Sevilla FC 0-5 FC Barcelona: Naufragio hispalense bajo la batuta de Leo Messi

El Barcelona fue claramente el dominador de principio a fin de una final en la que los tres goles anotados al descanso fueron claves en el bajón anímico de un Sevilla desdibujado y sin ideas.

Alejandro Cañas 21 de abril de 2018

Sevilla FC 0-5 FC Barcelona: Naufragio hispalense bajo la batuta de Leo Messi

El fútbol da muchas vueltas. Y sino que se lo digan al Barça. Hace una semana y media los jugadoras abandonaban cabizbajos el Estadio Olimpico de Roma tras la debacle de Champions. Y hoy han ofrecido una imagen completamente diferente, en la que han salido con la intensidad y el buen fútbol que faltaron en el partido disputado en la capital italiana.

El conjunto dirigido por Ernesto Valverde se lleva de esta manera su trigésima Copa S.M El Rey al golear con contundencia a un Sevilla hundido, sin ideas, cansado y superado por cero goles a cinco. Leo Messi, Luis Suárez por partida doble, Philippe Coutinho y Andrés Iniesta fueron los goleadores de la noche.

Un auténtico recital de fútbol. Eso es precisamente lo que ha dado a los aficionados del fútbol el Barça. Toque, precisión, dominio a través de la pelota y sobre todo, eficacia de cara a portería. Todo eso bajo la batuta del mejor jugador del mundo y de la historia, Leo Messi, jugador sobre el que ha girado todo el juego barcelonista. Un jugador que cuando aparece, siempre marca las diferencias, y hace a sus compañeros un poco mejores.

Todo eso junto al peleón Luis Suárez, el desparpajo de Coutinho y la clase de Andrés Iniesta, Un jugador que dirá adiós al club de sus amores para irse a jugar a China. Antes de que se marche al gigante asiático, tendremos la enorme fortuna de poder disfrutar de su fútbol en el Mundial que jugará la selección española en Rusia. Aunque por edad y calidad, podría durar en el Barça todo lo que el quisiese.

Por otra parte, lo peor que nos dejó el encuentro fue la pobre imagen que ha ofrecido el Sevilla. Superado desde el primer minuto por un Barça feroz, intenso y correoso, no se vio en ningún momento esa versión del Sevilla que vimos por ejemplo en Old Trafford ante el Manchester United.

Ni Banega ni Nzonzi, pilares fundamentales del equipo, aparecieron para dar equilibrio, orden y control de balón. Por ese motivo no llegaron los balones a Muriel, desaparecido en combate y una defensa superada con creces. Tampoco tuvo la noche Lenglet, en la agenda del Barça para la próxima temporada, que no pudo hacer nada para frenar a Messi y compañía.

Trigésima Copa del Rey para el Barça en la que el fútbol fue un poco más protagonista que la política, aupada en las horas previas por la pitada al himno de España.