Sharapova: La caída en picado de una reina

La tenista rusa se despide del torneo de Stanford un día después de debutar. Esta es su segunda lesión en 2017 después de volver a jugar tras 15 meses de sanción por dopaje.

Alejandro Cañas 4 de agosto de 2017

María Sharapova no atraviesa por su mejor momento en su trayectoria deportiva. La lesión sufrida en el brazo izquierdo en el día de su debut le ha impedido contnuar compitiendo en el torneo de Stanford después que eliminase a Jennifer Brady en tres sets. La que iba a ser su rival, la ucraniana Lesia Tsurenko, pasó automáticamente a cuartos.

La temporada de 2017 es una de las peores, si es que no es la peor, de la trayectoria de la ex número 1 rusa en el ranking WTA. Desde que fuese sancionada por dopaje en 2016 debido al consumo de meldonium, sustancia prohibida por la Agencia Mundial de Antidopaje, solo ha jugado nueve partidos en el presente año. 

De esos nueve, se ha visto obligada a retirarse en dos de ellos por lesión, uno en Roma ante la croata Mirjana Lucic-Baroni; y éste úlimo antes de jugar la segunda ronda del torneo de Stanford. Mermada por su físico, su última conquista en un Grand Slam fue el Open de Australia ante Serena Williams, mientras que el último Torneo que ganó fue en Pekín frente a Petra Kvitová.

Como ocurre en gol con Tiger Woods, en tenis Sharapova está a años luz de su mejor rendimiento y de ser protagonista en torneos por su juego eficaz que le caracteriza. Una ecelente preparación física y un empujón en lo anímico de su entorno serán claves para volver a ver su mejor versión.