REPORTAJE | Carta abierta a Ruth Beitia, la última leyenda

Carta abierta a Ruth Beitia: "No pierdas tu sonrisa"

Martín Velarde 18 de octubre de 2017

REPORTAJE | Carta abierta a Ruth Beitia, la última leyenda
Foto: Qué!

Querida Ruth Beitia,

Te escribo desde este pequeño espacio, en este pequeño diario, bajo el pequeño conocimiento experto que tengo del atletismo como deporte profesional. Y tengo el placer de dirigirme a ti, deportista de talla mundial, que ha dejado atrás y sacrificado tiempo (de familia, de entretenimiento, de ejercicio, de ocio) para cumplir su sueño. Ni merezco dirigirme a ti. Por tanto, lo primero, GRACIAS.

A lo largo de mi corta carrera periodística he tenido el placer de conocer de forma directa o indirecta varios atletas, como Bruno Hortelano o Marta Pérez Miguel. Como deportistas, sobresaliente, y como personas, matrícula de honor. Eso sí, aunque no soy mucho de hacer distinciones, me quedo con tu discurso, con tu alegría, con tu naturalidad, con tu sacrificio y con tu ejemplo.

En mi recuerdo queda aquella gala en el Comité Olímpico Español, allá por octubre del año pasado, en la que se hizo un pequeño homenaje a los deportistas de la UCAM que habíais estado en Río de Janeiro. ¡Qué honor! Poder estar ahí y charlar después con cada uno de vosotros, desde Marcus Cooper y Saúl Cravioto, hasta Mireia Belmonte y, por supuesto, tú misma.

Os reconozco a todos además la enorme admiración que tengo por las horas que dedicáis a estudiar y a vuestro deporte, a veces etiquetado de minoritarios únicamente porque no son fútbol.

Santander siempre será el mejor sitio del mundo para vivir, veranear, sentir y sonreír. Estoy contigo. Asturias está ahí ahí, pero hoy toca decir Santander. Hoy toca acordarse de tu tierra, donde nació también Ramón por cierto. ¿Casualidad?, no lo creo.

Gracias también a Ramón, por acompañarte en el camino, a todos los apoyos familiares y de amistades que hayas tenido, porque gracias a ellos, seguro, has conseguido lo que has conseguido deportivamente. Ramón ha estado contigo más de 26 años, ¡qué suerte la suya! Y qué suerte la tuya contar con un entrenador de su talla humana y deportiva.

No cambies, no dejes que ninguna lesión -que ninguna- te quite la sonrisa permanente que siempre se agradece ver en el rostro de un deportista en un mundo como el del deporte, en ocasiones tan cruel y antinatural.

Desde el día que decidiste dedicarte profesionalmente al atletismo, hasta tu llanto al comparecer ante los compañeros de TVE tras ganar el oro en Río de Janeiro y hacer historia, GRACIAS.

Por ser ejemplo para España y por tu tiempo, otra vez, GRACIAS.

Un abrazo fuerte.

MVF.