CRÓNICA | Aquí están, estos son los hinchas del Calderón

El Atlético pone rumbo a Lyon, donde se jugará la segunda final de la Europa League de su historia. La primera ya saben ustedes como terminó.

Martín Velarde Falcón 3 de mayo de 2018

CRÓNICA | Aquí están, estos son los hinchas del Calderón
Foto: Archivo

La primera parte empezó con el Atlético más mordiente en ataque. Los de Simeone, en concreto con Vitolo y Diego Costa, buscaron desde el primer minuto la portería rival, comandada por Ospina. 

El portero gunner sufrió. Vaya si sufrió, y eso que Diego Costa estuvo más fallón que de costumbre. En los primeros minutos, se zafó de toda la defensa, quedándose solo. Sin embargo, su disparo se marchó alto.

El cuero no tuvo a lo largo del ecuador de la primera parte un claro dominador. Eso sí, el Arsenal empezó a querer más. Sin embargo, tener la posesión no quiere decir que se vaya a saber usar bien (48%-52% fue el dato al término de la primera mitad).

Bellerín apenas entró en juego, sin duda síntoma de buen hacer colchonero en defensa. Mesut Özil, con marcaje constante, generó peligro, pero demasiado intermitente como para inquietar a Oblak. Lacazzette, fue el desaparecido absoluto y Ramsey no olió el balón más de un segundo sin que dos colchoneros le encimaran, sinónimo de pérdida de balón.

La noticia triste de los primeros 45' minutos fue la lesión de Koscielny. El defensa francés se rompió solo. Entró Chambers en su lugar. En directo pareció talón de Aquiles. Se marchó llorando, dejando el dato negativo del partido.

En la segunda parte se rompió el guión. El Atlético salió de nuevo cuchillo en boca, pero el Arsenal también. Cuando parecía que el partido se dormía, el Arsenal aprovechaba la cabezadita colchonera para hacer daño. Entonces apareció Özil. La falta de acierto de los delanteros y el buen hacer de Oblak (como siempre), hicieron posible seguir manteniendo la puerta a cero.

THIS IS ATLÉTICO

Y entonces apareció él. ¿Quién? Pues él, el Atlético, en todo su esplendor. Llevado en volandas por su afición, el equipo dirigido esta vez por el Mono Burgos despertó de la siesta momentánea y bien pudo haber firmado hasta dos tantos.

"En pie. Se marcha Vitolo", eso debió pensar el Metropolitano cuando Vitolo Machín fue nombrado por el speaker del estadio. Entró Correa en su lugar con un único objetivo: revolucionar el partido (si más se podía). Con Diego Costa cansado y Griezmann de segundo capitán, el delantero argentino se encargó de poner la velocidad al ataque que el conjunto necesitaba.

CORREA, EL PICANTE FINAL

Y vaya si la puso. Dejó solo a Griezmann en más de una ocasión y ocupó el perfil de carrilero en banda, siempre ayudando en defensa pero atento en la punta de ataque por si Griezmann y Torres (que salió por Diego Costa, ovacionados ambos) necesitaban de su colaboración a la contra.

Llamó la atención la suma de errores finales por parte de ambos equipos. Los rojiblancos empezaron a conceder terreno a un Arsenal que no iba a desaprovecharlo.

Los minutos finales y el descuento fueron de infarto. Claro, esto es el Atlético, por lo menos el de hasta ahora.

HACER HISTORIA (OTRA VEZ)

Como decía la pancarta del Frente Atlético al empezar, "Rumbo a Lyon". Allí se jugará la segunda final de la Europa League de su historia. La primera ya saben ustedes como terminó.