La pizza napolitana, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

Los pizzeros napolitanos y el manjar que preparan, la pizza, reconocidos como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Fernando Fernández Quintas 7 de diciembre de 2017

La ciudad italiana de Nápoles ha sido reconocida por uno de los manjares más típicos de la gastronomía de la ciudad y que se ha extendido por todo el mundo gracias a ellos, la pizza. Este plato aparentemente sencillo ha sido reconocido por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Pero no solo el manjar redondo, sino también los "pizzaioli", los pizzeros que las preparan.

La práctica de hacer pizza consiste en hacer la masa, cuya preparación se divide en 4 etapas para hornearla a fuego de leña dándole vueltas. Ha sido la última inclusión en la lista de la Unesco como uno de los elementos que deben mantener y conservar su gran valor cultural. En esta lista se incluyen importantes eventos como Las Fallas de Valencia, géneros musicales como el flamenco o los cantos de Los Llanos de Colombia y Venezuela. Este reconocimiento busca movilizar la asistencia internacional para que las sociedades mantengan su patrimonio cultural.

En esta última jornada, la de hoy, se han incluido doce elementos provenientes de Portugal, Alemania, India o Indonesia, el doble de los incluidos ayer. 

En Nápoles quedan apenas unos 3000 "pizzaioli", por lo que la Unesco ha propuesto a los más jóvenes que aprendan y observen a los maestros para mantener la tradición y cultura de la pizza en la ciudad del sur de Italia. La práctica de hacer pizza es considerado un arte culinario ya que la habilidad necesaria para hacer una pizza, la masa, y hornearla, a pesar de parecer fácil, es una actividad compleja y en la que se necesita experiencia.