El Che vuelve al cómic a través de su más famoso retrato

Alberto Korda hizo en 1960 el más famoso retrato del Che Guevara, una imagen reproducida hasta la saciedad y convertida en un icono político, pero también, comercial y publicitario. Esa foto es el punto de partida de una nueva novela gráfica sobre el "Comandante", que se publica ahora en español.

Madrid, EFE 17 de abril de 2012

"Estábamos convencidos de que si queríamos contar la historia del Che, teníamos que encontrar una nueva perspectiva y algo que ayudara al lector a pensar sobre el poder icónico de las imágenes", afirma a Efe Marco Rizzo (Italia, 1982), coautor junto a Lelio Bonaccorso (Italia, 1982) de "Che Guevara" (Panini Comics).

Esta novela gráfica se publica ahora en España, y nos devuelve a una historia tantas veces llevada al cine, al cómic, a la literatura.... "un reto", según reconoce Rizzo.

Ambos tuvieron claro "desde el principio de esta aventura" que iban a contar la historia partiendo de esta fotografía, tomada el 5 de marzo de 1960, en el Cementerio Colón de La Habana, durante los funerales por más de ochenta cubanos muertos en un atentado.

Korda cedió la fotografía, titulada "Guerrillero Heroico" y que muestra al personaje en una desafiante y orgullosa expresión, al italiano Giangiamo Feltrinelli, quien la utilizó para un póster y para la portada del libro "Diario de Bolivia". Ahí comenzó la leyenda.

El fotógrafo no recibió nunca dinero por esta icónica imagen, tanto por voluntad personal como porque en Cuba no existe el derecho de propiedad intelectual o "copyright". Sólo una vez reclamó una compensación económica (que cedió a la sanidad cubana) a una marca de vodka, explican los autores del cómic.

El trabajo para elaborar esta novela gráfica comenzó en febrero de 2011, y es una forma también de rendir homenaje a dos "obras maestras del cómic": "El hombre que mató a Che Guevara", del italiano "Magnus", y "Che", de los argentinos Héctor G. Oesterheld, Alberto Breccia y Enrique Breccia.

De hecho, Lelio Bonaccorso dibuja "con trazo sucio" las secuencias del "flash-back", en recuerdo al trabajo de los argentinos, mientras que Mario Terán es retratado con los rasgos que le otorgó "Magnus" en "El hombre que mató a Che Guevara".

"Desde adolescente, he leído mucho sobre Che Guevara. He tenido claro que no era un santo, y él reivindicaba que no lo era. Ni santo ni héroe", explica Rizzo, quien cree que el mensaje de este hombre sigue de plena actualidad, como lo atestiguan, por ejemplo, las fotografías de la reciente revolución en Libia, con los guerrilleros opositores portando banderas con el mítico retrato.

Rizzo no oculta su simpatía y afecto por este personaje histórico, pero ¿y Fidel?: "Tuvieron una verdadera amistad al comienzo de su aventura revolucionaria, y se admiraban mutuamente. Lo que escriben el uno del otro durante la guerrilla parece sincero".

Pero el autor del guion reconoce, no obstante, que todavía hay "lagunas" en muchos episodios de la vida del "Comandante", y que la verdad de su relación entre ambos, "no puede ser contada si Fidel, todavía, está escribiendo el guion".

Rizzo concluye que "lo que ha ocurrido en las últimas décadas en Cuba, después de la revolución, es algo muy diferente a lo que Castro y el Che pensaron en un principio. No se puede echar solo la culpa a Estados Unidos y a su bloqueo, sino también a la verdadera dictadura en la que vive Cuba".

Almudena González.