Barcelona y Atlético de Madrid empatan y Messi se lesiona

Los azulgrana fueron mejores, pero terminaron empatando (1-1) contra el Atlético de Madrid en un partido en el que Messi se lesionó. Podría estar hasta tres semanas de baja

22 de septiembre de 2016

El FC Barcelona y el Atlético de Madrid empataron a uno tras los 90 minutos. Rakitic adelantó en el 41' a los culés, que vieron como Correa ponía la igualada en el marcador en el minuto 61', justo después de que Messi abandonará el terreno de juego por lesión. Una rotura muscular del argentino que le podría tener hasta tres semanas en el dique seco. La peor noticia para Luis Enrique tras el partido de hoy.

En la primera parte, el Atlético hizo una de las cosas que mejor sabe hacer, defenderse. Los de 'El Cholo' Simeone estaban metidos en su campo, defendiéndose de los ataques del Barcelona. El conjunto culé era mejor, pero no encontraba espacios entre la telaraña colchonera tejida por Simeone. Y entonces llegó el gol, en el minuto 41, de la única forma posible: a balón parado y de estrategia. Un saque de esquina sacado en corto para que Iniesta centrara y Rakitic rematara a la red. Llegó el 1-0 y el Atlético aguantó hasta el descanso.

Tras la inauguración, el Barcelona se vio sorprendido por el cambio táctico de los rojiblancos que adelantaron líneas y buscaron presionar arriba. A eso hay que sumarle el cambio de un Busquets con gripe por André Gomes. Y para rematar a los azulgrana, la lesión de Leo Messi en un choque con Godín, que acaba pidiendo el cambio en el 60' tras llevarse la mano a los aductores. Un minuto que cambió el devenir del partido. Simeone aprovechó también para meter en el campo a Torres y Correa. Los dos protagonistas en el gol del Atlético.

En el minuto 61, Correa hizo el empate a uno tras una asistencia de 'El niño,' con caño a Piqué incluido. El argentino se aprovechó además de un resbalón de Mascherano para quedarse sólo ante Ter Stegen, y así batirle con un tiro raso que dio en el palo por dentro y se metió. El Atlético olió sangre y quiso más. Siguieron presionando arriba la salida del balón para forzar el error de los culés. Un error que no llegaba. Y poco a poco volvieron a meterse atrás.

Simeone dio entrada a Thomas para darle más consistencia al centro del campo, y tener un pulmón con el que salir a la contra si fuera posible. Los rojiblancos se debatían entre estar resguardados a atrás y contener al Barça, y salir con muchos hombres al contragolpe en busca de la victoria dejando la defensa desguarnecida. Al final, ni culés ni colchoneros consiguieron desnivelar el resultado a su favor, ni recortarle puntos a un Real Madrid que se dejó dos puntos contra el Villarreal.