'Wifigüeño', 'Sexagerar', 'Abuelantamiento' o 'Trepajador': Las nuevas palabras de Luis Piedrahita

El nuevo libro del escritor, humorista, director de cine e ilusionista ofrece horas de risas garantizadas. Contiene más de 200 palabras que hasta ahora no existían y que definen buena parte de nuestras acciones más comunes. 

Nacho Arribas 18 de octubre de 2017

Luis Piedrahieta vuelve a sorprender con su último libro. Una obra donde el escritor, humorista, director de cine y también ilusionista se ha propuesto llenar el hueco que deja la Real Academia Española de la lengua, a la hora de poner nombre a algunas de nuestras actitudes más cotidianas. 

En 'Cambiando muy poco algo pasa de estar bien escrito a estar mal escroto' (Editorial Planeta), Piedrahieta nos ofrece 222 nuevos términos "sin colorantes y con conservantes".  222 "situaciones que todos hemos vivido y que hasta ahora no tenían una palabra que les diera nombre". 

WIFIGÜEÑO

Pescador callejero de wifis gratuitas. Persona con recursos suficientes para adquirir un dispositivo carísimo, pero insuficientes para costear la línea.

SEXAGERAR

Relatar con verbo florido, ponderando en demasía calidad y la cantidad de proezas amatorias propias.

TREPAJADOR

Estratega de oficina y alpinista laboral. Empleado obsesionado con medrar en su puesto de trabajo, cueste lo que cueste. Libador de anos. 

CATACULPA

Mecanismo de defensa que consiste en culpar al que no está delante. Resorte humano capaz de arrojar la responsabilidad tan lejos como sea necesario para seguir adelante.

Con cada una de las 222 palabras que contiene su libro, Piedrahita propone un nuevo término, explica el contexto que le ha llevado a formular semejante "palabro" y ofrece un ejemplo práctico:

Cuando vas por la calle y hay dos señoras mayores que colapsan la acera. Dos viejecitas que van ahí, charlando de sus cosas, y no hay manera de adelantarlas. Lo que sucede es que no son dos abuelitas sin más, independientes y divisibles, ¡son un único ser! Van agarradas, apelmazadas, pegadas como las nalgas de un torero. Son pequeñas, macizas y compactas. Dices para tus adentros «¡quién tuviera una pértiga para saltarlas!». O si no, una máquina quitanieves, porque no hay manera. Al final decides rodearlas por un lado. 

¿Cómo podemos llamar al hecho de circunvalar a esas rotondas con cardado?

Yo propongo... ABUELANTAMIENTO

Acción y efecto de abuelantar. Ganar la posición a dos damas añejas que obstruyen la vía pública. 

Ejemplo práctico:

Salió de misa a toda velocidad, efectuando varios abuelantamientos temerarios.