Alberto Contador: una carrera de éxito marcada por dificultades

El ciclista de Pinto dirá adiós al mundo de la bicicleta tras la vuelta a España. A pesar de sus éxitos, su carrera estará marcada por el positivo por clembuterol y por su impunidad en la Operación Puerto.

Alejandro Cañas 8 de agosto de 2017

Alberto Contador: una carrera de éxito marcada por dificultades

El mejor ciclista español del siglo XXI. Así podemos - debemos - considerar a Alberto Contador, por todos los éxitos que ha cosechado montado en bici, por cómo ha marcado una época en el ciclismo haciéndonos disfrutar del mundo de la bicicleta, pese a su accidente grave en 2004 por el que se temía incluso por su vida. El de Pinto, con 34 años, se retirará como ciclista profesional cuando finalice la Vuelta a España, competición en la que llevará el dorsal 1 gracias a la organización de la competición.

No iguala el reinado de Miguel Indurain, el mejor ciclista español de todos los tiempos, aunque poco le ha faltado y Alberto no tiene nada que envidiar nada al cinco veces campeón del Tour. Contador se lleva con su retirada seis títulos grandes (Dos Tour, dos Giros y dos Vueltas). Carismático y enérgico, Contador hizo de la Vuelta a España su competición fetiche, ganándola en dos ocasiones, más que el propio Indurain o que Óscar Pereiro, el otro español ganador del Tour.

Contador siempre se caracterizó por dominar en contrarreloj y en montaña, además de tener un espíritu indomable y su enorme capacidad de agitar la carrera cuando fuese necesario. Nunca tenía malas palabras para nadie, ni tampoco para sus grandes adversarios. Chris Froome ha sido el último de una lista en la que salen Cadel Evans, Andy Shleck, o el mismisimo Lance Amostrong, con el que compartió box en el equipo Astaná y con el que tuvo sus más y sus menos. 

Sin embargo, no todo son palabras positivas para Contador. En 2006 fue llamado a declarar como testigo en la Operación Puerto contra el dopaje en el ciclismo español en la que acabaron detenidos varios miembros del equipo Liberty Seguros, incluido Manolo Sáiz, el que era su jefe por entonces. 

Años más tarde, dio positivo en un control antidoping por consumir un filete de solomillo que contenía clembuterol y el TAS decidió sancionarle dos años sin competir y borrarle algunos de sus triunfos como el Tour de 2010 y el Giro de 2011. Triunfos arrebatados con los que podría haber superado a Indurain y proclamarse como español con más podios en los tres grandes.

Su carrera ha estado marcada por luces y sombras, éxitos y fracasos, y aun así, se despedirá como el mejor ciclista español de todos los tiempos junto a Indurain. 

Gracias por habernos hecho disfrutar de tus éxitos y hasta siempre, Alberto.