Importante victoria (1-2) del Real Madrid en el nuevo San Mamés

El Real Madrid consigue tres puntos fundamentales en casa del Athletic Club, para su lucha por la Liga. El delantero galo, omnipresente durante todo el tiempo que estuvo sobre el césped, fue clave en el juego y el triunfo blanco, en el que además abrió el marcador. Aduriz en el 65' empató para los bilbaínos, y Casemiro, tan sólo tres minutos después, hizo el tanto que les acabaría dando la victoria.

Pablo Pascual 18 de marzo de 2017

El Athletic salió muy intenso al duelo y acosó en los primeros minutos al Real Madrid para intentar aprovecharse de la falta de concentración con la que últimamente suelen salir los blancos al comienzo de los partidos. Sin embargo, y a pesar de que el Athletic estaba siendo superior, los de Zidane supieron sufrir y defenderse del empuje local hasta conseguir sobreponerse y cambiar la tendencia en el juego.

Los de Valverde dejaban espacios atrás con la línea defensiva algo adelantada y el Real Madrid supo aprovechar esos huecos para hacer daño al Athletic gracias a un inspirado y obicuo Benzema. Los de Zidane encontraron la fórmula para llegar con claridad a la portería defendida por Kepa y una de esas aproximaciones terminó en el primer gol madridista a los 24 minutos. Casemiro encontró sólo por banda derecha a Ronaldo, y el portugués controló y centró raso a la altura del punto de penalti por donde entró Benzema que de primeras batió a Kepa con un balón pegado al poste.

El delantero francés, que no ha sido convocado por Deschamps, se reivindicó contra el Athletic enviándole un claro mensaje al seleccionador galo. Benzema no sólo fue influyente en el juego madridista como nos tiene más acostumbrados -también de cara a puerta-, sino que también se dejó ver en labores defensivas, ayudando a su equipo en la presión al rival y recuperando balones. Haciendo de un hombre, dos jugadores: un centrocampista y un delantero, compensando la 'baja' de un desaparecido Gareth Bale.

El Real Madrid controlaba bien el partido con el marcador a favor. Lo más destacado del resto de la primera parte fue una pequeña tangana a la media hora de partido cuando Carvajal le recriminó, con un empujón a Aduriz, que no echasen el balón fuera cuando Nacho estaba tendido sobre el verde por una plancha de Raúl García, siempre incordiando.

El encuentro cambió tras la salida de Luka Modric. Zidane reaccionó a la sustitución de Muniain por Lekue a la hora de partido, metiendo a Lucas Vázquez para jugar con un 1-4-4-2 con Bale en la izquierda y el gallego por la derecha. El Real Madrid perdió la superioridad que había tenido en el centro del campo con tres hombres, y el Athletic se adueñaba del choque. A los tres minutos de la salida de Modric, Aduriz cabeceaba a la red una dejada de Raúl García dentro del área, y ponía el empate a uno.

Sin embargo, los blancos supieron reaccionar bien y en una de sus jugadas fetiche, un saque de esquina, Casemiro se aprovechó de un balón peinado por Bale en el primer palo para controlar en el área pequeña amagar con el tiro y enchufarla lejos de las manos de Kepa que se había comido el amago.

'Zizou' dio entrada también a Isco por un sacrificado Ronaldo en el día de hoy, y más tarde a Morata por el jugador del partido, Karim Benzema. Algo de frescura en el conjunto balnco para mantener el resultado de 1-2. El duelo terminó con el Athletic asediando el área madridista y con los de Zidane defendiéndose, juntándose para cerrar espacios, despejando todos los balones aéreos que llegaban e intentar sentenciar a la contra. Al final, victoria de peso del Real Madrid que suma tres puntos y le pasa la presión al Barcelona.