"Las reglas de juego deben ser las mismas para todos"

El famoso Fair Play Financiero del que tanto presumía los organismos internacionales para regular las cuentas de los clubes con licencia UEFA apenas ha servido para regular las ingentes cantidades de dinero que pagan los clubes de fútbol por fichar jugadores.

Alejandro Cañas 28 de agosto de 2017

El fútbol está metido de lleno en una burbuja que tarde o temprano terminará por explotar, sostienen algunos. Y no van por mal camino. La entrada de los petrodólares árabes al fútbol no ha hecho más que terminar por oxidar el modelo financiero en el que está basado el fútbol actualmente y hacerlo saltar por los aires por la estratosférica inversión de miles de millones de euros que han realizado hasta la fecha.

La pregunta es hasta qué punto puede llegar el fútbol de despilfarrar tanto dinero y de gastar tres o cuatro veces más de lo que ingresan. El propósito con el que la UEFA introdujo este famoso Juego Limpio Financiero en 2010 no fue otro que sanear las cuentas de los clubes y garantizar que los clubes solo pueden gastar una cantidad determinada de lo que ingresan de la partida presupuestaria, en un periodo de tres años. También de que todos los clubes están obligados a cuadrar las cuentas con sus respectivas Agencias Tributarias.

Es decir, los clubes expuestos a esta medida como PSG o Manchester City deberán cuadrar sus cuentas entre los ingresos obtenidos más el gasto en fichajes, salarios, primas y contratos. La inversión en la cantera, fútbol femenino, y el gasto en infraestructuras quedan exentos de esta medida que prohíbe taxativamente la obtención de ingresos de cualquier índole que rompan el mercado y la competencia.

Desde su entrada en vigor, Manchester City y PSG han realizado más de 1000 millones en gasto y ya han sido "sancionados" una vez. Sancionados entre comillas por la debilidad, la intransigencia y en la incompetencia más feroz de la UEFA en reglar el gasto de los clubes en fichajes y en no obligar a los equipos de fútbol a compensarlo con inversión en la formación de futbolistas jóvenes, o en el fútbol femenino, un deporte que pasa inadvertido a pesar de que ha experimentado un crecimiento tremendo en los últimos años y lo seguirá haciendo (al menos debe hacerlo).

Las cláusulas de rescisión, la mayor broma jamás inventada por el fútbol español.

En cuanto a los clubes y las diferentes ligas europeas, hablando de las federaciones más potentes, solo la española es la única que tiene cláusulas de rescisión en los contratos de los futbolistas. Ni la Premier, ni la Bundesliga, ni la Serie A, ni la League 1. 

Cuanto menos se puede tildar de incomprensible y absurdo que en España por cualquier club europeo se pueda hacer por un jugador top a cualquier precio y, al revés, los clubes europeos hagan la vida imposible a los españoles cada vez que llaman a la puerta por una estrella del fútbol. Es decir, no es normal la facilidad del París Saint Germain en llevarse a Neymar (A pesar de su elevado precio) y las trabas sin sentido que puso el Borussia Dortmund al Barcelona en el fichaje de Dembélé o el Liverpool todavía por Coutinho. No cabe dentro de la lógica que un jugador en el que fijas un precio de 70/80 millones, a la mañana siguiente valga 150, así porque sí.

Vaya por delante que los clubes tienen derecho de pedir por sus estrellas lo que quieran y de negarse a vender, pero no es racional teniendo en cuenta que no tienen criterio para exigir tanta cantidad de dinero. La UEFA debe actuar de oficio, y estipular las mismas reglas. O todas las Ligas estipulan cláusulas de rescisión para que no haya problemas entre directiva y jugadores a la hora de negociar; o nadie las tiene. Pero no es normal que la Liga y/o los clubes se permitan el lujo de dejar ir a los mejores jugadores con una facilidad asombrosa. Y todo ello porque el desembolso de dinero a las arcas de las instituciones de fútbol nacionales está libre de impuestos.

En manos de la UEFA está el devenir del modelo financiero en el que está sostenido el fútbol. Se debe exigir y restringir a los jeques del fútbol la estratosférica cifra de gasto y que todos jueguen con las mismas armas, si queremos seguir disfrutando del fútbol.