El Barcelona, campeón de la copa del Rey

El Barcelona se proclama campeón de copa tras un partido gris donde la nota de color la dio el argentino. La calidad del Barça se impuso al corazón infatigable de un Alavés que lo dejó todo en el último partido oficial disputado en el Vicente Calderón. Luis Enrique se despidió con su noveno título.

Jaime Mateos 28 de mayo de 2017

Rey de copas. Veintinueve, concretamente. El Barcelona es el equipo que más trofeos del torneo del K.O tiene en sus vitrinas. Pero el verdadero Rey es Leo Messi. El argentino se volvió a poner la corona, esta vez en el minuto 29, cuando tiró una pared mágica con Neymar y desde el balcón del área puso patas arriba el Calderón, con su clásico pase a la red en forma de disparo de rosca con la zurda para lograr el 1-0, su gol número 26 en las 25 finales que ha disputado.

Antes, poco destacable en lo futbolístico en un partido de imprecisiones, resbalones y choques donde la noticia había estado antes del inicio del encuentro: Los habituales pitos al himno y la tribuna del Calderón a medio aforo. Ya dentro de los primeros minutos de juego, lo más destacado fue un durísimo cabezazo entre Marcos Llorente y Javier Mascherano que terminaba con el jugador azulgrana de camino a la enfermería con una brecha en la cabeza y una lesión en la rodilla. André Gomes entró para ocupar su puesto en el lateral derecho en el que probablemente haya sido el mejor día del portugués con la camiseta azulgrana.

El Alavés, bravo, incansable y glorioso...como siempre. Pellegrino puso en liza un esquema de cinco centuriones en la retaguardia y con un equipo volcado en cada asalto por cada balón dividido. Espoleado por una fiel y entregada afición, lo dio todo para intentar alcanzar la gloria de ganar su primer título. Y durante muchos minutos hizo soñar a Vitoria con llevarse la copa al País Vasco. Lo hizo Theo, con un golazo de falta directa cargado de morbo, con rumbo a la escuadra de Cillessen para poner el empate a uno en el marcador, pocos minutos después de que Messi silenciara al sector albiazul de la grada del Calderón.

Minutos después, se marchó al descanso con la final perdida.

El encuentro duró hasta que Neymar puso el segundo tanto en el marcador en el minuto 44. Tres minutos más tarde, Alcacer echó el cerrojo al trofeo con el tercero. Doble mazazo psicológico con un denominador común: Messi. Jugó para que André Gomes asistiera a Neymar (en posición de fuera de juego) en el segundo tanto y regaló el tercero al valenciano Paco Alcacer.

Tras el descanso, el Barcelona salió acomodado porque el argentino se tomó un respiro. Las desconexiones de Messi permiten a los rivales poder igualar la balanza, previamente desequilibrada por el argentino. Una segunda parte en la que la igualdad fue la nota dominante y donde el Alavés, enarbolando la bandera del coraje, siguió siendo fiel a sí mismo durante el último asalto. Pellegrino buscó meter al Barcelona en su área introduciendo en el tapete verde a Camarasa y a Rubén Sobrino. Deyverson vio como Cillessen le privaba de marcar el tanto que hiciera entrar en ebullición a un Barcelona remolón, perezoso y acomodado en la confortabilidad del resultado. Clos Gomez anuló con total justicia a Deyverson el que hubiera sido el 3-2 por claro fuera de juego.

Al grito de "campeones, campeones" la afición del Barcelona celebraba el primer título de la temporada. Un cántico que adoptó la grada alavesista para homenajear a sus héroes, que derrengados, se dejaron la piel en su segunda final perdida de su historia, en donde los equipos se hacen grandes. El glorioso Alavés, tras una campaña excelente, ya puede presumir de serlo un poquito más.