El Real Madrid, Campeón del Mundial de Clubes

El Real Madrid se proclama campeón del Mundial de clubes, y suma su quinto trofeo intercontinental a sus vitrinas. Agónico triunfo (4-2) en la prórroga, tras un partido pésimo del conjunto blanco, y gris de Cristiano pero que a pesar de todo, logró un hattrick (solo Pelé lo había logrado en un Mundial de clubes) y con un excelso partido de Benzemá.

Jaime Mateos 18 de diciembre de 2016

El Real Madrid comenzó el partido mandando en el juego, ostentando la posesión, con un Benzemá muy entonado, participativo y despierto. Anotó el primer gol de la semifinal contra el América, y de nuevo, abrió la lata tras cazar un rechace por estar en el sitio. Gol de delantero centro puro en los primeros nueve minutos, que podía hacer pensar a los espectadores que el partido iba a ser un absoluto repaso del Real Madrid...pero no fue así, ni mucho menos.

A partir de ese preciso instante, los blancos pusieron el "modo ahorro" y se dejaron ir. Partido de spa, de baño y masaje, para un Real Madrid que se echó a dormir y dio alas a un Kashima Antlers futbolisticamente inferior sobre el papel, pero que imprimió intensidad para llegar al área del conjunto que dirige Zidane y aprovechar la desconexión mental de su rival. En algunos tramos, superior al Real Madrid. El futbol de ataque del equipo nipón se volcó hacia la banda de Marcelo (que cuajó una actuación absolutamente lamentable) y generó problemas a un relajado Real Madrid.

Al filo del descanso, Shibasaki aprovechó un error de Varane, tras no acertar a despejar de forma contundente un balón en el área madridista. El jugador nipón cruzó el disparo por bajo, para que Keylor Navas no pudiera evitar el tanto.

Tras el descanso, el Kashima se adelantó en el marcador con un disparo de Shibasaki desde la frontal del área blanca para sacar los colores a un indolente Real Madrid, puesto contra las cuerdas por el primer finalista asiático de la historia en un Mundial de clubes. La reacción de Zidane no se hizo esperar, ordenó a Marcelo adelantar su posición y perfiló sobre el tapete un esquema 3-4-3, con Casemiro, Varane y Ramos como defensas, carrileros abiertos; Carvajal y Marcelo, con Modric y Kroos en el medio y arriba Cristiano, Benzemá y Lucas Vázquez.

Precisamente, gracias al extremo gallego, vino el tanto del empate del Real Madrid en el minuto sesenta de partido. Arrancada del de Curtis desde la banda derecha, internada en el área, agarrón y derribo de un defensa japonés: Penalti justo decretado por el colegiado. Desde los once metros, Cristiano puso el 2-2.

El encuentro entró en una fase extraña, en la que el Madrid se atascó, el Kashima se parapetó en defensa y buscó sus opciones a la contra. Zidane dio entrada a Isco para quitar a Lucas Vázquez (un cambio absolutamente ilógico) y los problemas se acrecentaron. El Kashima lo dejó todo para el final y puso en aprietos al Real Madrid. Y pudo ser peor de no ser porque el árbitro perdonó una segunda amarilla a Sergio Ramos y por ende, la expulsión al capitán blanco. Aún así, con once sobre el campo, el equipo japonés dominó al Real Madrid en los últimos compases de partido y tuvo muy cerca el 2-3 en el en el minuto 93.

Y como suele ser habitual, el que perdona, paga. El Real Madrid se rehizo, y en el tiempo extra, Cristiano Ronaldo (que había cuajado un mal partido durante el tiempo reglamentario), fue demasiado para un Kashima Antlers que sufrió las "iras" del vigente y flamante ganador del Balón de oro. Marcó el tercero gracias a un pase sublime de Benzemá, y sentenció con un gran gol tras controlar un mal disparo de Kroos.

 De esta forma, se termina un año 2016 sublime para el conjunto blanco: tres títulos desde que llegara Zidane al banquillo madridista. El equipo arrancará el año 2017 con la escarapela de mejor equipo del mundo. Hasta entonces, merecidas vacaciones para unos jugadores que han logrado ganar la liga de campeones, supercopa de Europa y el Mundial de clubes. Serán sin duda unas blancas y felices navidades para la familia merengue.