Cómo arreglar una cremallera

Una cremallera rota no debe ser el final de tu bolso o chaqueta, hay varias maneras de arreglar una cremallera sin necesidad de instalar una nueva.

Que.es 24 de febrero de 2015

Los cierres de cremallera son una pieza común en prendas y bolsos que a menudo son tan eficientes que prácticamente no se notan hasta que se arruinan. Uno de los fallos más frecuentes en estos mecanismos ocurre cuando los dientes se desalinean. Cuando esto sucede, la cremallera se mueve sin control hacia atrás y hacia adelante, pero no es capaz de unir las dos partes del cierre. Pero no perdamos el control porque se puede salvar la prenda arreglando la cremallera.

Si se trata de una simple reparación en la cremallera porque se haya deslizado, debes examinar la cremallera para identificar la causa por la que no se cierra. Busca el hilo o material atrapado y corta la tela atrapada en la cremallera con unas tijeras antes de tirar de la corredera sobre el área congestionada. A continuación, lubrica los dientes de la cremallera rozando una barra de cera de abejas a lo largo de los mismos, mientras que el deslizador es empujado hacia un lado. Habrás arreglado la cremallera cuando tires del deslizador de un extremo a otro un par de veces para recubrir completamente los dientes.

Una brecha en la cremallera es una rotura común en este tipo de material. Para ello, hay que quitar el tope de metal en el extremo de la cremallera. Se puede utilizar un par de pinzas para sacar esta barra de metal y mover el deslizador hacia debajo de la cremallera, cuidadosamente realinea los dientes a medida que avanzas. Ahora necesitas una aguja y un hilo de nailon fuerte y átalo a un extremo. Por último, inserta la aguja a través del lado dañado de la base de la cremallera y cose cada puntada. Ya tendrás arreglada la cremallera.

Otra de las reparaciones que necesite la cremallera puede ser reemplazar el tirador. Así que, elimina por completo el deslizador con una pinza. Puedes usar alambre de joyería para crear un tirador decorativo de perlas o botones ensartándolo a través de un extremo del alambre. A continuación, ata el alambre alrededor de una perla, dejando el extremo libre del alambre para adjuntarlo al bucle del deslizador. Y, así, habrás reparado una parte de la cremallera que suele romperse.

Las cremalleras han supuesto una auténtica revolución en la ropa de la que no siempre somos conscientes hasta que lamentablemente se rompen. Se acabó lo de tener que tirar una prenda favorita o llevarla al sastre o costurera pagando un alto precio para conservarla. Ahora tienes las claves para que la prenda quede en perfecto estado.