Copa del Rey: Atlético y Real viven el derbi de Luis Aragonés

Real Madrid y el Atlético de Madrid se enfrentan en las semifinales de la Copa del Rey, protagonizando un derbi madrileño en el que será imposible no evocar la figura del recientemente fallecido Luis Aragonés. El Sabio de Hortaleza llegó al Atlético de Madrid el 7 de abril de 1964, donde se convirtió en una leyenda del conjunto rojiblanco. Una leyenda que comenzó a escribirse precisamente en un derbi madrileño que se disputó en competición copera

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MediosDeportivos.com/Qué.es 5 de febrero de 2014

La noche del 23 de mayo de 1964 Luis Aragonés disputa su primer derbi madrileño. Fue en lo que antes se llamaba la Copa del Generalísimo y en Chamartín, el lugar donde logrará algunos de los triunfos más rutilantes de su carrera. Atlético y Real Madrid se cruzaron en los cuartos de final. Se medían un Real Madrid cargado de jóvenes inexpertos y un competitivo y reforzado Atlético de Madrid, que pocos meses antes había cerrado el fichaje de Luis Aragonés, procedente del Betis.

El partido de ida estaba previsto para el 23 de mayo de 1964, solo cuatro días antes de que el Inter de Milan y el propio Real Madrid jugasen la final de la Copa de Europa en el Prater de Viena. Por ello, Miguel Muñoz prescindió de sus mejores jugadores para el torneo copero. Es más, la expedición del Real Madrid con directivos, periodistas y aficionados,
partió a Austria el mismo día que los jóvenes suplentes del equipo dirigidos por José Moleiro disputaban ante el Atlético el partido de ida de la eliminatoria de copa.

Pese a la sobredosis de suplentes, el Real Madrid se puso 2-0 por delante en el marcador, pero la inexperiencia le acabó pasando factura y el encuentro terminó con 2-2 tras una gran segunda parte del Atlético de Madrid. El segundo gol fue obra de Luis Aragonés en los últimos minutos. En la vuelta el Real Madrid alineó a una mezcla de titulares y suplentes, en un encuentro que finalizó 1-1 y que obligó a que la eliminatoria se resolviera con un desempate. Pero ya no estaría Luis, cuya pierna pasó a estar inmovilizada tras el segundo encuentro de la serie; una dura entrada puso fin a su participación en un torneo en el que el Atlético perdió la final ante el Zaragoza. La copa de 1964 fue el bautismo rojiblanco para Luis Aragonés, el campo del Real Madrid el lugar elegido para su primera ofrenda hacia la camiseta del Atlético.