Pájaro Sunrise vuela tras "Old goodbyes" a un disco "que no será tan triste"

"Si no hubiese sido por el Audiogalaxy, me habría quedado tocando canciones de Springsteen", dice Yuri Méndez, alma de Pájaro Sunrise, un artista que gracias a Internet llegó a Hank Williams y que, tras despedirse del pasado en su tercer disco, revela que su próximo álbum "no será tan pausado o triste".

Madrid, EFE 15 de marzo de 2011

"Es un álbum de fotografías que sirve para cortar lazos con el pasado", cuenta este músico leonés de 30 años sobre su próximo lanzamiento, "Old Goodbyes" (a la venta el 1 de abril), durante una entrevista concedida hoy a Efe tras recibir además el premio de La Noche en Vivo al mejor artista pop del circuito de salas.

Después de llegar a un punto sin retorno, el dúo que fue trío y después proyecto en solitario ha vuelto a ser una banda que, a lo largo del último año, ha paseado en vivo los ocho temas que componen el tercer disco de Pájaro Sunrise.

Desde su misma portada trata de transmitir, en palabras de su compositor, "una sensación de vacío".

"Son canciones que temáticamente no encajaban con las cosas nuevas que estoy escribiendo, así que hicimos un disco aparte con aquello que estábamos tocando", explica Méndez sobre el origen de su tercer trabajo, que califica como un "disco de banda" y que fue grabado casi en su totalidad con todos los músicos tocando en directo.

En la cabeza y entre las notas de Méndez ya hay material suficiente para un cuarto disco, del que ignora qué tipo de producción llevará y no descarta delegar este apartado en otra persona.

"Lo único que sé es que no quiero que sea tan pausado, con tanta tristeza o melancolía como éste", apunta.

Para un músico nacido en León, Internet y herramientas de descarga que hoy por hoy parecen prehistóricas como Audiogalaxy supusieron la oportunidad de ir "más allá de los Ramones o Springsteen" y descubrir, por ejemplo, la música de finales de los sesenta, con el cantautor Hank Williams a la cabeza.

Quizás así llegó a otro artista de difícil acceso como Jackson C. Frank, y a un disco aún más raro, para rescatar "I don't want to love you no more", un lamento con reminiscencias de folk y country que es, además, la única canción de "Old Goodbyes" que no ha compuesto Méndez.

Acepta a regañadientes las etiquetas, pero entiende que se califique su música como pop en cuanto "música accesible y de melodías, que no tiene mucho de vanguardias, ni de transgresora ni de experimentación".

Respecto a la parte de folk que también se le achaca, explica que suele asociarse "al uso de guitarras acústicas, a violines y acordeones", pero subraya que el folk "tiene que ser música colectiva y que lo que se llama ahora así habla de experiencias individuales".

Como el nombre mismo de Pájaro Sunrise, ideado en la cola de un peaje de carretera, Yuri Méndez aúna una parte española y otra internacional. De hecho, reconoce que no escucha mucha música en español, razón que aduce al preguntarle por sus letras en inglés.

"Cuando empecé a escuchar música, me gustaba la que se hacía fuera. Mi objetivo entonces era grabar un día discos que se vendieran fuera de España y tocar fuera también", explica.

"Ten cuidado con lo que deseas, porque a veces se cumple", añade este músico nacido en León, con nombre extranjero por culpa de "una fiebre de los años setenta", que no tiene entrada en la Wikipedia española, pero sí en la holandesa.

Pájaro Sunrise actuará el próximo 7 de abril en la Sala El Sol de Madrid y el día 14 en Donostikluba de San Sebastián. Un día después, lo hará en el Cotton Club de Bilbao y el 14 de mayo está previsto que dé un concierto en el Auditorio de Cuenca dentro del Festival Soundtrack de Cuenca.

Javier Herrero