El Barça cae derrotado en Balaidos ante el Celta

Victoria por 4-3 del Celta ante un Barcelona cuyos errores penalizaron en exceso. Ter Stegen tuvo dos fallos grotescos que costaron dos goles, y aunque el conjunto blaugrana en el segundo tiempo reaccionó, no fue suficiente. Los pinchazos de Madrid y Barça le dan el liderato al Atlético.

2 de octubre de 2016

Los primeros 18 minutos pocas cosas ocurrieron dignas de destacar. Y eso que nada más empezar, Neymar botó una falta desde la frontal del área que pudo llevar peligro, pero que finalmente acabó en corner. Poco o nada más del conjunto azulgrana en el primer periodo. El Celta se fue apoderando del dominio del balón y del control del juego ante un Barcelona aletargado y desconectado... quién sabe si por las rotaciones, con un centro del campo casi inédito (Busquets, Arda, André Gomes) o si fue por la presión intensa ideada por Berizzo en la medular, con un Radoja que fue la sombra de Busquets (capitán del Barça ante la ausencia de Iniesta y Messi).

Sea como fuere, lo cierto es que esa falta de concentración provocaría el primer gol del partido firmado por Pione Sisto. Salida de balón de Ter Stegen en corto buscando a Busquets. El pase fue un regalo para el Celta, lo que propició el robo de pelota de Radoja en tres cuartos de campo. Buscó el serbio a Iago Aspas, que asistió al danés Sisto para que definiera cruzado desde la parte derecha, al segundo palo.

El cortocircuito de los de Luis Enrique siguió y no tardaría mucho en hacer el segundo. El conjunto olívico se lo empezó a creer, tuvo varias ocasiones para marcar de nuevo, y en el minuto treinta, Aspas pondría el 2-0, tras otro error de Busquets, que peinó un balón largo hacia atrás para que el de Moaña cogiera el cuero, encarase a Piqué y batiese a Ter Stegen con la pierna izquierda.

Y sin tiempo para asimilar el segundo mazazo, dos minutos más tarde, un centro desde la banda derecha buscando a Iago Aspas acabaría con Mathieu cruzándose para evitar que el envío llegase a su destino, con tan mala fortuna que se la metió en propia puerta.

En el segundo tiempo, Luis Enrique movió ficha, introdujo a Andrés Iniesta por Rafinha, puso a Arda más arriba y empezó a generar problemas a un Celta que poco a poco se fue echando para atrás. Piqué dirigió a su equipo para adelantar líneas y arrinconar al conjunto gallego. Y fue precisamente el líder sin brazalete quien recibió el centro del manchego Iniesta, desde la banda izquierda para que el 3 entrase sin oposición en el área y rematase a puerta en el que fue el primer tiro a palos del conjunto catalán.

El devenir del encuentro cambió ostensiblemente cuando seis minutos después, un penalti de Hugo Mallo sobre André Gomes llevaría a Neymar a batir a Sergio Álvarez desde los once metros y poner el miedo en el cuerpo a la afición de Balaidos. El Barcelona había logrado ponerse de pie. Pero tal como vino, se fue. Un error de Ter Stegen con los pies (otra vez), regalaría al Celta un pulmón de alivio gracias a un gol del Tucu Hernández. El guardameta alemán buscó en el área pequeña dar salida hacia un costado, dándole un balonazo en la cara al centrocampista del Celta que acabaría metiéndose en la portería. Una equivocación que mató al Barcelona. A la contra Aspas pudo poner el quinto en el marcador, pero de nuevo, Piqué, imperial, de cabeza, al más puro estilo Alesanko, puso picante a los minutos finales. Un tanto que sirvió de poco, nada más que para maquillar el definitivo 4-3.

Este resultado propicia un nuevo descalabro del Barça cuando no podía fallar. En una jornada de tropiezos, el que se beneficia de todo ello es el nuevo líder, el Atlético de Madrid. Quién sabe si el Barcelona hubiera remontado de no ser por el error de Ter Stegen...