Gran Premio de Hungría: Fernando Alonso, ante su última oportunidad

Por las características del trazado, el trazado de Hungaroring se amolda bien a las características del monoplaza del asturiano. Vettel y Hamilton librarán el tercer capítulo de su batalla por el liderato.

Qué.es 27 de julio de 2017

Último Gran Premio de la primera parte de la temporada de Fórmula 1 previa al parón de verano que durará tres semanas, hasta la llegada del Gran Premio de Bélgica en Spa-Francorchamps a finales de Agosto. Budapest marcará un antes y un después en la lucha por el campeonato y será la carrera en la que se observará si Ferrari tiene capacidad suficiente para competir al mismo nivel que Mercedes.

Precisamente es Mercedes la escudería que parece tener la moral por los aires después de la victoria de Hamilton en casa y el pinchazo de Vettel que todavía le permite ser el líder de la clasificación general con tan solo un punto de ventaja sobre el británico.

La potencia del motor y el consumo son dos factores que, a diferencia de circuitos con más longitud, no son relevantes en circuitos cortos como Hungría. Es ahí donde Ferrari puede sacar sus mejores armas el fin de semana.

El fin de semana en Silverstone fue una pesadilla para los de Maranello ante los pinchazos en las ruedas delanteras de los bólidos de Sebastian Vettel y Kimi Raikkonen, que penalizaron su resultado al finalizar la sesión del domingo. Se trata por tanto de un acicate para que el germano ponga distancia de por medio con respecto a Hamilton de cara a la segunda parte de la temporada.

Por su parte, los españoles vienen con ganas de maquillar este mes aciago. Para McLaren es una oportunidad única para demostrar que su chasis está en condiciones de competir en condiciones. Es un circuito en el que la potencia del motor no es relevante, y los precedentes de Fernando en McLaren desde el regreso de Honda son un quinto y séptimo puesto.

Carlos Sainz, al igual que su compatriota, llega con la urgencia de sacar un buen resultado que le permita redimirse de sus dos abandonos en Austria y Gran Bretaña, junto con el aliciente de que vive un ambiente tenso dentro de su equipo tras sus últimos roces con su compañero Kvyat y con los dirigentes de Red Bull por unas declaraciones acerca de su futuro.