Silva es el jugador más determinante de la Selección

El mago de Arguineguin es una pieza clava para Julen Lopetegui y está haciendo historia con la roja

Rubén Mora 13 de noviembre de 2017

David Silva se ha convertido en el timón de la Selección Española de Fútbol con la llegada de Julen Lopetegui. El canario es el máximo goleador de esta nueva era con 11 goles y el cuarto en la historia con 35, por detrás de Torres (38), Raúl (44) y David Villa (59).

Silva ha disputado 117 partidos con España, se ha consagrado como un líder en el campo y en el partido frente a Costa Rica lo demostró una vez más con 2 goles y una asistencia para el lateral izquierdo Jordi Alba. Su participación en el juego es total. Ha contribuido en 65 goles, transformando 35 y asistiendo 27. David Silva es el tercer jugador de la historia que más marca o asiste con España. Delante solo tiene a Raúl con 64 acciones y a Villa con 72.

Además, ha alcanzado a Xavi Hernández como segundo mejor asistente de la Selección con 27 pases teledirigidos. Solo por delante tiene a Cesc Fábregas con 31. Sin duda alguna, estamos delante de un jugador formidable que está haciendo historia con la Selección Española.

El talento canario es indiscutible en el once de Julen Lopetegui. Todo el juego pasa por su zurda. En estos momentos la sala de máquinas de España no se entiende sin David Josué Jiménez Silva.

Su debut llegó el 15 de noviembre de 2006 y se convirtió en un bajito titular para Luis Aragonés. Silva ha formado parte de la mejor generación española de fútbol. Ganó la Eurocopa de 2008 y 2012 y el Mundial de Sudáfrica 2010.

El mago de Arguineguin tiene el billete asegurado para el próximo Mundial de Rusia si todo sigue igual. La calidad que le atesora le hace un jugador diferente, especial. Ese chico que abandono su tierra con 13 años y soñaba con jugar a fútbol ya es todo un futbolista que está marcado historia.

Se formó en clubes como el SD Eibar, Celta de Vigo o el Valencia CF y ahora está jugando en el Manchester City en las filas de Pep Guardiola.

El talento del mago de Arguineguin es indiscutible y por sus botas pasan todas las esperanzas de revalidar la Copa del Mundo en 2018. Su repercusión mediática siempre ha sido escasa y, David Silva se ha convertido en el timón a la sombra.