Javier Clemente, seleccionador libio: "A veces echo la vista atrás y pienso: 'Joder, Javi, eras la leche"

Javier Clemente tiene 63 años y su nombre es sinónimo de fútbol y polémica. Y él lo sabe. Más que la prensa o las críticas -con las que convive desde antiguo cuando no corría mucho en la media del Athletic de 1969-, se irrita por la incapacidad para que los demás entiendan que "si uno pisa, tiene que dar el derecho de réplica y de pisotón al otro". Y no parece creer que la culpa es suya. Es entrenador desde hace más de 30 años y suma más de 500 partidos en los banquillos de la élite del fútbol. Ha ganado dos Ligas, dos Copas y una Supercopa. Seleccionador español y de combinados como Serbia o Camerún, ahora su trabajo le lleva a Libia, un país que acaba de salir de una cruenta guerra civil. Allí va Clemente, con sus propias guerras, porque le llamaron. ¿Es posible un manager del siglo XXI católico, nacionalista vasco y sentimental?

Jose J. Alonso/Qué.es 1 de octubre de 2013

Es viernes y está en su casa de Zarautz, tranquilo, viendo el Valladolid-Málaga. Y tú le llamas y dice que sí, aunque se haga el remolón. Primero acepta a regañadientes charlar contigo "10 minutos" sobre Libia, su trabajo, de los "chavales de antes" y de los de ahora. Y sus fobias, que son muchas. Pasan más de 40 minutos, miras el reloj, y al tío le has jorobado el partido y la cena. Pero te ha dado sus razones. Las razones para mandar a algunos a la mierda, para irse a entrenar a Libia, para querer a algunos como a Rafa Alkorta. Y también, claro, las claves por las que muchos, muchísimos, no le pueden ver. O eso cree. No traiciona a su papel. Va derecho.

//Un Sporting de Gijón que le ficha para un mes, y que estaba casi descendido... Serbia, Camerún... Y ahora... ¡Libia!

Los libios han sido los únicos interesados en contratarme. Así de simple. Y yo acepto sabiendo que es un equipo que aspira a pasar un grupo de clasificación de la Copa de África, o estar en un Mundial. Una federación que quiere progresar. Y yo viajo allí, antes de firmar, porque tienes miedo por lo que has leído y has visto en la televisión. Superviso donde trabajaré y donde viviré. Me convence y firmo. Tenía dudas, claro, pero el país no está tan mal como uno pensaba. Podré trabajar correctamente.

//¿Qué sabe Clemente del fútbol libio? ¿Qué hará? ¿Dónde vivirá?

Estaré entrenando 8-10 días al mes allí, trabajando. Y cuando no haya trabajo, pues a casa. Estaré yendo y viniendo a Bilbao. Lo cierto es que solo se conoce a los futbolistas conviviendo con ellos. Partiré de las listas y las convocatorias e informes anteriores, de los jugadores que he visto en vídeos, los que me han llamado la atención. Y alguno me puede gustar viendo partidos allí... A esos les llamas. Y al final vas entrenando con un grupo de 40 tíos, que con sucesivas sesiones dejaré en 20-22. Ya veremos. Es una selección humilde.

//Ya es usted un trotamundos...

Vamos a ver. A mí me gusta entrenar. Es mi trabajo. Como el único que me ha llamado ha sido Libia, pues no he dudado en aceptarlo. Para muchos será una locura...Para otros... en fin.

//No es un destino de relumbrón...

Ya... El otro día, en un programa de radio, van y dicen: 'Bueno claro, Clemente, que ha descendido al Valladolid, al Sporting,... ya no le queda más remedio que ir a Libia'. ¡Eso es de un mal gusto, de una falta de ética...! Yo voy a Libia, porque me han llamado. Y punto. Hay que ser respetuoso con los entrenadores. Estoy convencido de que aquí todo el mundo hace lo que puede por no descender, por ganar todo... Pero, oye, si tienes mal equipo es más difícil...

//¿Y los equipos españoles?

Yo voy a los clubes que me llaman. Cuando me ha llamado algún equipo, si no estaba entrenando, he ido. Lo de entrenar en España... Me dijo un presidente de un club español, no hace muchísimo, un mes de julio en una asamblea del fútbol: 'Mira, Javi, yo no puedo ficharte ahora. Lo haría encantado. Pero van a salir estos, los de PRISA y tres o cuatro más, y van a empezar a darme caña. Es más fácil fichar a otro'. Vale, bueno... Pues en diciembre me llamó para entrenar. Entonces ya le daba igual. Y voy y pienso, pero... ¿este tío ya sabía en julio lo que iban a decir de mí y de mi trabajo sin empezar? Pues sí, la respuesta es sí; claro que lo sabía. Y ya está... Pero yo tranquilo, ¿eh?

//Pero es que usted se ha podido equivocar en algunas decisiones, destinos... ¿Se arrepiente?

No, nunca. Lo repito. Yo voy con quien me llama. La última. La de Gijón. Me llama Manolo Vega Arango [expresidente del Sporting de Gijón], que es un tío al que aprecio, con el que tengo amistad desde 1981 cuando iba con el Athletic y cenaba con él y su directiva ... Bueno, un tío encantador. Pues estaban en muy mala situación, eran últimos. Pero yo acepto. Claro. Luego llego y digo, 'mira, tenemos este problema y esto y lo otro... ¡pero vamos a trabajar! A ver dónde llegamos'.

//Insisto ¿Aceptar esos fichajes no fue un error? ¿O las broncas? ¿la fama de díscolo?

¡Que no! Mira yo he aceptado en nueve ocasiones banquillos en problemas. Y he salvado a los equipos cinco veces. Llegando y estando los últimos, ¿eh? Claro, es que si lo consigo todas las veces, pues no sé, no hay dinero suficiente para pagarme a mí. Yo últimamente no empiezo a entrenar a un equipo en junio. Yo, en febrero, qué le vamos a hacer... Podría parecer que es para que me paguen más...

//Siempre la prensa, sr. Clemente... ¿Es obsesión?

¡Que no, que no! Que yo lo que digo es que no hay ser humano que sea más que los demás. Y que si a uno le pisan, tienen que concederte el derecho de poder pisar tú también... ¡Y ya está! ¿Tú me haces a mí una putada? Te hago a ti otra y se acabó el lío. ¡Punto! Yo lo que digo es que todos somos iguales... Que yo, desde crío, no concibo que el rico, por ser rico, sea más que un pobre.

// Es una relación, la suya con la prensa deportiva, muy viciada...

No. Cuidado. Al que escribe, pues que escriba. Pero si es irrespetuoso y maleducado conmigo, no le tengo que tener ningún afecto. La pregunta es, ¿qué pasa en la prensa para que haya gente así? Es que a mí me han criticado sin hablar conmigo, en lo profesional y en lo personal...

(HACE UNA PAUSA. SE LO PIENSA. LA ÚNICA VEZ A LO LARGO DE LA CONVERSACIÓN)

A mí me gusta mucho la carrera de periodismo, quién sabe... Sí, me gusta. Yo atiendo a todo el mundo. A quien no atiendo es a quien me ha insultado. Entonces le digo: 'Se va usted a la mierda'. Mira yo llevaba 30 días en Gijón, y había uno que llevaba 20 días dándome, todos los días. Uno de esos, en el periódico, escribe y me llamaba poco menos que viejo, acabado... Vale. Al día siguiente en rueda de prensa, le cojo y le digo que es un sinvergüenza. Fui portada en todos los periódicos de España. ¿Yo no puedo llamar sinvergüenza a este tío? Bueno pues no. Parece que no. Yo soy Clemente y Clemente nunca tiene razón.

//Y lo más jodido es que ya no fuma para calmarse, usted que era de Menotti y Cruyff... en eso de fumar...

Ja,ja,ja no, no, lo dejé hace 13 años. En el Espanyol. Fumaba tres paquetes. Allí, en Barcelona dejé de fumar. Estaba con un amigo que es médico y me dijo: '¿A qué no tienes narices de dejarlo? Va venga, una comida'. Y no volví, ¿eh? Menotti, Johan eran muy fumadores... Pero a estos les pegó un infarto. A mí no me ha dado nada. ¡Yo lo dejé 'a puro huevo'!

// Cuando le dieron de verdad era cuando ponía en la Selección seis, siete defensas, con Alkorta, Nadal, Hierro en el centro. ¡Vaya trifulcas! Ahí, ni con tabaco...

Rafa (Alkorta) se acuerda, claro. Como con él una vez al mes. Es un fenómeno. Me acuerdo del Mundial de EE.UU. A él le puse ahí, en el centro para marcar a Andreas Möller, un mediapunta, rapídisimo, eléctrico, muy bueno [Hay que decir que Alkorta, corajudo, en ese partido secó al gran Andreas Möller que fue sustituido y entró Rudi Völler en el minuto 62.]

Yo sabía que Alkorta era el único que podría defender el arranque en velocidad con el balón de este tío. Y le dije: 'Oye Rafa, tengo que hablar contigo'. Y me contesta: 'Joder Javi, ya me vas a meter un embolao'. Y le dije: 'sí, te voy a meter un embolao. Tienes que adelantarte y coger tú a éste. Es rapidísimo, juega en la mediapunta y no tenemos a nadie que pueda hacerlo'. Y como Rafa es un tío muy fiel, va y le pegó una secada acojonante... Bueno pues dio igual. Me dieron.

// Y la de Irlanda aún fue peor...

Aquella fue la más gorda. Bueno mira. Ahora tengo la alineación, lo leo... ¡Y me da la risa! Digo: 'Joder, Javi, eras la leche'. No se piensa mucho. Yo tenía la alineación, los 15 tíos. Veo al equipo contrario, lo pongo en la pizarra y digo: ¿Quiénes de los míos van a ganar a éstos y cómo? Y eso, para mí, es el fútbol. 

En Eire nos jugábamos la clasificación para el Mundial de EE.UU. Y solo valía ganar. Esos llevaban 8 años sin perder en casa. ¡8 años! Pues yo pongo un equipo en el que seis jugaban en sus equipos de central, pero creo que eso no implicaba que no tuvieran condiciones para hacer otras cosas. Llegaron a publicar: "Clemente ha ido e empatar". ¿Cómo es posible? Si solo valía la victoria. ¿Qué gilipollez era eso de decir que iba a empatar? El resultado de todo aquello es que ganamos 1-3, le pegamos un baño a Irlanda y tal... Y Nadal, en plan estrella, en todos los periódicos británicos. ¿Clemente está loco? ... no lo voy a negar. Para mí no era una locura...

//Echa de menos otros tiempos... se nota, sr. Clemente. ¿Es nostalgia?

Bueno, no. Yo me amoldo al momento actual. Yo sé lo que es una carrera, comenzando, sin representantes. ¿En qué ha mejorado y empeorado el fútbol actual? En las habilidades de los futbolistas. Hay más habilidad, pero hay muchos menos grandes futbolistas que antes. Cada tiempo tiene unos condicionantes. Yo creo que antes había más calidad futbolística que ahora.

//¡Anatema! ¿Y el 'tiki-taka'?

Tenemos una selección que es muy difícil de ganar. Y eso marca. Pero tiene un problema nada más: No sirve para generalizarse en el fútbol. ¿A qué me refiero? Yo he visto a todas las grandes selecciones. A la Alemania de Beckenbauer, la Holanda de Cruyff, Brasil del 70, Francia de Zidane... Todas. Y marcaron el fútbol de su época, y todos lo intentaban imitar. Vencían y convencían. Era todo muy futbolístico. Se podía intentar. Había genios con el balón, superdotados, muy técnicos. Pero había grandes marcadores, jugadores muy físicos en esos equipos, con variedad de condiciones. Era un fútbol total. Pero ahora el fútbol de España es muy limitado, con caducidad. Lo pueden hacer solo los pequeñitos del Barcelona, y la Selección con ellos, claro. ¿Solo los superdotados del balón y la técnica pueden jugar al fútbol? Y si eres un marcador cojonudo, rápido al corte, de 1,85 y tal... hala, ¿a freír churros?

//Pero se intenta imitar...

Sí claro. Mira: En los tiempos de antes, con lo que eran los campos españoles en invierno, con barro, lluvia, muy duros o blandos... No se podría jugar como Messi. Eso de conducir... tal y como él lo hace... Que intenten imitar esa forma de jugar los niños, en la calle, vale, bueno. El problema es cuando vas a ver juveniles o un Tercera, y te encuentras a tíos intentando jugar a eso... Es ridículo. ¿O es que el Bayern de Guardiola va a jugar como jugaba el Barcelona? No, imposible, pero va a seguir ganando. El Real Madrid no juega así, y no lo hacen porque no pueden. Y ya está. No pasa nada.

// ¿No envidia a Luis Aragonés o a Vicente del Bosque?

No. Ni mucho menos.... Yo no tengo envidia de nadie. Admiración, sí. A todos nos hubiera gustado ser campeones del mundo, pero cada uno ha recogido lo que ha podido con lo que tenía. Mira, hay poquísimos entrenadores españoles que, como yo, hayan sido capaces de ganar títulos en los últimos decenios con equipos que no hayan sido el Real Madrid y el Barcelona. Lo ha hecho Simeone, aunque no sea español. Un tío que, con su equipo hace el fútbol que él hacía de jugador. Es muy competitivo. Estuvo en el Atlético que le ganó al Barcelona y al Madrid. Tiene un equipo muy físico, cerrado, de trabajar a destajo. Que mete en problemas a los grandes. Un fútbol de alto ritmo en el que, en la extenuación, ellos se manejan mejor.

O Rafa Benítez con el Valencia. Otro tío de mucho 'curre', ¿no? Dos entrenadores con equipos esforzados y con alguna gente de calidad. A esa mezcla me refería antes, con lo del 'tiki-taka' que me decías... Los equipos menos importantes, tienen gente que cuando se ven allí arriba dicen: 'A mí ahora ya no me bajan de aquí'...

//Y Clemente, ¿tiene ídolos en su profesión?

Que no. Que yo no funciono así. Un tío que digas, mira, yo quiero ser como ese... No. No soy de ídolos. Yo me muevo por afinidad. Se me ocurre Miguel Muñoz. Yo le admiré mucho, ¿eh?, al margen de la profesión. Como persona. Y me identificaba con él. 
Cada profesional hace lo que puede con sus conocimientos. Los que no me gustan son los que entrenan muy bien, muy bien, pero hablando... Esos no.

//Falta en su carrera, entre otras cosas, entrenar en Reino Unido. Eso sí le hubiera encantado...

Siempre he tenido muchas ganas de ir. Me ha gustado mucho siempre el fútbol inglés. Eso sí, cada vez me gusta menos porque cada vez es menos inglés. Es decir, la fuerza del ambiente de los estadios, su magia... Siempre me gustó, pero ahora ya ese fútbol ha cambiado también.
Javier Clemente dice que ya no toma 'chiquitos', que cuando va con la cuadrilla es de cocacolas. Dejó de beber hace tres años porque "se sentía mejor así". Y como no se esconde le hablo de política. "Yo sigo siendo político. Me gusta. Apoyo al PNV. Pero soy un mal político porque tengo amigos de otras opciones, y no comulgo con algo si no me gusta, aunque lo diga el PNV". Sobre haber tenido un lehendakari 'López', Clemente dice que lo que no le gustó... en las formas: "si el PP y el PSOE se llaman inútiles en Madrid, y tal... ¿Por qué se apoyan aquí en Euskadi? ¿qué pasa que un inútil es malo en Madrid, pero no es malo en Euskadi?"

 Le contemplan 45 años de fútbol entre jugador profesional y entrenador, y dice que nunca se ha arruinado porque nunca ha sido rico. "Me ha ido bien, y tengo lo mío, pero no he firmado esos grandes contratos de los que se habla ahora de cuatro, seis, diez millones de euros". No. Nunca los firmó. Ahora se va a Libia a entrenar "porque es quien le ha llamado"... ¡Qué le vaya bien!