ENTREVISTA | Regino Hernández: "Ahora toca ir a por el siguiente sueño"

Hablamos con Regino Hernández, medalla de bronce en Pyeongchang en la modalidad de snowboard cross.

Javier Navarro 23 de febrero de 2018

Ni siquiera había echado a andar cuando Blanca Fernández Ochoa seguía la estela de su hermano Paco en Albertville 1992. Veinticinco años después, Regino Hernández (Ceuta, 1991) ha conseguido terminar con la sequía metálica en unas olimpiadas invernales que han pasado sin pena ni gloria por el calendario deportivo nacional de las últimas dos décadas.

"Esta medalla no me soluciona la vida. Voy a tener que seguir compitiendo y obteniendo resultados para vivir el día a día", confiesa. Lo que sí que tiene claro es que esta nueva medalla impulsará las escuelas de esquí y las categorías inferiores.

¿Qué siente un medallista olímpico nada más cruzar la meta?

No se lo cree. Además de expectación por lo que pueda venir, tan solo puede sentir felicidad por conseguir una medalla que, además, solo aparece cada cuatro años. 

¿Y al llegar a su país?

Al llegar aquí y ver la repercusión que ha tenido y la cantidad de medios que me esperaban a mi llegada, sí que empecé a ser consciente de lo que habíamos conseguido. Es algo increíble y todavía sigo flipándolo. Hay gente que me reconoce por la calle, algo que antes me parecía impensable.

¿Cómo se forja y a qué se ha enfrentado un medallista olímpico?

En este caso el problema más grande es el económico. No es lo mismo que ocurre en el fútbol y para que podamos vivir bien de este deporte, en España necesitas estar constantemente entre los 5 o 7 mejores del mundo. Eso es lo que te abre la puerta al patrocinio y la beca. Es una pena, porque hay gente que tienen nivel para dedicarse a esto, pero por no tener el suficiente dinero tiene que dejarlo.

¿Tiene un mérito añadido que un español gane una medalla en los JJ.OO. de invierno vista la formación de sus rivales?

Realmente aquí tenemos muchísimas estaciones y hay mucha gente que practica tanto esquí como snow, pero no lo vemos como un deporte del que vivir. No tenemos cultura de competición en deportes de nieve y podríamos aprovechar mucho más tanto la cantidad de pistas de calidad que tenemos, como la pila de deportistas que destacan en sus disciplinas.

Ajeno a la borrachera de éxito, ¿cómo afrontas tu futuro deportivo más próximo?

El año que viene tenemos mundial en EE.UU. y simplemente espero que esto sea solo el principio en lo que respecta a medallas.

¿Será este boom mediático y social que rodea últimamente a los deportes de invierno también evitando ese colocón post-triunfo?


Espero que no, la verdad. La gente debe saber que hay deportes más allá del fútbol. Esto debe incitar a los padres para que apunten a sus hijos a cursos y clubs en sus estaciones. Eso hará que cada vez pueda ser mayor el número de personas que lleva a España, que sería genial.

¿Qué sueños le quedan por cumplir a alguien que ha conseguido medalla en un mundial y unos Juegos Olímpicos?

El gran sueño siempre es el oro, pero digamos que conseguir medalla ya está bien (risas). En realidad lo veo como: "Bien, he cumplido uno. Ahora toca ir a por el siguiente".