El Chelsea y Mourinho, ¿crisis de identidad?: Los 'blues' pierden en su estreno de Champions League con el Basilea

Tras su segunda derrota consecutiva (1-2), la primera en Champions League en el debut con el Basilea, un leve y prematuro 'run -run' se escucha en Londres: ¿Pasa el Chelsea por una crisis de indentidad? El tiempo dirá si es grave o si ha sido un leve resfriado pasajero. En la competición doméstica el equipo londinense ha jugado cuatro partidos con dos victorias, un empate y una derrota en la última jornada ante el Everton de Liverpool. Y este miércoles, con los suizos, los "blues" dominaron y, sin embargo, fueron incapaces de concretar sus jugadas. No fueron contundentes. ¿Qué está pasando?

José J. Alonso/Qué.es 19 de septiembre de 2013

En este último choque, con toda la fanfarria que suscita La Champioons League en su estreno, el equipo de Jose Mourinho hizo más de todo que su rival. el Basilea, empezando por las faltas: pero sobre todo, tuvo más el balón, disparó más a puerta y lanzó nueve corners por dos de su rival. ¿Qué pasó? ¿Mala suerte? El de Setúbal no es entrenador de creer en sortilegios y maldiciones

José Mourinho barruntaba lo peor desde que aterrizó de nuevo en Stamford Bridge. ¿Había cambiado el Chelsea desde su marcha? Los partidos de pretemporada no le agradaron. Tras la Champions conseguida por los blues en 2012, los más o menos recientes éxitos de su sucesor en el Madrid, Carlo Ancelotti, y el estilo dominador y protagonista del italiano, podría haberse producido un cambio en el ADN de los londinenses. Variaciones de los parámetros que chocasen frontalmente con el estilo práctico, directo, conciso y depredador del fútbol de 'Mou', un fútbol que el luso creía haber inoculado en los genes de su viejo Chelsea.

Además, el equipo parece haber abrazado las tendencias de la Premier League, en general, en la que los equipos más poderosos han fichado, sobre todo, creadores de juego en la medular o 'trescuartistas'. No finalizadores. Un estilo que ha dejado al Chelsea sin un mordiente que ya reclamaba públicamente el preparador luso, tras su primera derrota en liga: 'Mou' pedía a sus estrellas que "afilaran su lado depredador" y "la veta más cruel de su fútbol".

Da igual quién fallase las muchas oportunidades malogradas ante el Everton. Si fue Ba o Samuel Eto'o -pero fue este último- . El balón no entró tras el absoluto dominio de los londinenses. "Si mis jugadores no tienen ese instinto asesino, tienen que conseguirlo . Samuel era un asesino en toda su carrera. Aun así las situaciones en las que estuvo involucrado en el juego me hace feliz", concluyó. Hoy esa felicidad, tras el triste debut en Champions, no lo será tanto.

Y Jose Mourinho lleva días repitiendo como una letanía que la gente tiene que entender que "todavía estamos adaptando y tratando de jugar de una manera diferente".

El jefe de la plantilla 'blue' nunca dirá que los fichajes con los que Roman Abramovich, el multimillonario ruso propietario del Chelsea, ha llenado su vestuario no son los que él esperaba. Es demasiado pronto, y él demasiado listo para hacerlo, aunque sean muchas las semanas durante las cuales se ha especulado con que los españoles, por ejemplo, no iban a jugar. Pero Jose quiere lo que siempre quiso: fútbol físico, rápido y directo con contraataques letales. Y eso es difícil de hacer con un tipo de jugadores que se adaptan mejor al juego de posesión expansivo y abierto.

¿Han olvidado sus chicos los principios que les llevaron a la mayor parte de los éxitos cosechados en la última década, a partir de dos títulos de liga de Mourinho? ¿No se estará siento demasiado complaciente con el estilo 'trendi' del futbol europeo? Parece evidente que tienen demasiados creadores y muy pocos goleadores especializados. Fijémonos en uno de los capitanes, Frank Lampard, quizás el jugador de Mourinho por excelencia. De los que tienen una oportunidad y son capaces de hacer tres goles., vamos. Pue bien,  'Frankie' tiene ya 36 años y sus apariciones tienen que ser racionadas. En la derrota del Everton, por ejemplo, comenzó en el banco de Goodison Park. Poco se podrá esperar de él en una temporada tan exigente.

El otro talismán de su Chelsea, Didier Drogba, no está ya. Se ha ido, pero no se ha olvidado. Sigue siendo el estándar contra el cual se miden todos los demás. El ejemplo más dañino para Fernando Torres, Ba o el propio Eto'o.

¿Podría jugar el Chelsea balones largos para las carreras y desmarques de sus delanteros a la espalda de los centrales? Sí, aunque no esté Drogba. Pero entonces, ¿para qué quiere Mourinho a Óscar, Juan Mata o Eden Hazard ?

Para más 'inri' y sin que se nos ocurra una explicación tras sus quejas, el propio míster decidió ceder a Romeu Lukaku, lo más perecido que tenía a Drogba, precisamente al Everton, su penúltimo verdugo. ¿Y el brasileño Willian? El brasileño es un excelente jugador, pero llega a un equipo sobrecargado con volantes ofensivos y extremos, en el que Mata, un campeón del mundo, lucha para conseguir algunos minutos. ¿Se podrían haber gastado mejor los más de 30 millones de euros invertidos en este jugador?

El tiempo dará y quitará razones. Pondrá a 'Mou' y su plantilla en el diván del psicoanalista o no, pero las dos derrotas seguidas parecen querer demostrar los fallos en la planificación del Chelsea y el tamaño de la tarea del gestor de recuperar su estilo triunfador. ¿Volverán los ganadores en serie a Stamford Bridge?