Gijón llora el descenso del Sporting

Leganés y Deportivo seguirán un año más en primera tras empatar sus partidos en Bilbao y Villarreal respectivamente. El Sporting hizo sus deberes y ganó en Eibar, pero no dependía de sí mismo para permanecer en la categoría de oro del futbol español, ya que un punto salvaba a madrileños y coruñeses.

Jaime Mateos 15 de mayo de 2017

Lo peor del mundo del futbol es vivir un descenso. Pocos sentimientos en el mundo del deporte son tan sobrecogedores como ver que tu equipo baja de categoría. Es el destino que le ha tocado al Sporting, que volverá a la segunda división después de dos temporadas. Un equipo que empezó muy bien el curso, sumando siete puntos de los nueve primeros. Pero poco a poco se fue desinflando en una campaña muy dura para una afición que jamás ha dado la espalda a los suyos. Increíblemente, el año pasado se salvó sin poder incorporar futbolistas y con la columna vertebral que había llevado al club a primera. Pero, un año después, ya sin Bernardo, Luis Hernández, Jony, Guerrero...el Sporting de los guajes se rompió con la creación de una plantilla nueva y con la incorporación de jugadores cedidos, jóvenes y veteranos que no han dado su mejor nivel. Aún con todo ello, el Sporting ha ido pendiendo de un hilo durante todo el año, con opciones de salvarse, más por demérito de sus rivales que por méritos propios. Por eso, se ha plantado en la penúltima jornada con posibilidades matemáticas de arañar la permanencia. Obligado a ganar en Eibar y esperar la derrota del Leganés y que el Depor al menos, no ganase.

La primera premisa se dio. El conjunto asturiano mostró en Ipurúa su mejor versión ante un Eibar ya sin opciones de entrar en Europa. Fue superior en el cómputo global del partido, salvo los primeros minutos. Pero, un golazo de Burgui permitía soñar a la incondicional mareona, allí presente llevando en volandas a los suyos, con una fe inquebrantable pero hastiada por una lamentable gestión deportiva por parte de la directiva. Con el 0-1, el equipo rojiblanco no sufrió excesivos apuros ante un flojo Eibar, pero el mínimo margen que dejaba la poca amplitud del marcador mantenía un pequeño resquicio para que pudiera pasar cualquier cosa.

Mientras tanto, en San Mamés, el Athletic se jugaba una plaza de la Europa League y de hecho comenzó marcando primero. Se adelantó en el marcador con un gol de Aduriz y ese resultado permitía al Sporting llegar a la última jornada con opciones. Mientras asturianos ganaban, el Deportivo empataba en el Madrigal y el Lega caía en Bilbao, la tabla dejaba la posibilidad de un triple empate en la jornada 38: Si se mantenían esos marcadores y en la última jornada el Sporting ganaba ante el Betis y el Deportivo y el Leganés perdían en su último choque ante Las Palmas y Alavés, respectivamente, el condenado al descenso serían los gallegos.

Pero, emergió en San Mamés la figura de la estrella del Lega. El argentino Alexander Syzmanowski lograba marcar el empate a uno, haciendo añicos las opciones del Sporting de salvarse. El Leganés matemáticamente dejaba a los asturianos a cuatro puntos, con tan solo tres por jugarse. Las aspiraciones del Sporting pasaban por un gol del Athletic que no llegó, y un gol del Villarreal en el Madrigal, que tampoco.

El conjunto de Pepe Mel buscó defender y proteger el resultado, y aunque las ocasiones más claras fueron de los amarillos, el marcador inicial imperó en el encuentro durante los noventa minutos, dando así la salvación matemática a los coruñeses.

De esta manera, la última jornada de cara a la permanencia es absolutamente intrascendente. El Sporting será 18º con total seguridad, mientras Osasuna y Granada aún tienen que disputarse el farolillo rojo. Un puesto de colista que de momento ocupa el conjunto nazarí tras caer ante Osasuna precisamente en un duelo directo entre ambas escuadras.

Con la calculadora ya en el cajón, solo queda despedir la temporada con una victoria pensando ya en la próxima campaña en segunda para Sporting, Osasuna y Granada. El Depor y el Lega aún tienen una fiesta de celebración pendiente en sus respectivos estadios tras un año de tensión y sufrimiento que se ha saldado con el justo y merecido premio de la permanencia. Ánimo al Sporting y felicidades a los dos blanquiazules que renuevan con la mejor liga del mundo por una temporada más.