La temporada ha sido una de las mas convulsas en la historia de
la Fórmula Uno, comenzó con la forma en que algunos equipos
interpretaron el reglamento, continuó con las mentiras del británico
Lewis Hamilton (Mclaren) a los comisarios del G.P. Australia, siguió
con el enfrentamiento de la asociación de equipos (FOTA) con el
presidente de la Federación Internacional del Automóvil el británico
Max Mosley y finalizó con la denuncia del brasileño Nelson Piquet
jr. y su accidente voluntario en el Gran Premio de Singapur de 2008.
Estos conflictos causaron las salidas de Ron Dennis de la
dirección de la escudería Mclaren, de Mosley de la presidencia de la
FIA y de Flavio Briatore, expulsado de Renault, y sancionado de por
vida por la FIA por amañar el resultado de Singapur 2008.
Aprovechando el nuevo reglamento al límite, dotado de un
polémico doble difusor, declarado legal, y de una preparación del
coche que comenzó antes que la de ninguno otro, Brawn logró el
doblete en la primera carrera con Button y el brasileño Rubens
Barrichello y el británico se impuso en cinco de las siete primeras
carreras, lo que le permitió dejar prácticamente sentenciado el
campeonato.
En los últimos diez Grandes Premios Button tan solo subió dos
veces al podio, pero la ventaja que tenía le permitió proclamarse
campeón del mundo a falta de una prueba y Brawn GP lograba el de
constructores
El alemán Sebastian Vettel sumó cuatro victorias y finalizó
segundo tras Button, pero los problemas mecánicos le impidieron
luchar por el mundial hasta el final. Seis victorias de Red-Bull
Renault, las otras dos fueron del australiano Mark Webber.
La escudería McLaren-Mercedes, tras un comienzo desastroso,
consiguió desarrollar más que ningún otro equipo y, al final, el
campeón del mundo saliente logró dos victorias, en Hungría y en
Singapur para terminar quinto en el mundial tras los pilotos de
Brawn GP y Red Bull-Renault.
Ferrari tan solo logró una victoria, en el Gran Premio de Bélgica
con el finlandés Kimi Raikkonen, que sacó el máximo partido al KERS
(Sistema de Almacenamiento de Energía Cinética), que procuraba mas
potencia por vuelta durante seis segundos y fue otro de los
elementos de controversia de la temporada.
Al final, el KERS sólo fue utilizado por Ferrari y Mclaren,
mientras que Renault y BMW renunciaron al mismo mediada la
temporada.
La escudería italiana afrontó, además, la pérdida del brasileño
Felipe Massa para los últimos ocho Grandes Premios, accidentado en
Hungría al sufrir el impacto de un muelle desprendido del coche de
Barrichello que le produjo la rotura del hueso superciliar del ojo
izquierdo.
Ferrari intentó suplir la ausencia de Massa con la del séptuple
campeón del Mundo Michael Schumacher, pero el alemán no estaba aún
recuperado de su accidente de moto en el circuito de Cartagena, que
todavía le producía fuertes dolores en el cuello.
Fernando Alonso (Renault) pensaba que contaba con un coche mas
competitivo hasta que llegó la primera prueba de la temporada en
Australia. El español penó para ir sumando puntos y tan solo subió
al podio en una ocasión, en Singapur, tercero.
Lo mejor para Alonso en la temporada ha sido su fichaje por
Ferrari para los próximos años, en los que tendrá como compañero de
equipo a Felipe Massa.
El también español Jaime Alguersuari se convirtió en el piloto
mas joven en debutar en Fórmula Uno. Lo hizo en Hungría al volante
de un Toro Rosso-Ferrari y lo hizo sin haber rodado con anterioridad
ni un solo kilómetro.
Alguersuari no cometió ni un solo error en las cinco primeras
carreras que disputó. En Japón superó la Q1 como en las otras dos
pruebas restantes y realizó su mejor carrera, marchaba noveno, por
delante de Fernando Alonso y al salir del segundo repostaje sufrió
un fuerte accidente en la curva 130R.
El director del equipo, el austríaco Franz Tost decía: "para mi
es obvio que un piloto, a veces, tiene que tener accidentes. Si
además es joven tiene que aprender el límite del coche. No tengo
ningún problema con ello".
Y finalizando el año llegó la noticia que, a buen seguro, marcará la temporada que viene: el regreso de Michael Schumacher con la reconvertida escudería Brawn GP a Mercedes GP. El alemán volverá a verse las caras con Alonso, esta vez con el español en Ferrari.