Polémica victoria del Sevilla

Victoria sevillista por 1-0 ante el Betis de Gustavo Poyet, que se quejó amargamente de la actuación arbitral por anular injustamente un gol bético en fuera de juego. 

21 de septiembre de 2016

Polémica victoria del Sevilla
sevilla betis derbi polémico

El derbi entre Sevilla y Betis no decepcionó. Durante los primeros cuarenta y cinco minutos, la tensión fue el máximo común del encuentro. El Betis jugó al límite del reglamento, el árbitro Estrada Fernández mostró únicamente cinco tarjetas, tres al equipo verdiblanco y dos a los sevillistas (y pudieron ser bastantes más, ya que pudieron ver la segunda cartulina Piccini, Nasri o Pezzella). Pero no solo el futbol físico eclipsó la primera parte, también la falta de precisión de ambos conjuntos. Si alguno de los dos propuso algo más fue el de Sampaoli, pero el dato de las pérdidas de balones fue revelador: 44 balones en los primeros 22 minutos

En el segundo tiempo las revoluciones subieron aún más si cabe. Nasri lanzó un libre indirecto al área que encontró el remate de su compañero Gabriel Mercado, y con la colaboración de Adán, que se quedó a media salida y encajó el primer y único gol del partido.

El Betis reaccionó, dejó de lado el conformismo y apenas unos minutos después, la convinación letal entre Joaquín (que picó el balón hacia dentro del área), Rubén Castro (que recibiría para asistir en pase de la muerte) y Alex Alegría, que anotaría el gol del empate. La acción no sólo fue legal, sino preciosa. Pero el asistente de Estrada Fernández levantó la bandera, anulando una jugada completamente legal. Nadie del Betis protestó. Hasta que llegó el momento de la comparecencia de Gustavo Poyet en rueda de prensa y el coloquio de quejas contra el estamento arbitral (con ordenador portátil en mano para mostrar la jugada polémica) fue de órdago:

"¿Vieron la jugada? Espero que escriban de esto. En un partido de estas características estas jugadas son clave. La semana pasada pasó algo parecido. Dejen de escribir tonterías, yo soy honesto. Sean ustedes honestos. Cuando la jugada es dudosa yo voy con el árbitro, pero cuando es tan claro no. Van cinco partidos de Liga y ya estoy harto, hay que tener cuidado". El técnico bético insistió: "Tengo que tener cuidado con lo que digo porque ya van muchas de árbitros. Estas cosas definen campeonatos, el día a día, mi trabajo, lo que la gente va a decir sobre el partido. No te puedes inventar cosas. La semana pasada fue la mano, un penalti que no nos pitaron... Son muchas. Al final el culpable soy yo, pero hay que parar, son demasiadas".Así concluyó el derbi sevillano más "sudamericanizado". El partido fue una exhibición de tensión, futbol físico, protestas, polémica, y ruedas de prensa incendiarias. Un River-Boca importado a la península ibérica.