La irrupción de Fernando Llorente

La irrupción inesperada de Fernando Llorente en el segundo periodo del partido ante Portugal fue una de las claves del triunfo de España en Ciudad del Cabo y su clasificación par los cuartos de final.

EFE - José Antonio Pascual 30 de junio de 2010

La irrupción de Fernando Llorente
El delantero español Fernando Torres (d) es sustituído por Fernando Llorente durante el partido España-Portugal, de octavos de final del Mundial de Sudáfrica 2010 ayer en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo, Sudáfrica. EFE

El delantero navarro del Athletic Club de Bilbao, una de las principales novedades en la convocatoria de 23 de Vicente del Bosque para el Mundial de Sudáfrica 2010, no había tenido aún la posibilidad de debutar en el torneo.

El seleccionador español había confiado la punta del ataque a los dos habituales, David Villa, el máximo goleador del equipo y uno de los principales artilleros del Mundial con cuatro dianas, y Fernando Torres, la referencia mediática en Sudáfrica.

Entre los dos se habían repartido la punta, ya sea en solitario o juntos. Llorente recibió como un premio a su gran trabajo durante toda la temporada la llamada de Del Bosque. Sabía que lo iba a tener difícil, y más tras el tropiezo contra Suiza en el debut.

Esperó con paciencia, como otros que apenas tienen opciones de jugar a la vista de los equipos que alinea el técnico salmantino. Trabajó como el que más en estos días. Absorbiendo todo y disfrutando del momento, a la vez que esperando su oportunidad.

Le llegó a los 58 minutos. Con 0-0 en el marcador, Del Bosque consideró que Torres había hecho mucho desgaste y necesitaba un hombre fresco para la punta. Y llamó a Llorente, este 'gigante' pamplonés de 1,95 metros de estatura.

El delantero del Athletic, curtido bajo la tutela de Joaquín Caparrós, cumplió con creces la labor encomendada y colaboró con un magnífico trabajo a la victoria de España.

Se fajó con toda la zaga portuguesa, con Ricardo Carvalho, Bruno Alves, el que fuera. Saltó, presionó, bajó el balón, sirvió a sus compañeros. Hasta le rompieron la camiseta en un agarrón y tuvo que cambiársela a toda velocidad. Hizo un daño tremendo a sus rivales.

Nada más entrar dispuso de una gran ocasión, pero su remate en plancha fue muy centrado y lo desvió Eduardo. Para su fortuna poco después, hizo una pantalla en una jugada entre Andrés Iniesta y Xavi Hernández que acabó en el gol de Villa. Luego tuvo una más.

No marcó. Para un delantero sería algo muy negativo. Pero en su caso recibió el reconocimiento unánime de una gran actuación en los 32 minutos que estuvo en el campo. Y encima España ganó a Portugal y se metió en los cuartos de final.

Fernando Llorente, que estuvo sin ser convocado para la selección nacional desde la disputa de la Copa de las Confederaciones, no perdió la fe y encontró su premio en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo.

Reconoció que su debut mundialista había sido algo "maravilloso" porque además todo salió "a pedir de boca", y que cuando le llamó Del Bosque para saltar al campo fue algo "increíble" porque "llevaba mucho tiempo esperando este momento".

En el plano global consideró que fue un encuentro "complicado" ante un buen rival y que les costó conseguir el triunfo, si bien resaltó que supieron "manejar muy bien los tiempos del partido".

Llorente recordó, por otro lado, que fue "muy positivo" cuando España perdió en el estreno ante Suiza, ya que pensaba que "esa derrota nos iba a reforzar, porque era mucho mejor que nos espabilaran en ese momento y no en octavos de final".

"Hemos sabido aprender de lo que nos ha pasado y ahora mismo estamos dando la mejor cara, la mejor versión nuestra", consideró el atacante del Athletic, quien, en la línea de toda la plantilla, cree que sería "un error pensar que Paraguay va a ser un rival fácil, porque si se ha metido en los cuartos de final es porque se lo merece y porque es un gran equipo".

"No hay que menospreciar a ningún rival. Hay que preparar el partido a conciencia, como se hizo con el de Portugal", apuntó Llorente, que completó su debut con el paso por el control antidopaje, cuestión en la que tardó un rato porque había pasado por el servicio en el descanso.

Fue una jornada, por lo tanto, completa para el fornido delantero navarro. Un momento para su historia personal, como el día de su debut como internacional absoluto contra Chile en Villarreal el 19 de noviembre de 2008. Si cabe este más trascendental. Para él y para la selección, que agradeció su irrupción en un momento clave para el sueño de gloria del equipo.