Victoria épica del Real Madrid ante el Valencia (2-1)

Un gol a falta de cinco minutos para el final del lateral brasileño salva al Madrid. El rendimiento de los titulares continúa en entredicho tras sufrir hasta el final ante un competitivo Valencia.

Jaime Mateos 29 de abril de 2017

Al estilo tradicional, a la épica, el Real Madrid consigue otra victoria que puede ser clave para la lucha por la liga. Los de Zidane siguen descontando finales. Ya solo quedan cuatro. 2-1, ante un Valencia que llegaba al Bernabeu sin mayor objetivo que intentar maquillar la clasificación. El equipo que dirige Voro quiso competir de tú a tú ante un rival adormilado y gris. El debate del equipo A o B sigue vigente. Tras la exhibición de Riazor, vuelta a la habitual titularidad de los intocables para aumentar el contraste de hambre y juego de la segunda unidad.

A contrapronóstico, Zidane puso sobre el tapete verde pocas probaturas y rotaciones de cara a las semifinales de Champions ante el Atlético. Teóricos nueve titulares, más Nacho en defensa y James en el lugar que ocuparía el lesionado Bale.

Aunque el tono general del juego del Madrid fue mediocre, varios futbolistas quisieron aportar la nota de color. El primero, Dani Carvajal, que está absolutamente pletórico, volando por el flanco derecho para sumar al ataque de los suyos (sin descuidar la nunca la retaguardia). El tanto que inauguró el marcador llegó gracias a las botas del lateral de Leganés, quien botó un centro desde la banda derecha para ponerle el balón a Cristiano en la frente. El mejor rematador del mundo marcó los tiempos y anotó el primero del partido. El portugués, más nueve y menos siete que nunca, se antoja letal dentro de la zona de castigo.

El segundo, James Rodríguez. El colombiano luce menos cuando le separan de los teóricos jugones (Isco, Asensio...) pero fue el mejor del primer tiempo. Combinativo, protagonista, recorriendo kilómetros y trabajando hacia atrás para justificar que quiere, debe y merece quedarse en el Real Madrid. El buen momento futbolístico del cafetero contrasta con el desolador estado de forma de Benzemá. Inoperante, insulso, dotado de talento desperdiciado por la falta de consistencia y continuidad en su juego. El Bernabéu castigó a su jugador con pitos cuando fue sustituido por Morata. Aún así, el francés, en el segundo tiempo tuvo en sus botas el 2-0, tras una buena maniobra dentro del área para acabar estrellando el cuero en el palo izquierdo de la meta de Alves. Poco más se recuerda del 9 del Real Madrid.

El portero brasileño, el mejor parapenaltis de la liga, volvió a ser un día más el jugador más destacado de su equipo. Parejo, en un alarde de torpeza imperdonable, cometió una falta dentro del área sobre Modric tan clara y absurda como innecesaria. Agarrón con las dos manos sobre el croata y el asistente de Gil Manzano decretó el punto fatídico. Cristiano lanzó, Alves se lo paró...por tercera vez desde que el portugués juega en el Madrid.

El conjunto blanco, que tuvo ante sí la oportunidad de sentenciar el partido, fue dejando pasar el tiempo, permitiendo así resucitar al Valencia, que durante unos minutos tuvo en su mano quitarle la liga al Real Madrid, cuando Dani Parejo marcó un golazo de falta directa desde la frontal del área madridista.

Fue entonces cuando apareció el tercer futbolista clave del partido: Marcelo. Activo durante todo el encuentro, el resto de los pupilos de Zidane despertaron para sacar todo el espíritu guerrero, dormido durante 82 minutos. Fiel a su estilo, el conjunto blanco de las grandes ocasiones volvió para hacer acto de presencia, con el Bernabéu volcado espoleando a los suyos, buscando la conquista de los tres puntos. Esta vez, Marcelo, fue el héroe de la noche para con la pierna derecha hacer el 2-1 definitivo. El tanto de siempre, a última hora, ese que ha convertido en leyenda a un club característico por la mística y la magia de lograr con corazón lo que nadie fue capaz de conseguir con las piernas. Esta vez Marcelo se disfrazó de Sergio Ramos para dar tres puntos imprescindibles al Real Madrid.