Félix Sánchez, Culson, Santos y Silva, fiesta latinoamericana

Los dominicanos Félix Sánchez y Luguelín Santos, el puertorriqueño Javier Culson y la cubana Yarisley Silva brillaron con luz propia en la jornada del lunes del atletismo de los Juegos de Londres, que tuvo un acentuado tono latinoamericano con las medallas de este cuarteto.

Londres, EFE 6 de agosto de 2012

Félix Sánchez logró su segundo título olímpico de los 400 metros vallas, mientras que el puertorriqueño Javier Culson logró la medalla de bronce.

Regresó 'Super Félix', aquel que dominó la prueba con autoridad y al que las lesiones lastraron durante unos años, para volver a ser el más grande y ganar con un tiempo de 47.63, mejor crono mundial de la temporada.

El atleta nacido en Estados Unidos heredó el trono del norteamericano Angelo Taylor, quinto en la capital británica, con una demostración de poderío que no se le veía desde sus mejores tiempos cuando se coronó campeón universal y olímpico y ganaba todas las carreras del circuito internacional.

Félix Sánchez, que corrió por la calle siete, tuvo una buena puesta a punto, se mantuvo en la cabeza de la prueba hasta que en la última recta remató poderoso para superar a Javier Culson, quien pagó caro el esfuerzo previo y acabó por caer hasta el bronce con 48.10 ante la progresión del estadounidense Michael Tinsley (47.91).

'Super Félix', campeón mundial en Edmonton'01 y París'03, y plata en Osaka'07, supo mantenerse firme en los momentos más difíciles, en los que las lesiones le impedían ser él mismo, se repuso una y otra vez y lo confirmó en una noche mágica.

Con esta victoria emula el éxito del propio Taylor, que también ganó dos títulos olímpicos con ocho años de diferencia, en su caso en Sydney'00 y Pekín'08.

Culson salió con mal sabor de boca porque se sabía gran favorito a la victoria pero con una medalla de un valor incalculable que se convierte la primera para Puerto Rico en este deporte.

El puertorriqueño quería escribir una página si cabe más brillante después de dos platas mundialistas y hoy se vio con la posibilidad de hacerlo, pero el poderío de Sánchez y la progresión de Tinsley se lo impidió.

Luguelín Santos se doctoró en Londres pese a su juventud. Llegaba tras proclamarse hace escasas semanas campeón mundial júnior en Barcelona y carrera a carrera ha ido confirmando lo que todos los expertos barruntaban.

El dominicano irrumpió en el Olimpo con una final de manual, en la que, con 44.46, tan solo cedió ante el poderoso campeón mundial, el granadense Kirani James (43.94). El trinitense Lalonde Gordon cerró el podio con 44.52.

Santos no se dejó amedrentar por el tremendo ambiente del estadio, por el frío y las gotas de lluvia. Tampoco por todos los ilustres rivales que tenía a su lado y, pleno de atrevimiento y poderío, se plantó en la recta final para jugarse incluso el oro, pero James fue demasiado como para poner en duda su dominio.

Supo administrarse para sacar el espacio suficiente para ganarse la plata con claridad y solvencia y escribir otra página para la historia del atletismo dominicano y latinoamericano.

La cubana Yarisley Silva, quinta en los Mundiales de Daegu'11 y campeona panamericana también el año pasado en Guadalajara (México) se convirtió en la primera pertiguista de su país que logra una medalla olímpica.

Logró la plata y de haber superado el listón en los ansiados 4,80 en el último intento de la competición le habría arrebatado el oro a la estadounidense Jennifer Suhr, pero pasó por debajo de la barra y se tuvo que conformar con el segundo puesto.

Ambas terminaron con una marca de 4,75, pero la estadounidense tenía un nulo menos y se llevó el oro. La 'zarina' rusa Elena Isinbayeva volvió a fallar y, con 4,70, cambió el título por el bronce.

En otra de las finales del día, la de lanzamiento de peso, hubo dos representantes latinoamericanas, la brasileña Geisa Arcanjo y la chilena Natalia Ducó.

Arcanjo concluyó en la octava posición con 19,02, mejor marca personal, y la chilena Natalia Ducó, segunda atleta de su país finalista tras Gert Weil en Seúl'88, en la misma prueba, zanjó su histórica actuación con el décimo puesto y un nuevo récord nacional de 18,80.