Katie Melúa demuestra en Cap Roig su condición de estrella del pop

La georgiana, aunque nacionalizada británica, Ketie Melua ha demostrado sobre el escenario de Cap Roig las razones que la han llevado a convertirse en estrella de la música con su pop matizado por ritmos de folk y jazz.

Palafrugell (Girona), EFE 14 de agosto de 2013

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Melua fue la inglesa que más discos vendió en 2006 en el mundo y pareció por momentos que su objetivo esta noche era confirmar que España se apunta a la lista de todos esos países que la idolatran.

La artista partía en ese particular reto con la ventaja de saber que las entradas para su concierto estaban agotadas desde hacía días y que contaba enfrente con 2.000 personas entregadas a su música.

Katie Melua publicará un nuevo trabajo, que se denominará 'Ketevan', el próximo 16 de septiembre, día de su cumpleaños, pero la georgiana cuenta con una sólida trayectoria detrás ratificada por las 11 millones de copias que ha vendido hasta ahora y por los 56 discos de platino que ha obtenido.

La evolución de Melua es evidente desde aquel 'Call off the search' de hace una década, que sonó hoy en el tramo final del concierto, a su último trabajo de estudio, 'Secret Simphony', a la espera de que 'Ketevan' vea la luz.

La juventud de la británica no ha sido impedimento para que diese una lección de cómo conducir un concierto por los cauces adecuados para convencer a los espectadores desde el punto de vista musical y, al tiempo, ofrecer un espectáculo que atrape a un público diverso como el de Cap Roig.

La voz de Katie Melua es la clave para hipnotizar a la audiencia y sobre ella giró toda la fuerza del espectáculo ofrecido esta noche en Cataluña.

Las canciones de Melua, aunque melódicas, abrazan diferentes matices y géneros musicales que ella abraza y cose en un mismo repertorio gracias a su talento vocal, aunque sin obviar el apoyo que obtiene de su banda.

La cantante ya estuvo hace dos años en la provincia de Girona, en aquella ocasión en su capital, pero la de esta noche ha sido más una actuación de festival de verano, donde la atmósfera favorece una propuesta de este tipo.

La música de Katie Melua complace el buen gusto y su capacidad para jugar con diferentes prismas sonoros hace que se intuya una evolución por venir que nadie puede aventurar actualmente.

Melua abrió el repertorio con 'Thank you stars' para pasearse por todos los géneros que domina, de inicio agarrada a una guitarra que más tarde cambiaría por un piano para entonar 'Spiders web'.

La georgiana se desmelenó con el folk, quizá el matiz musical que más convenció en Cap Roig, y conversó en varias ocasiones con el público como cuando relató que el mucho tiempo que ella y la banda pasan fuera de casa les inspiró 'Gasoline alley'.

Las habituales versiones también tuvieron su espacio con ejemplos como 'crawling up a hill' de John Mayall o 'Moonshine' de Fran Healy.

Katie Melua lamentó no poder avanzar ningún tema de su próximo trabajo, pero a cambio ofreció a su público 'Diamonds are forever', de la que dijo que ha flotado en el ambiente durante toda la labor de estudio para sacar adelante 'Ketevan'.

Dos joyas como 'Closest thing to crazy' y 'Nine million bicycles' cerraron el concierto, aunque aún hubo tiempo para dos bises, 'On the road again' y 'I cried for you'.

Después del concierto de Cap Roig, Katie Melua tiene cita el próximo 25 de agosto en Noruega, mientras que el grupo catalán Gossos será el encargado de salir mañana al escenario del festival gerundense, que se clausura el próximo 16 de agosto con la actuación de Enrique Iglesias.