Polémica victoria del Barcelona en Mestalla

Victoria por 2-3 en el último segundo del Barça en Mestalla ante el Valencia, de penalti. El emocionante partido acabó con bronca entre los dos equipos y con el impacto de una botella lanzada desde la grada sobre Neymar, cuando celebraban el gol de la victoria. Undiano Mallenco, lamentable. Preocupación en el Barcelona por la lesión de Iniesta.

Jaime Mateos 22 de octubre de 2016

El partido 105 entre Valencia y Barcelona arrancó con ritmo e intensidad, que se vio parada por una lesión de Andrés Iniesta, que se tuvo que marchar sustituido por Rakitic tras un lance fortuito con Enzo Pérez. Se tuvo que retirar el manchego en camilla y con lágrimas en los ojos, pero con el tributo y el reconocimiento de un estadio rival a un jugador querido en toda España. Mestalla se puso en pie para despedir al centrocampista azulgrana.

A partir de esta jugada, el árbitro Undiano Mallenco se empezó a convertir en triste protagonista. Tras omitir varias faltas y un saque de banda en la misma jugada de ataque del Barça, mostró una injusta cartulina amarilla a Garay por una falta sobre Luís Suárez, en la que apenas hubo contacto. Poco después, una entrada de tarjeta roja con los tacos por delante de Mario Suárez sobre la tibia de André Gomes, quedó sin amonestación.

Y en mitad de la vorágine en la que se había metido Undiano, apareció Leo Messi para, con un disparo raso desde la frontal del área, hacía el primer tanto del encuentro, con polémica, porque Suárez estaba en claro fuera de juego, en el que interviene para evitar que el balón le tocase, pero interfiriendo en la visión de Diego Alves.

La polémica no desapareció, porque minutos más tarde, Mestalla reclamó un penalti de Umtití a Rodrigo que el árbitro no consideró como tal.

El Barcelona a raíz del gol controló el partido y tuvo hasta tres claras ocasiones para sentenciar. De no ser por Diego Alves, el Valencia se habría ido al descanso con más de un gol de desventaja. Las malas noticias se acumulaban en este accidentado encuentro, ya que Gayá se tuvo que retirar lesionado, para dar entrada a Abdennour.

La polémica seguía agitando el partido, ya que Undiano perdonó la segunda tarjeta a Sergio Busquets, por un agarrón similar al que provocó la primera amarilla que vio el medio centro del conjunto blaugrana. Mestalla, al descanso, despidió al cuarteto arbitral con gritos de "burro, burro".

En la reanudación del segundo tiempo, el Barcelona tuvo una clara ocasión de Rakitic, mandando el balón al palo. Pudo ser la sentencia del encuentro, pero pocos minutos después, el ex barcelonista Munir (que había entrado en lugar de Montoya tras el descanso) iba a hacer el empate  con un soberbio golazo (el cual no celebró) desde la frontal del área, asistido por Parejo. El tanto espoleó a los valencianistas, y dos minutos más tarde, Rodrigo marcaría el 2-1 tras un centro de Nani al primer palo. Pero la alegría no duraría  mucho, ya que Suárez haría el empate para el Barcelona tras recoger un balón rechazado por Alves, que había detenido un remate de cabeza de Rakitic.

El encuentro entró en una fase de absoluto descontrol, con un ritmo vertiginoso, intercambiándose ocasiones de gol entre los dos equipos. Daba la impresión que el partido estaba para cualquiera, y que cualquier cosa podía pasar. Y fue, tras una mala conducción de Santi Mina, con la consecuente pérdida de balón, que el Barça montó el contragolpe de vuelta. Messi filtró un balón a Luis Suarez, que sufrió un absurdo e infantil penalti cometido por Abdennour. Messi anotó la pena máxima y con esa jugada moriría el partido. Sin embargo, los jugadores blaugranas se fueron a celebrar el tanto al lado de la grada, con ciertos gestos irrespetuosos de Neymar y Messi, que lamentablemente recibieron como respuesta un lamentable botellazo sobre la cabeza del delantero brasileño. El lío continuó porque Undiano, tras señalar el final del encuentro, siguieron los enfrentamientos entre los jugadores del Valencia y del Barcelona. La sangre no llegó al río, pero el espectacular partido quedó manchado por ese triste final, con el incidente con la grada.

El Barcelona suma tres puntos vitales, pero pierde en la batalla a Iniesta, que tiene una rotura parcial en la rodilla. Pendientes de pruebas para confirmar el tiempo de baja, según informan desde el club.