El Real Madrid golea 0-4 al Granada

La segunda unidad, con dobletes de Morata y James, supera el trámite de Los Cármenes ante un Granada entregado desde el minuto 2 y ya descendido a segunda. Buena actuación de Coentrao y Danilo en los laterales, con dos asistencias.

Jaime Mateos 6 de mayo de 2017

Otra fecha tachada en el calendario. Tres puntos más para acercarse al título de liga y una jornada menos. El Real Madrid salió al estadio de Los Cármenes sabiendo que su máximo rival por la Liga, el Barcelona, había ganado su partido. La presión estaba en el tejado de los de Zidane, que con el plan B sobre el estadio granadino, tardó dos minutos en golpear a un equipo con la cabeza pensando más en la próxima campaña en segunda que en lo que le queda en primera. El pintoresco entrenador Tony Adams había dejado en casa a Carcela, Wakaso o Samper porque no se cuenta con ellos de cara a la temporada 2017-2018 y realizó el primer cambio en el minuto 15 de la primera parte. En el equipo titular, once jugadores con once nacionalidades distintas (el único español Isaac Cuenca).

El Madrid, mucho más enchufado y siendo fiel a los precedentes de Eibar, Gijón, Leganés y Riazor, quiso salir a luchar y a agradar a la numerosa y ruidosa afición madridista que acudió a ver a los suyos al feudo nazarí. Anotó en la primera jugada de partido con una excelente internada desde la banda derecha de Lucas Vázquez, que terminó convirtiendo en diana un renacido y pletórico James Rodríguez en posición de delantero centro. El colombiano estaba en el sitio para empujar el envío del gallego a la red y en la segunda ocasión que tuvo el equipo blanco, James se alzó sobre el cielo de Granada para rematar el balón de cabeza a gol tras un excelente centro de Fabio Coentrao. Doblete de James para hacer el 0-2 y sentenciando el trámite por la vía rápida.

Con un James sacrificado y con su aura de estrella brillando por el campo junto a Lucas Vázquez (siempre incisivo y vertical), Kovacic dirigiendo la orquesta desde el centro del campo junto a su guardaespaldas Casemiro, y un Morata hambriento, alimentando el debate del nueve en el Madrid, fue destrozando las ruinas de un Granada derruido desde hace varias jornadas.

El delantero madrileño volvió a aprovechar la oportunidad y siguió engordando su promedio goleador solo superado por Messi. En el minuto 29, Danilo se internó en el área como un puñal por el costado diestro, aguardó la llegada de Morata para entregarle el cuero y el madrileño, a un toque, culminó un contragolpe brutal con la ayuda del larguero, que decoró el gol tras un disparo certero y potente. Cinco minutos más tarde, en el treinta y cuatro de la primera parte, Morata enterró definitivamente al equipo rojiblanco con una jugada individual asombrosa que terminó con un disparo brutal entre los tres palos ante la impotencia de Guillermo Ochoa. Veinte goles en una misma temporada de un futbolista cuyo futuro está más lejos de continuar en el Real Madrid porque hace tiempo que está para cotas mayores que jugar este tipo de partidos. Benzemá, el delantero titular del equipo, habiendo jugado un millar de minutos más, suma menos tantos que el teórico suplente y tiene su continuidad asegurada vestido de blanco. Poca productividad y mucho premio para el francés.

En la segunda mitad, el Madrid puso el modo avión, y con muy poco, pudo convertir una rutinaria goleada en un marcador de escándalo. Incluso, Zidane experimentó con una tripleta atacante que pudieron engordar el resultado: Morata, Benzemá y Mariano se apuntaron al fin de fiesta para poner el broche a un desfile futbolístico en la bella ciudad de la Alhambra y a una temporada magnífica para la segunda unidad del Madrid, que probablemente no volverá a jugar en lo que queda de un curso que poco a poco se va apagando. El plan B, como ir de paseo a Granada, es un planazo.