Las mayores venganzas a traidores del fútbol

Vitolo fue el último en soportar la ira y la furia de la afición sevillista, que no le perdona su traspaso al Atlético de Madrid vía Las Palmas. Estas son otras traiciones importantes. 

Alejandro Cañas 21 de septiembre de 2017

Las mayores venganzas a traidores del fútbol

El fútbol es pasión y sentimiento, y con ello, se crea también un hermanamiento de sangre en relación al club y los jugadores que militan en el, considerados ya como familia. Incluso hay veces que esos jugadores que forman parte de una familia, la abandonan para irse con otra enemiga o porque no sienten que tengan vinculación por diferentes motivos, a pesar de las consecuencias que eso trae.

Algo así ha sucedido con Vitolo. El futbolista canario, una de las principales figuras del Sevilla por su jerarquía en el equipo, abandonó de malas maneras el club hispalense para recalar en el Atlético de Madrid con parada intermedia en Las Palmas. En este proceso las formas no fueron correctas por ninguna de las partes, y la consecuencia directa han sido los gritos de 'Vitolo Muerete' y una sonora pitada en el Sánchez Pizjúan en el día de ayer, eso que aun le faltará jugar con los de Simeone allí.

Sin embargo, no es el primero ni tampoco el único que ha recibido tanto odio al regresar a la que fue su casa. Estas son otras traiciones con consecuencias igual de graves:

- Luis Figo: Sin duda alguna, la madre de todas las traiciones y de todos los recibimientos más bestias que se hayan podido recordar. El portugués sufrió el lanzamiento de una cabeza de cochinillo y una botella de JB en su regreso al Camp Nou con la camiseta del Real Madrid. Su marcha fue culpa principalmente de Joan Gaspart, que entre el luso y Rivaldo, prefirió dar un trato de favor al brasileño. Figo emigró a Madrid siendo la figura clave del Barcelona y más aún, cuando tenía ya un sentimiento de pertenencia con lo que significan Cataluña y Barcelona.

- Luis Enrique: El ex técnico azulgrana no tenía la relevancia en el vestuario que tuvo Figo y no le lanzaron objetos al campo, pero cada visita al Santiago Bernabeu era un infierno a la par que una motivación extra para el asturiano. Tras cinco años largos en el Real Madrid, puso marcha a Barcelona en 1997. Lorenzo Sanz no consiguió renovarle y cuando la afición madridista más le quería, Lucho se fue. Sus visitas no estuvieron exentas de cánticos desagradables como el famoso 'Luis Enrique tu padre es Amunike' o sonoras pitadas.  Cada vez que marcaba gol restregaba a la afición merengue la zamarra culé. 

- Hugo Sánchez: La fuga del mexicano del Calderón al Bernabeu tuvo una parada intermedia breve en el Puvas de UNAM. El Atlético no pudo evitar las molestias con Hugo Sánchez, cuyas visitas al último feudo rojiblanco eran un infierno. A la larga reconoció que se fue porque tenía hambre de títulos y que en el actual Atlético se hubiese quedado, pero se ha visto en la inauguración del Metropolitano que la afición ni le respeta lo más mínimo. Su placa en el Paseo de las Leyendas está pisoteada, manchada con excrementos y llena de basura.

- Michael Laudrup: Al igual que Figo, otro jugador querido por la hinchada azulgrana, ya que era una de las figuras claves del Dream Team de Cruyff. Sin embargo, llegó el punto en el que el holandés y el danés rompieron su relación. Nadie imaginó que su destino era el Real Madrid, pero así fue finalmente. La reacción del Camp Nou fue unánime: pitos y una pancarta desagradable que rezaba "Juanito, Fernando Martín, Petrovic.. Laudrup, tú serás el siguiente.

- Samuel Eto'o: El ex delantero barcelonista se formó en las categorías inferiores del Real Madrid, donde no le valoraron lo suficiente y no le trataron bien. Cuando ganó su primera Liga en el Barça, agarró el micrófono en la celebración y gritó 'Madrid, cabrón, saluda al campeón'. En el siguiente clásico jugado en el Bernabeu, Eto'o marcó dos goles y los celebró dedicándoselos al palco como muestra de reivindicación.