"Silbar por disfrute y placer a un jugador de tu equipo no ayuda absolutamente nada"

Un partido más en el Camp Nou y André Gomes volvió a escuchar pitos por parte de la grada.

Alejandro Cañas 19 de octubre de 2017

"Silbar por disfrute y placer a un jugador de tu equipo no ayuda absolutamente nada"

14 de Febrero de 2017. Día de San Valentín para los enamorados, día de Champions League para los amantes del fútbol. Aquel día, El Barça sufrió una de las derrotas más humillantes en competición europea, también una de las peores en la historia del club. Por el poco compromiso del equipo, escaso nivel de intensidad e impotencia al ver como el rival que estaba enfrente era tremendamente superior en todos los aspectos.

Ese mismo día, la afición buscaba culpables a aquella debacle que dos semanas después se convirtió en una remontada histórica para la historia del club azulgrana y de la máxima competición continental. Unos culparon a Luis Enrique, otros a la junta directiva, pero la afición, con la ayuda inestimable de la prensa deportiva, querían a un cabeza de turco. No podía ser Messi por status, a Súarez e Iniesta no se les podía pedir gran cosa y quién iba a ser el más listo del barrio para criticar a NEYMAR. Sí, Neymar. El mismo con el que se perdió 4-0 en París, 3-0 en Turín y se ganó sin él 2-3 en el Santiago Bernabeu.

¿Qué era más fácil? Buscar a los más débiles, a los nuevos fichajes. De los fichajes que llegaron la pasada campaña, solo Umtiti y André Gomes fueron titulares aquel día. Pues la afición señaló de manera deliberada y brutal al centrocampista portugués. Desde ese momento hasta la fecha de hoy, el ex valencianista vive un infierno cada vez que pisa el verde del Camp Nou con pitos de la afición.

André Gomes es el cabeza de turco por el precio que costó y por las dificultades de acoplamiento a un sistema de juego que le era desconocido el pasado año. Parece mentira que André Gomes tenga que demostrar que es una mezcla de la elegancia de Zinedine Zidane al tocar el balón, de la zurda exquisita de Maradona, los quilates de Cruyff y de Pelé, más la determinación de Marco Van Basten día sí y día también por un partido en el que todos los jugadores no estuvieron a la altura de las circunstancias.

Como he mencionado anteriormente, la prensa también ha colaborado sobremanera para hundir mental y futbolísticamente al jugador. Artículos de opinión y columnas para poner a parir a André Gomes con el objetivo de animar a la afición a silbarle por placer. Más allá de que no tiene sentido alguno, lo único que se provoca es que el jugador no solo no muestre su rendimiento, sino que termine afectando a toda la plantilla.

Más allá de que le puedan salir mejor o peor las cosas, André Gomes es un jugador con un potencial brutal. Tan solo vale con ver sus partidos con el Valencia para ver de qué madera está hecho. Por precio, calidad y paciencia, se merece una oportunidad esta temporada.