Play off Liga Endesa: El Barcelona reacciona y evita una derrota contra el Baskonia

El FC Barcelona ha ganado este jueves al Laboral Kutxa (92-87) en el primer partido de los cuartos de final del 'play-off' de la Liga Endesa en un partido muy disputado en que los blaugranas estuvieron contra las cuerdas, mejoraron justo a tiempo para coger una buena renta y, pese a un susto final, consiguió retener el 1-0 ante un combativo Baskonia que dominó buena parte del encuentro pero sucumbió al trío formado por Oleson, Navarro y Dorsey

Qué.es 30 de mayo de 2014

Una puntuación alta para un partido intenso, de más mira por el aro ajeno que por defender el propio, aunque fue la buena defensa la que mantuvo al Baskonia con grades aspiraciones de triunfo, sobre todo hasta el último cuarto, cuando la aparición del 'metralleta' Oleson y sus cinco triples en sendos intentos, más la mejor versión de Navarro y un desatado Dorsey en la pintura acabaron con la disputa, aunque San Emeterio, que nunca se da por vencido, igualó a 87 el choque.

No estuvo el Barça cómodo en su casa, en su pista, terreno donde el Baskonia desplegó una buena defensa, al límite, para anular a los blaugranas. Además, los de Scariolo encontraron el acierto necesario para ir arriba en el marcador buena parte de los primeros 20 minutos, liderados por el 'Chapu' y su entrega, pero al final no les fue suficiente el ganar en varias ocasiones hasta de +7, pues se quedaron sin fuelle al final.

Punteando todos los tiros, impidiendo que los jugadores blaugranas tiraran con comodida, el Laboral Kutxa se mostró serio como nunca, regular como no lo ha sido esta temporada, y pudo sentar las bases del triunfo. Se fue al descanso con su máxima diferencia (36-43) y la sensación de poder batallar de tú a tú con un Barça recuperado del varapalo de Milán en Euroliga pero quizá fatigado.

Y es que no encontraron la manera los locales de frenar a los vitorianos ni de irse de ellos en ataque. La misión de Scariolo era clara, irse con 0-1 de vuelta y con los medios que hiciera falta. En su última visita al Palau salieron vapuleados pero, antes, en partido intrascendente de Euroliga, lo asaltaron. Y con esta visión fueron a Barcelona este jueves, aunque al final se volvieron a casa con la segunda derrota seguida en la capital catalana.

Tras el descanso la tónica fue la misma, con algunos pequeños retoques. Uno de ellos; Navarro. El capitán, que no salió en el cinco inicial, vio la luz tras la charla en el vestuario y sus triples mantuvieron vivo a un Barça que aún así se dolía por hallar el camino al aro sin tener que superar una o dos piedras vitorianas para ello.

El famoso muelle en que parecen convertirse ciertos partidos apareció de nuevo, y cuando el Barça se acercaba en el marcador, los triples de Nocioni o de Heurtel (el mejor de los suyos en global), o la perseverancia de San Emeterio, volvían a estirar el electrónico a favor de los de Gasteiz. Gracias a Navarro, y a una mayor intensidad, el equipo blaugrana se fue con 69-68 al inicio del último cuarto, gracias a un triple final de Oleson.

Se iba caldeando el Palau, sobre todo con un ostentoso gesto de rabia de Hamilton al colgarse del aro, golpeando a un Lorbek que se disponía a sacar rápido y que no entró a discutir con el pívot baskonista, que sí se llevó las reprimendas de la grada. Al final, el triple del de Alaska puso arriba al Barça por primera vez en tiempo.

DORSEY-OLESON, LETALES

La dupla formada por el escolta norteamericano y su compatriota Joey Dorsey fue demasiado para el Laboral Kutxa, que pagó el ir dominando casi todo el partido y verse remontado en el momento clave. Una vez por debajo en el marcador, pese a los intentos de Scariolo por volver a enfilar la cuesta, se les hizo demasiado grande el escenario.

Además, Oleson brilló en la distancia, cogiendo el relevo de Navarro. Sus triples, cinco de cinco intentos a falta de tres minutos, fueron el fiel reflejo del estado de su muñeca. A ello, se sumó el hambre de un Dorsey más 'Hulk' que nunca, cogiendo rebotes por doquier, machacando el aro rival a placer y haciendo que el Palau se viniera abajo cuando, a una mano, la hundió capturando el enésimo rebote ofensivo, pues hasta seis cogió el pívot blaugrana, once en total.