinados al vapor o al horno.

2.Los caprichos están permitidos

Si se toman con moderación. Terminar la comida con un postre es una costumbre que puede ser contraproducente si se abusa del dulce o de productos refinados; sustituir un trozo de tarta por una pieza de fruta o un yogur desnatado sin lactosa calmará la "dulce necesidad" y mejorará la digestión. Los caprichos dulces es mejor tomarlos al comienzo del día, para permitir al cuerpo su correcta digestión y quema de calorías para compensarlo.

3. Hidratarse más 

Los ocho vasos al día pueden tomarse de muchas formas y no caer en el aburrimiento. Dentro de las bebidas hidratantes y llenas de nutrientes se encuentran el té verde y la leche, perfecta en su versión sin lactosa ya que es más ligera pero manteniendo sus propiedades. Por otro lado, es importante optar por alimentos ricos en agua como las hortalizas (con hasta un 95% de agua), seguidas de las frutas (con un 85%) y los yogures (86%).

4. Adiós al picoteo unhealthy 

Las ocho horas en la oficina pasan factura a nuestro cuerpo, y es que según un estudio1 aquellas mujeres que trabajan en oficina, tienen el riesgo de consumir 100.000 calorías extra al año debido al picoteo en la zona de trabajo. Para plantar cara a las estadísticas, es conveniente optar por snacks saludables como Kaiku Sin Lactosa MIX, que combina muesli, yogur y fruta en un formato que incluye cucharita, perfecto para sobrellevar la jornada laboral.

5. Disfrutar de la compra semanal

Comprar de forma responsable es el primer camino hacia una alimentación saludable y equilibrada. El clásico truco de no ir a la compra con hambre y llevar una lista, evitará tentaciones poco saludables. Además, optar por productos frescos y ecológicos, denominados de kilómetro cero, garantiza calidad y sabor.

6. Hacer ejercicio acompañado

Aplicar un hábito en la rutina diaria lleva un tiempo aproximado de 21 días. Si el objetivo es el de ponerse en forma, nada como hacerlo acompañado. Es más dinámico y gracias al apoyo moral, también una buena razón para no dejar de practicar ejercicio.

7. Tomar muchas grasas (saludables) 

Las grasas buenas nos aportan energía y son uno de los principales elementos que mantiene al cerebro en buen funcionamiento. Una dieta rica en grasas buenas incluye aguacates, frutos secos, yogures y quesos, huevos y semillas como las de calabaza o chía.

8. No saltarse ninguna comida 

Las prisas y el estrés provocan desórdenes en la rutina diaria, lo que en muchas ocasiones se traduce en comidas pesadas por no haber almorzado, o acostarse tarde sin haber cenado. Realizar las cinco comidas al día evita ansiedad por comer alimentos menos sanos, permite hacer comidas variadas y saludables, y sobre todo que nuestras digestiones estén equilibradas lo que evita el decaimiento y somnolencia después de una comida copiosa.

9. Dormir más y mejor 

Acostarse al menos dos horas después de haber cenado propicia un buen sueño, además de dormir sobre el lado izquierdo, ya que favorece el correcto funcionamiento de los distintos órganos del aparato digestivo. Por último, dormir entre 7 y 8 horas permite rendir mejor al cerebro después de descansar adecuadamente y los procesos vitales que se producen durante el sueño se completan de forma correcta.

10. Reorganizar la cocina 

Al igual que los cambios de armario, entrar en un nuevo año es la excusa perfecta para organizar la cocina y limpiarla de tentaciones poco saludables. Una buena idea es mantener tanto en los cajones como en el frigorífico recipientes de cristal donde poder visualizar a primera vista todos los alimentos, además de mantenerlos en buen estado. Al organizar los snacks, conviene eliminar la bollería y dejar a mano tentempiés saludables como los frutos secos o los yogures.