Cómo evitar el dolor de espalda en la vuelta al trabajo: Claves fundamentales

Bolsos, tacones o mochilas generan la mayoría de las dolencias. Un experto da consejos para evitar problemas. 

Nacho Arribas 18 de septiembre de 2017

El 58% de las personas encuestadas en nuestro país en el primer Barómetro del Dolor, aseguran que presentan dolor en su puesto de trabajo. De lo que más padecen los españoles, por este orden, y según porcentaje, es la espalda - las zona dorsal - con un 37%, seguida muy de cerca por el cuello, con un 35% y de la zona lumbar - la parte baja, con un 31%.

Esta muestra señala a nuestra población activa como una de las que más bajas médicas solicitan, lo que tiene sentido, según Ata Pouramini, director de Quiropractic Valencia y autor del libro "Tú eres tu medicina", si recordamos que los problemas de la espalda son los mayores culpables de absentismo a nivel laboral.

Más allá de lesiones congénitas, accidentes y falta de educación postural, el autor recuerda que existen diversos factores cotidianos que contribuyen al incremento de las consultas relacionadas con nuestra espalda.

En el caso de la mujer, advierte de la excesiva carga de los bolsos femeninos, que, además, suelen llevarse durante trayectos largos y en posturas poco adecuadas. Valgan aquí las mismas recomendaciones que hacemos para los más pequeños. 

Lo primero es evitar sobrecargarlos de objetos innecesarios; nunca, igual que las mochilas escolares, deben sobrepasar el 10% del peso del cuerpo. Además, hay que procurar cambiarlo de hombro, para no forzar siempre el peso hacia el lazo izquierdo o derecho del cuerpo.

Si se lleva mochila, artículo unisex , nada de llevarla colgando de un lado. Cada tirante en cada hombro y si son acolchados mucho mejor.

Los tacones son una de las causas más importantes de las problemas de espalda. Aunque no se aprecie a corto plazo, su uso prolongado puede dar lugar a lesiones como el Neuroma de Morton ( irritación del nervio del pie situado entre los dedos tercero y cuarto) y la espondilolistesis , el desplazamiento de una vértebra lumbar sobre otra inferior.

Ata Pouramini, recomienda no llevar calzado alto, y en caso de ser un requisito laboral, que los zapatos no tengan un tacón de más de tres centímetros y que, a ser posible tengan plataforma. El quiropráctico explica que este tipo de calzado modifica la postura corporal al desplazar a quien lo viste hacia delante, en un grado de inclinación proporcional a la masa corporal. Este desequilibrio, añade, afecta a la columna, cuyas ramificaciones nerviosas inciden en el resto del cuerpo.

Para las personas que tiene un trabajo sedentario, la recomendación es levantarse cada veinte minutos y, si las circunstancias lo permiten, permanecer en movimiento otros ocho. Subir escaleras, permanecer de pie en las reuniones, así como sentarse correctamente frente al ordenador nos ayudarán a evitar la lumbalgia. Para quienes no recuerdan el procedimiento correcto, Ata Pouramini lo resume así : los pies en el suelo y la espalda recostada en la silla en posición recta. Los codos deben estar apoyados en el reposabrazos de la silla, los hombros relajados y la cabeza y el cuello rectos.