El Sevilla dice adiós a la Champions

El Sevilla queda eliminado de la Champions a manos del Leicester tras perder por 2-0 en el partido de vuelta en el King Power Stadium. Nasri y Sampaoli acabaron expulsados y al igual que en la ida, los hispalenses desperdiciaron un penalti, esta vez fallado por NZonzi.

Jaime Mateos 15 de marzo de 2017

Otra vez. Como en 2008 ante el Fenerbache y como en 2010 contra el CSKA. La historia de amor correspondido con la Europa League quedará para la posteridad por haber ganado hasta cinco trofeos de la segunda competición europea...pero la Champions sigue dando la espalda al Sevilla que lo intentó hasta el final, pero que perdonó a su rival y acabó pagando caro no haber sentenciado a un Leicester herido en la ida.

Cómo cambia todo en tres semanas. Los dos equipos en aquel entonces estaban en las antípodas del fútbol. Los de Ranieri (técnico en aquel entonces) nadaban en un pozo sin fondo en la liga, coqueteando con el descenso, y el Sevilla atravesaba su mejor momento, peleando la liga a Real Madrid y Barcelona. Esta vez, los papeles estaban invertidos. Desde que Craig Shakespeare dirige a los foxes, el Leicester recuerda al conjunto que ganó el curso pasado la Premier League. Con un futbol muy directo, poco elaborado, pero con la fe y convicción de tiempos pasados, los ingleses han recuperado su mejor versión ante un Sevilla poco afortunado e impreciso.

Fallón en acciones como en la jugada del 1-0, anotado por el capitán, Wes Morgan. Sin haber creado apenas peligro en la primera parte, un centro al segundo palo en situación de balón parado, pilló desprevenido a Mercado, que no acertó a despejar y casi sin querer, el defensa del equipo británico la empujó a las redes de la portería defendida por Sergio Rico.

Incluso también en la jugada del 2-0 cuando en la segunda parte Albrighton aprovechaba un mal despeje de Ramí en el área para rematar a bocajarro al portero del Sevilla. Demasiados errores en campo propio y falta de fortuna en el otro lado de la medular. Nasri tuvo un mano a mano con Schmeichel  nada más empezar el partido, que habría sido definitivo para el devenir de la eliminatoria, pero de nuevo, el equipo español perdonaba la vida a su rival.

Precisamente, el partido de Nasri puede ser determinante para el futuro del jugador francés en el Sevilla. Llamado a ser la mayor fuente de fútbol de su equipo, estuvo intrascendente, errático con el balón y ralentizando el juego. Un futbolista que ha ido de más a menos a lo largo de la campaña y que con fallos imperdonables como el de hoy, puede haberse puesto a sí mismo la cruz: Nasri se autoexpulsó al encararse con Vardy, que buscó provocar al francés para forzar la segunda amarilla. Inexplicable e incalificable el error del ex del Manchester City, que entró al trapo de las malas artes del delantero inglés, dejando con un jugador menos a su equipo con 2-0 en el marcador.

Escudero pudo acabar con la agonía en el segundo periodo, cuando estrelló un disparo contra la madera, quedándose a centímetros de alcanzar la gloria. Y NZonzi tuvo en su mano poder mandar el partido a la prórroga cuando Danielle Orsato decretó un penalti cometido por el portero danés del Leicester sobre Vitolo. De nuevo, Schmeichel (el mejor jugador de los suyos durante los 180 minutos) evitó el tanto del Sevilla, que volvió a marrar otra pena máxima en la eliminatoria. En esa jugada, el King Power Stadium celebró la parada del guardameta como un gol, y ya sí se vieron en cuartos de final. Vardy y Slimani perdonaron el 3-0 pero no tuvieron que lamentarlo, ya que los de Nervión estaban absolutamente desfondados y solo, a base de balones aéreos, buscaron el milagro de la prórroga. Incluso Sampaoli, absolutamente desquiciado, terminó expulsado. 

No pudo ser y el Leicester seguirá soñando con cotas mayores en la Liga de Campeones mientras que el Sevilla debe despertar para volver a donde merece por su grandeza y de donde nunca debió salir.