Rubén Baraja: "Lo de la posible venta del Valencia y la crisis es muy triste"

Rubén Baraja (Valladolid, 1975) tiene la mirada de un pillo. Y hace los silencios de quien anduvo siempre en la vida con pies de plomo, intentando no levantar polvareda. Tímido y reservado, hablamos a la hora del segundo café. Entrena al Juvenil del Valencia tras haber sido todo en el fútbol, haber ganado Ligas, Copas, jugado la final de Champions League, el Mundial o la Eurocopa e intenta hablar sin ser categórico. El 'Pipo' no quiso irse nunca de los sitios. Contra su voluntad se fue de Pucela, de Madrid y de Valencia... ¿Para qué irse si quedarse era buscar un lugar en el mundo para ser feliz?

José J. Alonso/ Qué.es 16 de diciembre de 2013

En casi todas sus fichas y biografías se puede leer que es de un sitio llamado Castronuño, casi en medio de ninguna parte. En otros que nació en Valladolid. Y creo que coincidimos en que cada cual es de donde quiere ser. Y él siempre quiso estar en Valencia, que como él mismo reconoce es lugar en el mundo que le dio todo lo que tiene, incluido lo más importante, su familia. Allí ha sido feliz. Cerca de Mestalla y en Paterna conoció todo lo bueno que tiene el fútbol y parte de lo peor, como cuando vivió muy de cerca, y bajo sospecha, la fractura de su vestuario. O ahora, que estando en el staff técnico parece que asistirá a la venta de un club que no termina de cimentar su futuro. Es un ex candidato al Balón de Oro que no deja de agitarse hablando de su pasión por el fútbol...

- Hace relativamente poco tiempo que se retiró usted en la ciudad y el equipo en el que le idolatran. Algo más de tres años. ¿Aún pica el gusanillo?

-// Hombre...Yo, cuando dejé de jugar al fútbol, que es lo más bonito que hay.... En fin, siempre lo echo de menos. Se crea un gran vacío. Lo echo de menos cada día, lo que pasa es que también hay que ser consciente de que llega un punto en el que ya se acabó y es muy importante cuanto antes, darse cuenta de que tienes que buscar un cambio y, sobre todo, buscar un sitio para encajar en la nueva vida que tienes, pues ehhhhh..... Así será mucho mejor para ti, ¿no? Al final no se puede estar siempre viviendo de recuerdos..

- ¿Y cómo se ven los toros desde la barrera? Ahora, siendo un entrenador con alguna experiencia en los banquillos ya, entrenando a los juveniles del Valencia, el vacío este del que me habla estará cubierto...

-// Bueno mira, te acostumbras rápido, ¿eh? Porque... Quitando el primer año, que yo creo que es el peor de todos... es que al final... es el periodo en el que te das cuenta que tu vida anterior se acabó y no vuelve y que no volverás a jugar al fútbol. Ya ahí es cuando tienes que empezar a darle vueltas al asunto y, sobre todo, a estar vigilante para saber dónde encajas en el futuro. Y yo creo que lo de intentar comenzar una carrera como entrenador, al final, es una alternativa muy interesante, pero que exige una buena preparación. Por mucho que tu hayas sido futbolista profesional y hayas jugado a muy alto nivel, es... es importante adquirir una formación adecuada, ver mucho fútbol, ¿no? Nada te asegura que seas un buen entrenador en el futuro.

                               

- En ese sentido, supongo que Rafa Benítez será su gran maestro. Ha tenido otros pero con este pasó su época más gloriosa como futbolista...

-// Bueno... Lo importante de todo esto es captar cosas de todos los entrenadores que has tenido y de las experiencias que has vivido. Cuando empiezas la faceta de entrenador tienes un montón de vida almacenada, ¿no? Y hombre, yo he tenido la suerte de trabajar con grandes entrenadores con los que he aprendido muchísimo. De todos modos, al final, si me tengo que decantar por alguien... Sí, sobre todo por el momento y el rendimiento que me sacó, el equipo, el vestuario en el que estaba, yo creo que (Rafa) Benítez es el entrenador un poco espejo en el que me tengo que mirar. Evidentemente él tiene su personalidad como yo tengo la mía, pero mi idea futbolística se basa en sus enseñanzas.

- El primer paso de su nueva vida lo das con Gregorio Manzano en el Atlético de Madrid. Alguien piensa que este club tiene que rodearse de profesionales que hayan estado ligados a la casa. Se piensa en ti, en Juan Vizcaíno...

-// Para mí era la primera experiencia, espectacular. Yo estaba aún con el título de entrenador sin completar. Me pareció una aventura interesante. Me llamó uno de los mejores clubes del mundo y trabajar con un entrenador como Manzano, con una dilatada experiencia en el fútbol hacían de ello una experiencia importante. Y además con un equipo que yo conocía, que había vivido cosas especiales, bonitas y amargas. Pero desgraciadamente las cosas no salen como uno espera siempre y el resultado no fue el esperado. Pero sí que me sirvió de enseñanza y siempre estaré agradecido a esta gran oportunidad que me dio el Atlético de Madrid para vivir el banquillo tan pronto tras dejar de jugar. 

- El caso es que el equipo no ha cambiado mucho y con (Diego) Simeone, en fin...

-// Buenooo... El Atlético de Madrid está ahora mismo espectacular. Para mí, en uno de los mejores momentos de su historia. No solamente a nivel deportivo, con unos resultados que están llegando, sino también a nivel institucional, con paz social, con los aficionados disfrutando. A mí me gusta siempre hablar desde la perspectiva de quien asume su responsabilidad en que la aventura nuestra no saliera bien, ¿no? Pero hay que partir de la base de que el equipo que tiene hoy día Simeone, que creo que está haciendo un trabajo magnífico, estaba haciéndose cuando llegamos nosotros. Era un equipo con muchísimos jugadores nuevos, con la llegada de Diego, de Falcao, de (Arda) Turan que, al final, cuesta acoplar dentro de un equipo y un esquema de juego. Y eso lleva un tiempo. Ahora, bueno, pues el equipo se ha ido asentando y también, evidentemente, el entrenador, Simeone, ha sabido tocar la tecla adecuada para que el equipo compita como lo está haciendo en este momento.

- Hablando de Simeone. En el fútbol hay un debate entre el fútbol directo, de ganar espacios, de victorias a base de las debilidades del rival, que podría encarar Mourinho, en parte, también el propio Simeone y el fútbol de toque, de mucha posesión, de la escuela de Guardiola. A medio camino, Klopp o el Barça  de Tata Martino. ¿Dónde está Baraja? 

-// Yo estoy en mi propia idea de entender el fútbol. Cada cultura, cada forma de trabajar viene basada un poco en la personalidad del entrenador, de sus vivencias. En el caso de Guardiola está claro. Tiene detrás toda una cultura de fútbol que mamó con Cruyff, desde muy niño. Y al final es una cultura tan válida como la de Simeone, que, a su vez, está basada en su forma de ser, en sus vivencias como deportista. Algo que le hace creer en el fútbol que hace hoy el Atlético. En el fútbol vale todo lo que sirve para sacar rendimiento a una plantilla. Y sí. Vemos polos opuestos y en ambos casos sacando resultados magníficos, ¿no? Yo creo que lo destacable de un entrenador es que sea capaz de sacar rendimiento con una plantilla dada, de la forma más adecuada y natural. Con resultados y con crecimiento del grupo. 

- Entonces esto del Barça, lo que está viviendo Tata Martino. Las especulaciones en torno a una supuesta crisis con el equipo líder de la Liga...

-// Yo creo que en el caso del Tata Martino... hay que analizar que es muy complicado llegar al Barcelona después de los éxitos que ha tenido, que ha marcado historia, y querer implantar tu personalidad, tu forma de ver el fútbol. Y Martino, lo que está haciendo es... eh... Acoplar a cosas que tiene él a la cultura futbolística del Barcelona. Esto tiene su tiempo, su aprendizaje. Él quiere implantar variantes. Le gusta más el juego directo, dotar al equipo de cierta verticalidad que no tenía. Quiere llegar a la portería rival antes. En ese sentido, para mí es plausible. No quiere acomodarse en una sola idea que ya tenían en Barcelona. Es muy valiente.

- ¿No da pena lo que le está ocurriendo al club de tus amores? Un Valencia al que llega siendo muy joven y en el que se convierte en un símbolo, en el que fue una estrella, y que le llevó a la Selección...

-// Toda esta historia se vive muy mal, ¿no? Al final, cuando estás formando parte de la estructura técnica del Valencia, es muy triste. Estamos viendo como un club que ha sido tan importante, que ha sido una referencia futbolística en Europa no hace mucho, está en este momento de dificultad. A partir de ahí, hay muchas cosas, sentimientos, una masa social, a las que algunas veces no se le dan importancia y solo se piensa en cuestiones económicas y coyunturales que, es verdad que existen, pero que al final aquí hay un montón de seguidores del Valencia que tendrán opinión en la cuestión de vender el Valencia a una tercera persona, ¿no? Todo pasa por encontrar a alguien con un proyecto deportivo en la cabeza o que apueste por el proyecto deportivo que ya existe en Valencia. Pero vamos, lo realmente importante es construir de una vez el nuevo estadio. Una cuestión clave que tiene que servir para quitarte la losa de la venta del estadio antiguo, y porque la explotación del nuevo espacio tiene que dejar ingresos que asegurar el futuro del Valencia.

                    

- Djukic estaba en la cuerda floja, y parece que la cosa aguanta más por necesidad económica que por convencimiento... ¿Cómo van las cosas?

-// Yo estoy con el Juvenil División de Honor. Intentamos formar jugadores con las expectativas de jugar en el primer equipo. Para eso es importante la estabilidad en la relación entre el primer equipo, su entrenador y la cantera. Necesitamos confianza en Djukic, para que sigan fluyendo las cosas, para que juegue un chaval, como pasa ahora con ficha del juvenil con el primer equipo... Cuando estás con la soga al cuello, no puedes poner a los chavales a jugársela.

- ¿De Messi o de Cristiano? 

-// Para mí Cristiano (Ronaldo) merece el Balón de Oro. Ha sido el mejor esta temporada en competencia, sobre todo, con (Frank) Ribéry, que por títulos y nivel individual merece esa posibilidad de ganarlo. Pero para mí, el ganador debía ser Cristiano, sí...

- ¿Y deja fuera a Leo Messi? 

-// Yo creo que Leo Messi ha hecho una buena temporada, pero Cristiano ha hecho una temporada completísima desde el inicio hasta ahora mismo que está acabando el año. Lo podrían haber ganado muchos, por merecimiento, incluso españoles como Xavi o Iniesta, o Casillas, pero Cristiano...

- Usted fue candidato dos años a ese Balón de Oro...

- // Ja,ja,ja... Sí bueno, ese éxito del Balón de Oro, cuando llega como en el caso de esos monstruos que decíamos antes, llega también por jugar en algunos equipos, ¿no? Y yo tuve la suerte de jugar en un equipo magnífico en una gran época, de 2000 a 2004. En ese tiempo... tu nombre suena mucho. Juegas Champions League a un gran nivel, eres capaz de ganar dos ligas con el Valencia que llevaba 31 años sin ganarla. Y, sobre todo, te muestras un poco al fútbol europeo. Es muy gratificante que estuvieras nominado al Balón de Oro, pero siempre, ese tipo de cosas solamente te las da el trabajo en un equipo importante.

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- Hombre jugar al lado de David Albelda, tener detrás a Ayala... Con ese equipazo debe resultar más sencillo. Pero usted forma parte de la alta escuela de medios españoles, desde Guardiola, pasando por Xabi Alonso...

- // Siempre considero, desde la humildad que debe tener cualquier jugador, yo creo que hablando del doble pivote famoso, histórico, que formé con Albelda en el Valencia y, por momentos, también en la Selección, sí que fuimos una referencia los dos, ¿no? Los precursores de una fórmula. Por la permanencia que tuvimos y los éxitos. Uno el seis y otro el ocho, era así... Luego han llegado otras vertientes, eh... con un medio solo, con dos interiores a los lados... en fin... como juega el Barça, con Busquets, Xavi e Iniesta. Pero sí, fue un lujo formar parte de esa pareja. Fue referencia para el futuro para otros momentos y equipos. Aquí en Valencia siempre se compara a la gente que llega con aquello.

- Pero Xabi Alonso hace ahora lo que hacíais los dos...

-// ¡Ufff! Claro...Es que es muy bueno. Sí, Xabi Alonso es un jugador con las características de seis y también con las de ocho. Es un destructor cuando no tiene la pelota y un gran iniciador de fútbol cuando su equipo ataca. Un gran organizador y un futbolista realmente completo. Ahora, con la ayuda de Illarramendi y Modric están haciendo un gran trabajo. ¿Cuántos medios hay capaces de hacer las dos cosas a la vez? Pues no hay muchos, ¿no? Xabi Alonso solo hay uno. Son jugadores muy especiales para equipos muy grandes, y es muy difícil encontrar jugadores así en el fútbol actual. O bien tiene corte defensivo u ofensivo. Y al final el equilibrio del juego de Xabi Alonso es lo que le convierte en el mejor o uno de los mejores del mundo en su posición, evidentemente. 

- Y Koke va por ahí, también, ¿no? Usted le conoce muy bien... Este va bien hacia adelante, hacia atrás, desde la banda...

- // Nosotros tuvimos la suerte de contar con él en la época de Gregorio Manzano en el Atlético de Madrid, y es un futbolista que, como bien dices, es un medio total, un todoterreno. Es capaz de jugar en banda, en posiciones de medio centro, en la mediapunta. Con movilidad, con trabajo y con un excelente pie para el balón parado. Es muy bueno y ha crecido muchísimo en los últimos tiempos... Y no tiene techo. Con el paso del tiempo, y jugando mucho como lo está haciendo en un equipo como el Atlético de Madrid pues tiene un futuro enorme.

- Y de aquel vestuario que hizo historia en el Valencia, ¿Quién te impresionaba especialmente? 

-// Por muchas cosas, por su agresividad, por el nivel de concentración, por jerarquía, (Roberto) Ayala ha sido uno de los jugadores que más me marcó. Cuando tienes un central detrás como él, a partir de ahí ya el nivel es otra cosa. Es único e irrepetible. Pero hay más. Algunos se nombran menos, como Vicente, ¿no? Yo creo que ha sido uno de los mejores banda izquierda de Europa y del mundo. En su caso, las lesiones fueron parte de su deterioro a nivel futbolístico. Porque yo he visto a pocos jugadores con ese nivel de fútbol, ¿eh? Pero las lesiones son parte del fútbol y a él le pusieron en muchas dificultades. En el caso de otros jugadores parecidos, como Robben, que tuvo muchas lesiones, no ha sido así y ahora en su madurez, en el Bayern, está alcanzando grandes cotas de juego que en el Madrid no tuvo.

- La cabeza cuenta, perdóneme...

-Bueno sí... Es verdad que detrás de los grandes, grandes, hay mucho trabajo, mucho. Y una cabeza ordenada, claro. Una base de humildad, de ser modelo, ejemplo para los demás. Algo que es innato, pero también se trabaja. En eso tener un buen entrenador que te apoye, te conduzca. 

                   

- Me contaron que estuvo a punto de fichar por el Levante... Si lo llega a hacer, los taxistas en su ciudad no hablarían de usted como lo hacen..

-// Sí, ja,ja,ja... Bueno sí. Se especuló con la posibilidad de que siguiera jugando. Pero yo tenía claro que para seguir tenía que encontrar algo que me gustase e ilusionase a nivel deportivo, ya no era una cuestión económica. Lo que pedía era disfrutar de los últimos momentos de fútbol. Podía haber seguido, sí, pero al final mi planteamiento fue dejar de jugar y hacerlo en un club importante, grande y en Champions League. Alargar la carrera deportiva y no dejar buen sabor... Eso me preocupaba bastante. Después me he dado cuenta de que acerté. Es preferible marcharse a que alguien te eche.

-El año más jodido fue cuando se rompió la convivencia en el vestuario, el año de Koeman, cuando usted rompió con algunos de los pesos pesados, el propio Albelda, Cañizares... Además, casi se baja a Segunda. ¿Qué pasó? 

- // Sí, mira. Al final, en una carrera deportiva larga tienes momentos dulces y otros que son muy amargos. Aquella fue una época complicada en la que circunstancias extradeportivas, de comportamientos inapropiados motivados por la inestabilidad interna del club, convirtieron la temporada en una etapa muy difícil. Un equipo que estaba diseñado para pelear la Champions estuvo a punto de bajar. Con una fractura importante en el vestuario. Eso al final te marca mucho y te hace mucho daño. Al final te encuentras en una situación anímica muy mala. Y eso en lo colectivo te puede mandar a Segunda.

-Pero dígame. ¿Tan malo era (Ronald) Koeman?

-// Bueno... Yo creo que Koeman...

(En este punto Rubén Baraja hace un alto. Se toma un respiro. Parece que, por primera vez, va a tomarse un tiempo para pensar una respuesta. Se nota que algunas heridas de aquella temporada aún supuran).

... Mira desde el respeto que hay que tener siempre a los profesionales, yo creo que Koeman tuvo un gran problema y se equivocó: Querer implantar un estilo diferente al que veníamos haciendo desde hacía muchos años, ¿no? El quería jugar un 4-3-3 y nosotros veníamos haciendo siempre un 4-4-2 claro. Sobre esa dificultad se construyeron rencillas, diferencias personales y el equipo no acabó de cosechar resultados. Luego claro, dejó de contar con gente. Apartó a pesos pesados del vestuario. Se generó una crispación muy grande.

-Pero se dice que usted tomó partido a favor del técnico en contra de otros compañeros como Cañizares o Albelda, por ejemplo...

-// Yo siempre pienso, desde el respeto a una decisión que se toma en un vestuario y que no depende de uno, evidentemente, hay que acatarla. En ese momento, el responsable que no era otro que Koeman, y decidió apartar a David (Albelda), Santi (Cañizares) y (David) Angulo. Koeman fue muy tajante en sus decisiones, mucho. Y no dio a nadie opción de echarse atrás. No quería contar con ellos. Una cosa está clara: lo importante era el club. Los entrenadores, los presidentes, los jugadores, pasamos, ¿no? La entidad era lo importante. Y entonces había que seguir remando, trabajando para sacar el proyecto adelante. 

- Y era la segunda vez que le tocaba algo semejante. En el Atlético pasó. Se bajó a Segunda con Hasselbaink, con Valerón, con Molina, Capdevila...

-// Sí, sí... Es un ejemplo que yo les ponía a mis compañeros del Valencia cuando surgieron los problemas de los que hablábamos anteriormente, ¿no? Estando en esos equipos parece que no puedes bajar nunca. Aquel descenso del Atlético fue el momento más desgraciado que he vivido. Generó una serie de sentimientos y sensaciones muy difíciles de superar. Yo era un chavalín entonces...

(No tanto. Ya tenía 24 años y había debutado en Primera hacía cinco)

... Entonces, cuando estás empezando hay cosas de las que todavía no eres consciente, ¿no? Y bueno. Fue un palo grandísimo. Pero aquello me sirvió a mí, a la entidad, a los seguidores para valorar mucho más lo que llegó después, los éxitos de unos y otros, ¿no? Ahora el 'Atleti' vive un momento mágico y yo me alegro infinitamente.

- ¿Cuántos jugadores de aquel Atlético tenían resulto su futuro antes del final de Liga, sabiendo que, con una intervención judicial, su precio en el mercado iba a ser bajo?

-// Bueno hay un periodo, hay que... en fin, con un administrador judicial, que no se puede decidir nada... Si le damos la perspectiva adecuada... Al final, un equipo con el presupuesto que tenía entonces el Atlético, bajando a Segunda era imposible mantener jugadores de aquel nivel, ¿no? Las fichas, los contratos... de Hasselbaink, de Kiko... Entonces, lo importante era que la gente se diera cuenta de que la viabilidad económica estaba en duda. Cuando el club ya baja y vuelve a la familia Gil, se empiezan a tomar decisiones pensando en buscar la viabilidad de la entidad. Así empieza a salir gente importante del vestuario. Y yo soy uno de ellos. Pero siempre pensando en el club.

                                      

- ¿Se fue con amargura?

-// Yo fui uno de los pocos que propuso quedarme en el club y no salir traspasado. Al final pesaron más las obligaciones económicas que tenía el Atlético en aquel momento. Me dijeron que hay una oferta muy buena parta todos, la del Valencia, pues... pero yo propuse seguir en Segunda. Tenía un contrato de seis años. El club me dijo que la oferta del Valencia es buena para todos, repito, que vendría bien. Yo siempre dije que no tenía problema en bajar con el Atlético a Segunda, como hizo, por ejemplo Kiko. Y que asumía esa responsabilidad para ascender enseguida. No hubo opción.

-¿Qué impresión le causaron los Gil? 

- //Ellos entraron en el club, seguramente, con la idea de tener una inversión más. Con el paso del tiempo y otras circunstancias, el club se ha convertido para ellos en un medio de vida. Ahora son profesionales que han hecho una estructura de club magnífica. Seguramente les ha sido complicado porque es un club difícil con las circunstancias de un equipo grande, con una importante masa social y de seguidores. Ahora mismo es un club cotizadísimo por los éxitos deportivos y su nivel organizativo. Algo de mérito tienen que tener, ¿no?

- Algunos decían que Rubén Baraja era lento y que tenía facilidad para las lesiones...

-// Cuando estás en el fútbol tienes que saber que estás sujeto a la crítica, y que no les puedes gustar a todos, ¿no? Eso es algo que yo he asumido con humildad. Eso sí, siempre he creído en mis posibilidades. Y creo que al final el tiempo me ha dado la razón. He tenido una buena carrera deportiva y unos éxitos constatables, ¿no? Todo lo que pueda decir yo queda un poco en anécdota, lo importante es que superé dificultades y crecí y mejoré.

- Uno que no lo veía muy claro y que está claro que se equivocó, era el chileno Vicente Cantatore. A usted no le veía en Primera con el Valladolid y después de haber debutado con 18 años en Primera le puso en el mercado...

-// Sí... Son opiniones. Siempre puedes encontrar algún entrenador que no cuente contigo. A mí me pasó al principio y muy al final. En ese tiempo tuve la suerte de estar con muchos entrenadores y jugué con casi todos. He dado buenos rendimientos para el club en el que trabajé. Cantatore no me vio como jugador del Valladolid en Primera y yo, al revés que otros, me lo tomé como una oportunidad de crecer. Es curioso. Hay que buscar los otros caminos para llegar a la meta. Yo casi estoy agradecido a Cantatore. Me dio la posibilidad de salir de Valladolid. El fútbol es ir luchando no bajar los brazos.

- ¿Se habló del fútbol inglés, del Barcelona, del Madrid en algún momento o no?

- Ja,ja,ja... Claro siempre tuve algunas propuestas. Incluso claro, en su momento se barajó la idea de terminar en Valladolid, ¿no? Al final, yo creo que es importante saber elegir tu camino, y para mí ha sido más importante convertirme en un jugador referencia en el Valencia, tener donde echar unas raíces, que aprovechar alguna oportunidad que tuve para irme a otros clubes, por grandes que fueran. Eso se está perdiendo, ¿no? Esos jugadores que son símbolo: Xavi, Puyol, Casillas, Albelda o yo mismo. Ahora se cambia de equipo más rápido, pero yo creo que ligar tu nombre a un club te reporta muchas cosas... ¡Y seguro que te quita otras, claro! Eso es arraigo a una ciudad y a su gente. Vivo en Valencia y estoy a gusto aquí.

-// Ya, ya... Pero Madrid o Barcelona, en fin...

¿El Madrid y el Barça? Ja, ja, ja... Yo de niño era muy culé. Aquellos cinco títulos seguidos del Barcelona, los de Johan Cruyff, pues marcaron a muchos chavales, ¿no? Mira sí que hubo posibilidad de salir a equipos importantes. Yo tuve esa opción y lo valoré, pero cuando eres profesional tienes que intentar tener la cabeza en tu carrera. Como te decía para mí lo más importante era buscarme un sitio en la vida, ¿no? A pesar de haber tenido ofertas siempre pensé que el Valencia era la mejor opción, ¿no? 

Acabo mi charla con Rubén Baraja preguntándole por sus hermanos, otros dos de lo nietos de Luis Vegas, ganadero y agricultor en un trocito de tierra pucelana. También son futbolistas, en mayor o menor medida. Javier, el pequeño, de quien muchos decían que sería mejor que él, apura la que será su última temporada en activo en el Valladolid. Luis, el mediano, que jugó en Tercera y es fisioterapeuta, también anda su camino. Ya no es fisioterepeuta en el club che. 

El 'Pipo' habla de 'su' Valencia con cariño, como el asimilado que encontró una vida. Ya se sabe que el buey es de dónde pace. Entre pausas, a media voz, me dice que lo que duele especialmente es que hayamos llegado a un punto en que la Educación, la Sanidad estén en duda y echa culpas por no haber sabido cuidar los detalles en el pasado para salvaguardar el bienestar social. No tiene dudas: "Es culpa de los gestores y políticos. Y al final, es curioso, el pagador siempre es el ciudadano".