El Real Madrid elimina al Bayern en la prórroga

Cristiano Ronaldo hizo un hattrick decisivo para meter al Real Madrid en semifinales por séptima vez consecutiva, el primer equipo en la historia de la Champions en lograrlo. Los blancos eliminaron al Bayern en la prórroga (4-2) en un partido no exento de polémica arbitral. Desastroso partido del colegiado Kassai, que perjudicó a ambos equipos. Asensio hizo un jugadón de crack para marcar el cuarto. Marcelo estuvo sensacional en su partido 400 con el Madrid.

Pablo Pascual 19 de abril de 2017

El Real Madrid se clasificó para las semifinales de la Champions League por séptimo año consecutivo -primer equipo en lograrlo-, gracias a los tres tantos de Cristiano Ronaldo y al golazo de Asensio. El portugués fue de menos a más. Pasó de ser silbado, a ser ovacionado tras su decisivo Hattrick, que mete al conjunto blanco en la siguiente ronda. El segundo y el tercero llegaron en la prórroga y con polémica arbitral.

El colegiado del encuentro, Viktor Kassai, tuvo una noche para el olvido con numerosos errores para ambos equipos, y que marcaron la eliminatoria. El húngaro fue una diana para los dardos alemanes al término del partido, frustrados tras la derrota. Algunos miembros del Bayern se quejaron especialmente de los dos goles de Ronaldo en fuera de juego y la polémica expulsión a Vidal en el 84' por una segunda amarilla injusta.

Todo sea dicho, el chileno debió ver la roja mucho antes, en el minuto cuatro de partido tras una entrada criminal por detrás sobre Isco, sin el balón en juego, que sólo le valió una amarilla. Le perdonaron la segunda cartulina al comienzo de la segunda parte tras una entrada a Casemiro, también sin posibilidad de jugar la pelota. Puede que por eso, hiciera lo mismo con el mediocentro brasileño minutos después tras una entrada a Robben.

Antes hubo un dudoso penalti de Casemiro sobre el extremo holandés, que Lewandowski se encargó de realizar. Ronaldo puso el empate a uno 20 minutos después, pero menos tiempo tardó Ramos en marcarse en propia puerta el 1-2 tras un inoportuno rechace -el Bayern empataba la eliminatoria y forzaba la prórroga-. Un gol que no debió subir al marcador por un fuera de juego previo del delantero polaco tras la asistencia con el pecho de Müller. Eso en cuanto a los 90 minutos. Ya en el tiempo añadido, el Real Madrid se quejó de un penalti de Boateng tras derribar a Casemiro.

En lo estrictamente futbolístico, la vuelta del Bernabéu nos dejó un partidazo con momentos para los dos equipos, lleno de épica y con muchas ocasiones. Lo que todo espectador quiere ver. El Bayern Munich empujó desde el principio -lo mínimo que se podría esperar de un equipo que estaba fuera de Europa con el 0-0 y necesitaba marcar al menos dos goles-. Una intensidad germana que duró 15 minutos. Lo que tardó Zidane en rectificar el rombo con el que había salido en la medular, con Isco de mediapunta, y pasó a jugar con los cuatro centrocampistas en línea. El conjunto de Baviera estaba creando peligro por las bandas, siempre con un dos (extremo y lateral) contra uno (lateral madridista), pero sin conseguir poner en apuros a Keylor -hasta Marcelo hizo más paradas que el costarricense durante el partido, sacando dos balones bajo palos-.

El Real Madrid resistió el empuje y los 30 minutos restantes de la primera parte fueron de absoluto dominio blanco en los que se pudo ir al descanso, fácilmente, con una diferencia de dos goles teniendo en cuanta todas las ocasiones de las que dispusieron los dos conjuntos. Los de Zidane acabaron el choque con 12 tiros a puerta, por dos de los alemanes.

La segunda parte comenzó igual hasta que llegó la pena máxima a favor del Bayern en el 53'. El partido cambió y el estado anímico se apoderó de los jugadores. Lo emocional se impuso a lo futbolístico. Asensio y Lucas Vázquez entraron por Benzema e Isco, y el Madrid se sobrepuso a sus peores minutos. Lo que le valió a Ronaldo para poner el empate en el 76', para alegría de los aficionados madridistas. Pero dos minutos después volvieron las caras de preocupación al ver como Ramos se metía un gol en propia puerta y empata la eliminatoria. La cosa se complicaba, hasta que Vidal vio la segunda amarilla por una falta muy protestada sobre Asensio en la que el chileno tocó balón. Y con el Bayern en inferioridad numérica, se llegó a la prórroga.

Ya en el tiempo añadido, con el conjunto alemán muy agotado y con un hombre menos, los blancos se adueñaron del balón buscando el gol que les diera el pase a semis. Por el contrario el Bayern se lo jugó todo a una carta: Robben. Sin embargo, el holandés no tuvo fuerzas para más. Quien sí las tuvo fue Cristiano Ronaldo que anotó el empate a dos y el 3-2 (ambos en fuera de juego) para sentenciar el partido y la eliminatoria. El tercero lo metió Ronaldo, pero lo creó un Marcelo imperial, tanto en ataque como en defensa, en la noche de hoy, colándose por el centro tras una conducción con la que se metió hasta la cocina y le puso el pase de la muerte al siete madridista para que la empujase y firmase un nuevo hattrick. El lateral brasileño firmó una actuación soberbia para celebrar su partido 400 con la camiseta blanca.

El Bayern estaba entregado y Asensio lo aprovechó para, dos minutos después, terminar con toda esperanza germana, y para certificar el pase a semifinales de los de Zidane, que conocerán su rival en el sorteo del viernes, donde ya espera el Atlético de Madrid.