El Atlético de Madrid, suma y sigue: Gana en Valladolid (0-2) y van cinco victorias en otros tantos partidos

Suma y sigue el Atlético que ya lleva 15 puntos de 15 posibles en la Liga BBVA tras su triunfo (0-2) a domicilio en Valladolid. No es al Atlético de Madrid un equipo de grandes alharacas. Más bien es un depredador paciente y sistemático. Cada fin de semana, afina sus técnica de caza. Va comiendo terreno a sus presas, les cansa, les marea y cuando comiezan a flaquear, salta potente a la yugular. Eso le pasó este sábado al Valladolid que, sin jugar mal, duró a los rojiblancos el tiempo que dispuso de gasolina

Qué.es 21 de septiembre de 2013

Y la capacidad de su depósito llevó al Valladolid, con ciertos sobresaltos, hasta la mitad de la segunda parte. Por que si bien es cierto que los pucelanos se comportaron como un equipo serio que no se descompuso y que, incluso, tuvo más posesión que el Atleti en la primera parte -A Simeone tener el balón, amasarlo, no le interesa- también lo es que Courtois no llegó a tocar un balón hasta el minuto 30 de la segunda mitad.

Juegue bien, mal o regular, este Atlético encuentra siempre la manera de ganar el partido, y eso suele ocurrir cuando se únen Koke y Diego Costa. El primero, a través de los centros medidos a balón parado, verdaderos caramelos. El hispano-brasileño -volvió marcar ayer, lleva cinco, y está en un momento que la selección, quizá, debería aprovechar-, con su constante ir y venir, sus desmarques y su presencia. De las botas del medio vallecano nacieron los dos goles que dieron la victoria al Atlético en Valladolid, en un partido en el que hasta que Raúl García abrió el marcador habían sucedido pocas cosas. Así es el Atlético, un equipo que no regala nada y , en cambio aprovecha cada resquicio del rival. 

La primera parte transcurrió con 'tomas y dacas' continuos, pero el picante, las jugadas con mayor peligro y llegada correspondieron siempre a los madrileños. Y eso que los blanquivioletas contaron con un animoso Patrick Ebert, que reclamó siempre que pudo el balón e intentó jugarla con criterio y verticalidad. 

Pero el triunfo en Pucela, el tercero consecutivo en Zorrilla, se fraguó en la segunda mitad, cuando se desataron los colíderes del campeonato. El acto final activó a los colchoneros, que sólo habían dado un aviso hasta el momento por mediación de Godín, que estrelló en el larguero (min.35) un cabezazo a la salida de un córner.

A partir de entonces se desató el vendaval del Atlético. El primero en asustar la meta de Mariño -de los mejores en el Valladolid- fue Raúl García, que desaprovechó con todo a su favor un mano a mano a bocajarro. Sin embargo, el centrocampista navarro se desquitó apenas 60 segundos después. Un balón aéreo de Koke -que estuvo de sobresaliente- lo peinó el pamplonica, que sorprendió al meta local con una parábola inalcanzable. El 0-1 hizo saltar de alegría al 'Cholo', que acto seguido decidió guardar la exigua ventaja para matar el partido a la contra. Villa dejó su sitio a Arda Turan y el choque cambió por completo.

El turco, que está a otro nivel, mejoró la fluidez en los metros finales y oxigenó la sala de máquinas cuando más hacía falta. Minutos después Diego Costa estableció el segundo en una acción que le dio licencia para redimirse de un fallo anterior. El brasileño resolvió de manera notable y dio tranquilidad a los suyos.

En el último cuarto de hora Javi Guerra perdonó en un barullo en el área -antes del segundo gol atlético- y Arda regaló detalles exquisitos para apuntillar un duelo que dice mucho de los colchoneros y evidencia el largo trabajo que le queda por delante al cuadro de Juan Ignacio Martínez.