El Barcelona golea 0-4 al Rayo, en Vallecas, pese a no jugar bonito

Puede que este Barcelona haya perdido por el camino de Munich algo de su esencia preciosista. Puede... pero aún así, sus partidos siguen contándose por victorias, y muchas de ellas, por goleadas. La última la recibió el Rayo en Vallecas. Y mientras, unos y otros seguirán diciendo que los culés buscan su mejor versión. Tres goles de Pedro y uno de Fábregas dieron los tres puntos al equipo azulgrana

Qué.es 21 de septiembre de 2013

El Barcelona golea 0-4 al Rayo, en Vallecas, pese a no jugar bonito
Pedro Rodríguez volvió a ser una pesadilla para el Rayo y el estadio de Vallecas./EP

Salieron tan bien las cosas para el Barcelona, que Valdés, sin apenas trabajo, se apuntó a la fiesta para parar un panalti a Trashorras. Al portero de Hospitalet no le exigieron demasiado en Vallecas, más allá de unos minutos iniciales en los que se tuvo que emplear a fondo para sacar un balón a Alberto Perea cuando la grada ya celebraba el gol.  

La goleada del Barça para continuar con el pleno de victorias y colocarse como líder en solitario, a la espera de lo que haga el Atlético de Madrid frente al Valladolid, resultó inapelable, más allá de que el juego colectivo de los de Martino no fuera la quintaesencia del juego combinativo. Pero el momento y el lugar no lo exigía y este Barça, efectivamente, es más práctico a la hora de encontrar los camino de la victoria que el que concivieron Pep Guardiola y Tito Vilanova. 'Hat-trick' de Pedro y uno de Cesc, mantienen la racha del Barça. El Rayo fue un equipo muy batallador, pero se vio superado por la calidad de los culés.

Y es que ya son quince puntos de quince posibles para un equipo que firma un arranque similar al del año pasado en cuanto a sensaciones, con partidos abiertos y contundencia en la 'pegada'. Para el Rayo, la historia es distinta. El equipo madrileño solo lleva una victoria, aunque es cierto que los aficionados rayistas poco le podrán reprochar esta jornada al Rayo y a Paco Jémez.

Porque al entrenador del Rayo no le importaron para nada los antecedentes. Paco Jémez no varió un ápice su planteamiento. Desde el silbido inicial, el Rayo salió a por el Barça. A jugar de tú a tú al campeón de Liga. Hasta que aguantaron las fuerzas. Las físicas y las anímicas.

Esa valentía del Rayo -y la respuesta del Barça con la misma intensidad- hizo que en Vallecas se viera un partido realmente vibrante. El partido empezó a 100 revoluciones por minuto y no paró de ser un intercambio de golpes hasta que el Barça puso el 0-2. La diferencia, como suele pasar en estos casos, la marcaron los actores del juego. Cuando el grande golpea, suele mandar a la lona al pequeño.

Una de esos que marcan diferencias está en la portería del Barça. Victor Valdés está de dulce y repele todo lo que quiere entrar en su portería. El Barça de este momento es un pegador de hierro y que encima no encaja. Y la culpa de ello es del guardameta de L'Hospitalet. En Vallecas, sacó dos balones de gol a dos cabezazos de Bueno (en el minuto dos y en el 92) y le paró un penalti a Roberto Trashorras.

La otra gran diferencia en Vallecas fue Pedro Rodríguez. El canario hizo los tres goles del Barça -cinco en tres visitas a Vallecas- y está camino de convertirse en persona 'non grata' en la barriada madrileña. Sin ser el mejor del Barça fue la personificación de la pegada del Barça en este arranque liguero.

EL BARÇA NO PERDONA UNA

Esas individualidades el Rayo las suplió con trabajo y esfuerzo físico. El Rayo empezó atacando, sobre todo por la banda de Montoya, gracias a un Mojica que estuvo bien en el inicio, resultando incisivo por la banda izquierda.

Tras el golpe del 0-1 (que pudo ser 0-2 apenas un minuto después), el Rayo aún mantuvo las esperanzas al menos hasta forzar el penalti que paró Valdés. Adriano se comió a Trashorras en un intento de despejar un balón aéreo. El Rayo no pegó cuando pudo y lo acabó pagando muy caro.

Entre ese fallo y el segundo de Pedro se acabaron las opciones rayistas en el partido. La intención del Rayo era la misma (presión y defensa muy adelantada) pero la ejecución era más difícil por el aspecto físico. Cada pérdida era jugada de gol para el conjunto catalán casi por inercia.

Y, casi por esa misma dinámica, el Barça acabó goleando. Pedro culminó su triplete y Fábregas se estrenó en esta Liga. Y si no fueron más fue porque Rubén estuvo bien en lo que pudo parar. Victoria contundente del Barça ante un Rayo Vallecano al que, de momento, su atractiva propuesta futbolística no le está dando los mismos réditos que el año pasado.