España gana 4-1 y sigue líder de grupo

El jugador canario abrió el marcador y llevó el juego del equipo en el triunfo (4-1) de la Selección española contra Israel. Una cómoda victoria que mantiene a España en lo más alto de la tabla de clasificación del grupo G, con 13 puntos, los mismos que Italia. Los de Lopetegui mostraron una enorme superioridad contra los israelitas, que por momentos fue apabullante. Vitolo, Diego Costa de cabeza, e Isco en los minutos finales anotaron los otros tres goles. Refaelov hizo el tanto de la honra con un trallazo dentro del área, imparable para De Gea.

Pablo Pascual 25 de marzo de 2017

La Selección española pasó por encima de Israel en el encuentro de clasificación para el Mundial de 2018. Una victoria por 4-1 que mantiene a los de Lopetegui como líderes del grupo G tras la primera vuelta cumplida, aunque empatados a 13 puntos con Italia, nuestro rival por un primer puesto que tiene como premio el billete directo a Rusia.

Desde la llegada del nuevo seleccionador, el fútbol de España ha recobrado su mejor versión con toque, velocidad en la transición, desmarques de ruptura, y sobre todo gol -23 tantos en 7 partidos con Lopetegui-. El entrenador vasco le ha dado un nuevo aire, más fresco, que los jugadores ya necesitaban. Dando más protagonismo a la nueva generación que viene hambrienta de títulos, los De Gea, Carvajal, Thiago, Koke, Isco, Ander Herrera, Morata, y ahora también Illarramendi, a los que tan bien conoce y que le hicieron campeón de Europa sub19 y sub21; y manteniendo a pesos pesados como Ramos, Pique, Iniesta, Busquets o Silva, a los que ha sabido motivar en busca de nuevos retos.

En el duelo contra Israel fue precisamente uno de esos veteranos rejuvenecidos quien se erigió como el líder echándose el equipo a su espalda: David Silva. El juego de la selección pasa por las botas de todos, pero fue el canario quien le puso ese plus de creatividad, de precisión y de remate -o sea se puro fútbol- en los metros finales para desequilibrar la balanza a nuestro favor. Él fue el encargado de abrir el marcador a los 13 minutos, el partido comenzaba a pedir de boca. Supuso su gol número 29 en los 110 partidos con la selección. Mejor aún fue el momento del segundo tanto de Vitolo, al filo del descanso, para dejar tambaleantes a los israelitas.

Los de Levy no se vencían fácilmente y lo intentaban en cada oportunidad que veían. España salió con la línea defensiva muy arriba, casi a la altura del centro del campo, para encerrarles en su terreno. Los israelitas tenían muchos metros por recorrer hasta llegar a la portería defendida por De Gea. Ese era su único camino para hacer daño, aprovechar los espacios dejados atrás por Piqué y Ramos a base de contragolpes. Sin embargo, el meta español siempre atento abarató cualquier ocasión, por muy complicada que fuera. Zahavi, dos veces, y Ben Chaim lo intentarón en la primera parte sin éxito alguno.

El segundo tiempo comenzó igual, y a los 6 minutos Diego Costa ponía el 3-0 en el marcador tras cabecear un balón al fondo de la red, para terminar de noquear a Israelís. Los jugadores españoles llegaban una y otra vez con remates desviados u otros que rebotaban en el palo. Entonces Israel aprovechó una acción a balón parado para rematar con un testarazo a la madera, el rechace le cayó a Refaelov dentro del área que fulminó, a un De Gea abatido en el suelo de la acción anterior, con un potente latigazo al que nada pudo hacer el meta español.

A pesar de acortar distancias con el 3-1, España seguía teniendo el control del partido. Lopetegui había dado entrada a jugadores frescos como Koke e Isco por Thiago e Iniesta, respectivamente. El de Fuentealbilla salió ovacionado por los aficionados del Molinón, y es que ningún español puede olvidar su gol contra Holanda y lo que supuso. Aún con los cambios, el dominio español era el mismo, e incluso mayor. Isco, recién entrado al terreno de juego, hizo gala de su clase con la pelota para deleite de los espectadores y aficionados al fútbol. Primero fue un sombrero espectacular, y después una internada desde la banda para terminar con un golazo al palo corto y poner el definitivo 4-1 en el marcador. Con esta victoria, ya son 58 partidos consecutivos de España sin perder en fases de clasificación para un Mundial.