Fernando Llorente sonríe de nuevo en la Juventus de Turín

Todo cambio necesita una adaptación. Y sí no que se lo digan a Fernando Llorente. El '9' navarro llegó a la Juventus este verano con mucho nombre y mucho fútbol, sin embargo, éste ha tardado en aparecer. Por fin, y tras varios meses, el 'Rey León' sonríe en Turín después de unas jornadas en las que se ha convertido en una referencia dentro y fuera del vestuario.

Qué.es 12 de noviembre de 2013

Dice el refrán que lo bueno se hace esperar. Tras mucha paciencia y sobre todo, trabajo, Fernando Llorente empieza a ser el jugador que todos conocíamos en el Athletic de Bilbao. El peor año de su carrera acabó con su fichaje por la 'Vecchia Signora', que aún no había visto el nivel, el verdadero nivel de 'El Rey León'.

Lo que peor llevó el navarro fue la altísima carga de trabajo en los entrenamientos y la potencia de dichas sesiones que le hizo estar con muchos problemas al inicio de la temporada. En la visita de la Juventus a Madrid, el propio Llorente confesó "que el ritmo de entrenamientos en Italia es totalmente diferente al de España, mucho más duro".

A esa dificultad había que sumar que Llorente no contaba en los planes de Conte. El ex del Athletic siguió trabajando y finalmente convenció- con el mejor argumento de los delanteros, los goles- que tenía un hueco en el once titular de la Juventus de Turín.

Tras dos meses de competición, se empieza a ver el verdadero Fernando Llorente. Los partidos de Champions ante el Real Madrid- donde anotó un gol en cada encuentro, uno en Turín y otro en el Bernabéu- le han reforzado la moral y el gol del último fin de semana ante el Napolés le ha valido para ser un fijo de Conte y ya un ídolo de la afición de la Juventus.

Llorente es un delantero de los de antes, de los que están en extinción. Alto, corpulento, fijas defensas y no es precisamente torpe con el balón en los pies. A ello, hay que sumar su inapelable remate de cabeza. Varane sufrió su destreza en Turín y semana tras semana en nuestra liga lo sufrían todos los defensas centrales... El Rey León ha vuelto... para quedarse.