La Premier se olvida del Fair Play: Más de mil millones gastados otra vez

La Premier League ha superado el techo de gasto por cuarto año consecutivo, hasta más de mil millones de euros.

Alejandro Cañas 9 de agosto de 2017

La hiperinflación se ha apoderado del mercado de fichajes, hasta tal punto de que el famoso fair play financiero que deben cumplir los clubes a rajatabla para evitar sanciones de la UEFA se ha olvidado por parte de los clubes con tal de conseguir sus propósitos. Los agentes de los futbolistas tienen parte de las responsabilidad de esto, ya que cobran comisiones elevadas por los fichajes, además de que los clubes buscan fórmulas para evadir el pago de impuestos.

Este ha sido el caso de la Premier League. Por cuarto año consecutivo, la máxima competición de fútbol británica supera los mil millones de gasto. Chelsea, Manchester City y Manchester United son los tres equipos que han tirado la casa por la ventana. Entre 150 y 200 millones se han gastado los blues y los diablos rojos. Conte ha recibido la llegada de Morata, Bakayoko y Rudiger, mientras que Mourinho ya tiene en sus filas a Lukaku, Matic y Lindelof.

Por su parte, Guardiola ha superado los 200 millones de euros en gasto. Ederson Moraes, Bernardo Silva, Benjamin Mendy, Kyle Walker, Danilo y Douglas Luiz. Ante el vacío de títulos en el Etihad Stadium, el de Santpedor ha elevado el gasto para aumentar el nivel competitivo de su plantilla, después de que en su primer año se gastase 150 millones de euros en jugadores como Bravo, Stones, Leroy Sané, Gundogan o De Bruyne.

Además, clubes como Arsenal o Liverpool apenas han llegado a los 70 millones de euros y es probable que ambos sufran las ventas de sus respectivas estrellas, Alexis Sánchez y Coutinho. Los recién ascendidos Newcastle, Brighton y Huddersfield Town hayan gastado tres veces más que los ascendidos españoles Getafe, Levante y Girona. 

El fútbol vive momentos de auténtico boom financiero con fichajes tan elevados que hace décadas ni se contemplaban, como es el caso del fichaje de Neymar, el más caro de la historia, que ha llegado a los 222 millones. Si la UEFA o la FIFA no endurecen la ley del Fair Play financiero, la burbuja tan grande que se está creando puede explotar en cualquier momento.